Estados Unidos

Liberales califican de ‘golpe respaldado por EEUU’ decisión de reconocer a Guaidó en Venezuela

Una nueva generación de demócratas jóvenes en el Congreso se opone a la decisión del gobierno del presidente Trump de reconocer a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, como el nuevo presidente del país.

Tres representantes federales, Ro Khanna, demócrata por California; Ilhan Omar, demócrata por Minnesota, y Tulsi Gabbard, demócrata por Hawái, han emitido notas de prensa en que condenan la decisión de Washington sobre Venezuela, que hasta el momento se limita al reconocimiento a Guaidó, un paquete de ayuda humanitaria de $20 millones para la población y la amenaza de más acciones si Nicolás Maduro, a quien el gobierno considera un presidente ilegítimo, recurre a la violencia.

“Un golpe en Venezuela respaldado por Estados Unidos no es una solución a los graves problemas que enfrentan”, tuiteó Omar. “Los esfuerzos de Trump por instalar una oposición de extrema derecha sólo incitarán a la violencia y desestabilizarán todavía más la región. Tenemos que apoyar los esfuerzos de México, Uruguay y el Vaticano para facilitar un diálogo pacífico”.

La postura de Gabbard, Khanna y Omar no la comparten la mayoría de los demócratas en el Congreso, entre ellos varios líderes. El senador Dick Durbin, de Illinois, quien viajó a Venezuela en el 2017 y se reunió con Maduro, dijo que el mandatario orquestó una “elección fraudulenta” para llenar la Asamblea Constituyente con sus partidarios, lo que hizo necesaria la decisión de esta semana.

“Le dije al entonces presidente Maduro que si seguía con sus planes de celebrar unas elecciones amañadas bajo condiciones absurdas eso aislaría más a su régimen y le restaría credibilidad”, expresó Durbin en un comunicado. “Trágicamente, eso es exactamente lo que ha sucedido y la razón por la que el presidente Trump, el secretario general de la Organización de los Estados Americanos, Almagro y otras naciones de la región han reconocido debidamente a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, como el líder constitucional de Venezuela”.

Khanna fue el primer legislador en oponerse a la postura de Durbin, compartida por la mayoría de los republicanos y legisladores de ambos partidos por el sur de la Florida.

“Con respecto al senador Durbin, Estados Unidos no debe reconocer al líder de la oposición en Venezuela durante un conflicto interno polarizado”, tuiteó Khanna. “Apoyemos los esfuerzos de Uruguay, México y el Vaticano en busca de un arreglo negociado y el fin de las sanciones, que agravan la hiperinflación”.

Estados Unidos no está solo en su decisión de reconocer a Guaidó. El Reino Unido, Canadá, Brasil y Colombia, y la mayoría de los demás países latinoamericanos, también han reconocido al líder opositor. China, Rusia, Turquía, Cuba y Bolivia se oponen a la decisión, al tiempo que México, Uruguay y la Unión Europea han pedido más diálogo.

Gabbard, conocida por su oposición a la presencia de Estados Unidos en otros países y quien se ha postulado a la presidencia en el 2020, también se opuso a la decisión. “Estados Unidos no debe inmiscuirse en Venezuela”, tuiteó Gabbard. “Dejen que el pueblo de Venezuela determine su futuro. No queremos que otros países escojan a nuestros líderes, así que debemos dejar de tratar de escoger a los de ellos”.

La postura de los demócratas liberales contra cualquier acción de Estados Unidos en Venezuela contrasta con su reacción a la votación del 2017 en la Asamblea Constituyente, donde demócratas que anteriormente tuvieron relaciones con Maduro y su predecesor, el ahora fallecido Hugo Chávez, se opusieron al intento de Maduro de consolidar el poder.

El senador Bernie Sanders, quien estudia la posibilidad de postularse a las elecciones presidenciales del 2020, condenó los recientes sucesos en Venezuela pero dijo que Estados Unidos no debe “dedicarse a cambiar gobiernos o apoyar golpes”. Sus comentarios sobre la situación económica de Venezuela provocaron críticas de algunos de sus partidarios.

“Tenemos que aprender las lecciones del pasado y no dedicarnos a cambiar gobiernos o apoyar golpes, como hemos hecho en Chile, Guatemala, Brasil y República Dominicana”, dijo Sanders en un comunicado. “Estados Unidos tiene una larga historia de intervenir indebidamente en países de América Latina; no debemos tomar nuevamente ese camino”.

Por su parte, demócratas del sur de la Florida, entre ellos las representantes federales Debbie Wasserman Schultz, Donna Shalala y Debbie Mucarsel-Powell, en cuyos distritos vive una cantidad significativa de venezolanos, apoyan las medidas del gobierno y han presentado proyectos de ley que afectan la capacidad de Maduro para comprar armas y vender petróleo en Estados Unidos. Mucarsel-Powell también habló el miércoles en Washington en un mitin a favor de los venezolanos, y Wasserman Schultz está patrocinando un evento con líderes comunitarios venezolano en su distrito el viernes.

Los Socialistas Democráticos de Estados Unidos, que cuentan entre sus filas a las representantes federales Rashida Tlaib y Alexandria Ocasio-Cortez, también calificaron la decisión de reconocer a Guaidó de un “golpe respaldado por Estados Unidos”.

El ex representante federal Carlos Curbelo señaló a Omar que el partido político de Guaidó, Voluntad Popular, es considerado de centroizquierda o centrista. En el partido de Guaidó milita la primera legisladora transgénero elegida en América Latina, y el líder de la agrupación, Leopoldo López, sigue detenido bajo arresto domiciliario por el régimen de Maduro.

“Uno pensaría que un progresista ofrecería más apoyo. Pero no, la obsesión enfermiza con Donald Trump los ciega”, tuiteó Curbelo.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de enero de 2019, 1:20 p. m..

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