Estados Unidos

Trump insiste que hay crisis de inmigración, los demócratas lo acusan de ‘rabieta’

El presidente Donald Trump trató nuevamente el martes de persuadir al público estadounidense sobre la existencia de una crisis humanitaria en la frontera con México para financiar un muro en la frontera con ese país, pero los demócratas argumentaron que Trump mantiene el gobierno cerrado injustamente por una “rabieta”.

En un discurso televisado desde la Casa Blaca el martes por la noche, Trump declaró que la frontera entre México y Estados Unidos esta siendo afectada por una crisis humanitaria y de seguridad nacional causada por la “inmigración descontrolada e ilegal”.

Trump, quien habló por aproximadamente ocho minutos, pidió a los demócratas que reabran el gobierno, el cual lleva cerrado parcialmente 18 días, desde la medianoche del 22 de diciembre pasado.

El presidente dijo que el Congreso debe aprobar un presupuesto federal que incluya $5,700 millones para construir un muro y otros recursos, incluyendo más personal, agentes de la patrulla fronteriza y jueces de inmigración, así como más tecnología para detectar contrabando ilegal, armas y drogas. El plan de gasto, dijo Trump, fue creado por el Departamento de Seguridad Nacional.

Los demócratas responden

Por su parte, los líderes del bloque demócrata, la presidente de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi y el senador de Nueva York Chuck Schumer, hablaron desde el Capitolio justo después de la intervención del mandatario. Ambos políticos culparon a Trump por el cierre del gobierno, acusándole de haber fabricado la crisis e incitar al miedo innecesario.

Schumer dijo que Trump no puede “golpear la mesa” y lanzar una rabieta a costa de miles de estadounidenses, incluyendo empleados federales que no recibirán cheques por su trabajo, familias que no pueden obtener una hipoteca para comprar una casa, y granjeros y dueños de pequeñas empresas que no pueden solicitar los préstamos que necesitan.

Según Trump, la crisis en la frontera está afectando las vidas de miles de estadounidenses. El presidente citó estadísticas sin hacer referencia a fuentes específicas, sobre los efectos de lo que él llamó dejar que “inmigrantes ilegales” entren al país.

Trump dijo que la barrera fronteriza ya no será un muro, después de que los demócratas pidieran que fuera una cerca acero, según él. Los demócratas dijeron que una barrera es “cara e innecesaria”.

“El símbolo de América debe ser la Estatua de la Libertad, no un muro de 30 pies”, dijo Schumer.

Ambos líderes demócratas dijeron que su partido quiere mejorar la seguridad en la frontera, pero está “totalmente en desacuerdo” con Trump sobre cómo hacerlo.

El presidente argumentó que la única razón por la cual está cerrado el gobierno es porque los demócratas se niegan a aprobar dinero para controlar la inmigración, y dijo que ese problema se puede resolver en una reunión de 45 minutos, e invitó a los congresistas a reunirse con él.

Los demócratas dijeron que ellos ven su propia solución: pidieron a Trump que separe la controversial suma para la seguridad de la frontera y reabra el gobierno, y luego podrán discutir sobre inmigración. Pelosi y Schumer dijeron que el Congreso ya aprobó un presupuesto que Trump puede firmar y así reabrir el gobierno.

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