Estados Unidos

La próxima cumbre del G7 se celebrará en el club de golf de Trump en Doral

La Casa Blanca ha escogido el club de golf del presidente Donald Trump en Doral, Florida, para celebrar la próxima cumbre del G7, durante el último tramo de la campaña presidencial en 2020, dijo el jueves Mick Mulvaney, secretario en funciones de la presidencia.

En una conferencia de prensa de tono defensivo este jueves, Mulvaney insistió en que el presidente no se beneficiaría financieramente de la decisión de acoger a las delegaciones de las siete mayores economías del mundo en su propiedad personal para la cumbre anual, que se celebrará del 10 al 12 de junio. Mulvaney también presentó la posibilidad de que Trump invite al presidente ruso, Vladimir Putin.

“Aquí no hay ganancias”, dijo Mulvaney en la conferencia de prensa. “El presidente no gana dinero con esto, de igual manera que no gana dinero por su cargo de mandatario”.

Varias autoridades locales que hablaron con el Miami Herald dijeron que no estaban al tanto del anuncio de Mulvaney, quien dijo que la administración contactaría en su momento a las autoridades relevantes.

La decisión era esperada después que Trump habló de la posibilidad durante la última cumbre del G7 en Biarritz, Francia, en agosto de 2019. “Celebrar esto en Miami es fantástico”, dijo Trump en ese momento. “Cada país podrá tener su propia villa, su propio bungalow”.

La decisión de la administración de celebrar la cumbre del G7 en el hotel del presidente ocurre en momentos que la instalación pasa por un mal momento financiero.

Las ganancias del resort cayeron casi 70% entre 2015 y 2017, según pruebas suministradas por un asesor de la Organización Trump durante una revisión anual del valor tasable del resort el año pasado. El asesor informó al Condado Miami-Dade que la instalación “estaba ganando mucho menos dinero de lo previsto” y culpó de la situación a “algunas asociaciones negativas con la marca”. Miami-Dade aceptó reducir el valor gravable del resort en 2018 de $110.3 millones a $105.6 millones.

Este año, la Organización Trump ha vuelto a apelar la tasación para fines de impuestos de la propiedad.

Mulvaney destacó el resort por su proximidad con el Aeropuerto Internacional de Miami, del que está a 9 millas de camino, y la capacidad de aislar la cumbre de los peatones.

Pero seleccionar una de sus propiedades para acoger la cumbre internacional ha provocado consternación entre legisladores demócratas, quienes lo consideran otra infracción de la cláusula de emolumentos de la Constitución, que prohíbe a los políticos aceptar “regalos, emolumentos, cargos o títulos de ningún tipo” de otros estados mientras estén en el cargo.

Líderes extranjeros han intentado ganarse el favor de la administración quedándose en propiedades de Trump. En el verano, el vicepresidente Mike Pence enfrentó críticas por quedarse a varias horas de camino de la sede de reuniones en Dublín, Irlanda, en un hotel de Trump, y el presidente fue objeto de escrutinio cuando salieron a relucir reportes de que tripulaciones de la Fuerza Aérea de Estados Unidos se quedaban en una propiedad de Trump durante escalas en Escocia.

Y ahora la noticia de que la cumbre del G7 de 2020 se celebrará en el Trump National Doral pudiera intensificar las preocupaciones de los demócratas.

“Lo de Doral refleja quizás el primer caso público conocido en que delegaciones de gobiernos extranjeros tengan que gastar fondos de esos estados en negocios privados del presidente Trump para participar en negociaciones diplomáticas oficiales con Estados Unidos, escribieron Jerrold Nadler, demócrata por Nueva York y presidente de la Comisión Judicial de la Cámara, y el representante Steve Cohen, demócrata por Tennessee y presidente de la subcomisión sobre la Constitución, en una carta enviada a la Casa Blanca en septiembre.

Trump dice que autorizó una búsqueda nacional antes de escoger una de sus propiedades.

“Visitaron lugares en todo el país, pero regresaron y dijeron que les gustaría celebrarlo allí”, dijo Trump en Francia en agosto. “Esto no es sobre mí, es escoger el mejor lugar”.

Acoger a los líderes de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y el Reino Unido convertiría a Miami en el epicentro de la política internacional el verano próximo. Trump ha dicho que le gustaría invitar a Rusia de vuelta al G7 tras su expulsión en 2014 por la anexión de Crimea.

Alex Daugherty, reportero de McClatchyDC, y Douglas Hanks, Taylor Dolven y David Smiley, reporteros del Miami Herald, contribuyeron a esta información.

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