Esta iniciativa busca tender puentes entre los estadounidenses y los inmigrantes
Diez estadounidenses e igual número de inmigrantes cenaron en los últimos cuatro meses en St. Joseph, Missouri. Pero no se trataba simplemente de socializar, sino de comenzar a tender puentes para integrarse y aprender a vivir juntos.
La iniciativa surgió de St. Joseph Interfaith Allianza for Immigrants (IAI), una organización integrada por personas de diversas religiones que aboga por la justicia, los derechos humanos y el respeto por los inmigrantes y sus familias.
“A mi me gusta particularmente ser un facilitador y ayudar a personas de diferentes etnias a unirse y a conocerse entre sí”, dijo Richard Nolf, quien concibió el proyecto de integración que se implementa en esta zona en las afueras de Kansas City.
La organización de estos encuentros se inició en julio pasado. El primero se realizó en septiembre y el último la semana pasada. Los participantes hablaron de temas relacionados con la cultura de Estados Unidos y la de otros países, y de las experiencias de los inmigrantes en esta nación.
María José Ramírez Braiz, miembro organizador del proyecto, explicó que el objetivo es que “la gente aprenda a vivir junta, que comprenda que ni todos los estadounidenses son racistas ni todos los inmigrantes son malos. Que sepan que hay inmigrantes de diversos países porque en esta ciudad y en otras se cree que todos son mexicanos”.
La iniciativa surgió en momentos en que hay un sentimiento antiinmigrante en el país y se busca un mayor conocimiento, tanto de los estadounidenses como de los extranjeros que decidieron echar raíces en EEUU, detalló Ramírez a el Nuevo Herald.
Según cifras de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Estados Unidos hay 49.8 millones de inmigrantes en Estados Unidos.
“Este país está muy segregado, es decir, los hispanos están en un sitio y no salen de allí, los estadounidenses están entre ellos y tampoco salen de ahí, los afroamericanos igual. La idea es tender puentes entre unos y otros, que la gente se sienta que está en territorio más tranquilo”, dijo Ramírez.
Explicó que durante las cenas sentaron a inmigrantes en mesas diferentes y hablaron de las tradiciones en fechas puntuales en Estados Unidos y en los países de los extranjeros y de esa forma propiciaron que interactuaran.
Los estadounidenses que participaron preguntaban a los inmigrantes, por ejemplo, cómo llegaron al país, pero con respeto y los hispanos se sintieron más cómodos hablando el idioma a pesar de que no dominaban bien el inglés.
Lesly Gracia, una de las inmigrantes hispanas que asistió a las sesiones, dijo que “en realidad no somos diferentes. Todos somos iguales”.
Juan Hernández, otro de los participantes, destacó que uno de los aspectos que “más disfruté fue la presencia de distintas culturas”.
Cuando las cenas programadas concluyeron, los organizadores se sorprendieron de la buena recepción que tuvieron porque los participantes pidieron seguir reuniéndose una vez al mes para profundizar la integración.
“La meta es involucrar a más inmigrantes de todas nacionalidades y que estadounidenses de esta ciudad se sumen más, disminuir el tema antiinmigrante y que se conecten mucho más. Y esperamos que la iniciativa se expanda a otras zonas, que la gente se pueda copiar este modelo de integración y ponerlo en práctica”, expresó Ramírez.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de diciembre de 2018 a las 0:00 a. m..