Estados Unidos

Preocupación en Israel ante retirada de EEUU de Siria y renuncia de Mattis

La repentina renuncia del secretario de Defensa, Jim Mattis, ha dejado nervioso al aliado más cercano de Washington en el Medio Oriente, y ahora Israel pondera las implicaciones tras el anuncio de Trump de la retirada de Siria.

Si a eso se unen las salidas del jefe de despacho de la Casa Blanca, John Kelly, y de la embajadora ante la ONU, Nikki Haley, las autoridades israelíes se ven ahora en la situación de tratar de determinar quién queda en la Casa Blanca que pueda convencer al presidente Donald Trump de pensar en Israel antes de tomar medidas tan drásticas, como consiguió Mattis en el pasado.

“No hay duda de que las autoridades israelíes están preocupadas por la salida de Estados Unidos [de Siria]”, dijo Dan Shapiro, embajador de Estados Unidos en Israel durante el gobierno del presidente Barack Obama. “Esa decisión se tomó sin ninguna consulta significativa con los israelíes o planes para explicar o mitigar cualquier efecto negativo, fundamentalmente un mayor acceso de Irán a partes de Siria a las que no pueden entrar ahora debido a la presencia de militares estadounidenses”.

El primer ministro Benjamin Netanyahu presentó el miércoles un frente de confianza al decir a periodistas israelíes que el país estaba preparado para defenderse a pesar de la decisión de Estados Unidos.

“El gobierno estadounidense me dijo que la intención del presiente es sacar a sus soldados de Siria”, dijo Netanyahu. “Dejaron en claro que tienen otras formas de hacer sentir su influencia en el área”.

Pero fuentes con contactos en el gobierno israelí dicen que no hay dudas de que Israel y sus fuerzas armadas quedan en un peligro mayor sin la presencia norteamericana en Siria. Milicias respaldadas por Irán y Hezbollah atacan rutinariamente a Israel desde sus bases en el sur de Siria. Ahora sin la presencia de las fuerzas estadounidenses, se espera que Irán se haga sentir más en Siria, lo que aumenta la amenaza para Israel.

“Mattis creía que la influencia de Estados Unidos en el Medio Oriente era un amortiguador contra Irán y otros elementos hostiles”, tuiteó en hebreo Michael Oren, de la oficina del primer ministro y ex embajador israelí en Estados Unidos. “Hoy, como en el pasado, Israel tendrá que usar sus propias fuerzas para hacer frente a las grandes amenazas en el norte”.

La verdadera preocupación de los israelíes es que la retirada de las fuerzas estadounidenses crearía una oportunidad para que fuerzas iraníes lleven personal militar y armas a áreas en Siria anteriormente ocupadas por Estados Unidos. Y funcionarios estadounidenses dicen que la retirada también deja la puerta abierta para que Rusia ejerza su influencia en dar un mayor poder al régimen sirio y a los que lo respaldan en Rusia e Irán.

Pero no es la primera vez que Estados Unidos amenaza con retirarse de Siria y crea incertidumbre en el principal aliado de Estados Unidos en el Medio Oriente.

En un mitin en Ohio en marzo, el presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos se retiraría de Siria “muy pronto” y dijo a funcionarios de seguridad nacional que prepararan planes para sacar a las fuerzas de Siria en una semana.

Mattis, junto con el jefe de despacho, John Kelly, y el entonces asesor de Seguridad Nacional, el general McMaster, pudieron convencerlo de que no lo hiciera.

“Ellos dejaron en claro repetidas veces que Siria era una preocupación de seguridad nacional muy importante”, dijo un alto funcionario del Consejo Nacional de Seguridad en el gobierno de Trump.

Ese funcionario dijo que la decisión es un fuerte golpe a Israel, tomando en cuenta que Estados Unidos ha usado los servicios de inteligencia de ese país para entender mejor la situación en el terreno.

“Ellos probablemente asumieron muchos riesgos al compartir información de inteligencia y capacidad de recopilación de información y agentes para poder ayudarnos”, dijo el funcionario.

Oren agregó que Mattis cree que una presencia fuerte de Estados Unidos en el Medio Oriente “sirve de amortiguador contra Irán y otros elementos hostiles”.

En su carta de renuncia, Mattis pareció criticar al presidente por socavar importantes alianzas de Estados Unidos.

“Mis puntos de vista sobre tratar a los aliados con respeto, al igual que observar con claridad tanto a los elementos malévolos como a los competidores estratégicos se basan en cuatro decenios de lidiar con estos asuntos”, escribió Mattis en la carta.

Netanyahu ha tenido cuidado en no criticar a Trump personalmente. La relación es demasiado importante, y el ego de Trump demasiado frágil para arriesgar un desacuerdo en público, pero Shapiro dijo que se presentaron preocupaciones claras y que habrá que encontrar una forma de trabajar con Estados Unidos para mitigar esas preocupaciones.

El ex funcionario federal dijo que proteger a aliados como Israel era una de muchas cosas que Mattis hizo que ha dejado a otros altos funcionarios cuestionándose si deben seguir en el gobierno.

“Mattis nos protegía de algunas de las cosas que el presidente estaba inclinado a decir o hacer, y Mattis pudo trabajar con Kelly, con McMaster y otros, para demorar las cosas o no implementarlas precisamente”.

Esta historia fue publicada originalmente el 21 de diciembre de 2018 a las 5:38 p. m..

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