Estados Unidos

¿Boricuawood? Urbanizador sueña con construir un estudio de cine de $70 millones en Puerto Rico

El urbanizador Keith St. Clair en un terreno de 14 acres en San Juan, Puerto Rico, que espera convertir en un estudio cinematográfico de clase mundial. El Distrito Cinematográfico de Puerto Rico es un proyecto de $70 millones que debe comenzar a funcionar en 2022.
El urbanizador Keith St. Clair en un terreno de 14 acres en San Juan, Puerto Rico, que espera convertir en un estudio cinematográfico de clase mundial. El Distrito Cinematográfico de Puerto Rico es un proyecto de $70 millones que debe comenzar a funcionar en 2022. Miami Herald

Con sus edificios dilapidados, vegetación espesa y lagartos por todas partes, este terreno abandonado cerca del Viejo San Juan es un buen escenario para una película de horror. En su lugar, los urbanizadores esperan que cuente otro tipo de historia: una en que una isla en problemas se convierte en un centro importante de producción cinematográfica.

Si todo sale bien, para 2022 este desolado lote de 14 acres será una atareada instalación de producción de cine con tres o cuatro estudios de sonido, un almacén con fachadas de utilería de Miami y Nueva York, y un sinnúmero de iluminadores, electricistas y escenógrafos.

Puerto Rico ya atrae grande producciones como The Rum Diary, con Johnny Depp, Bad Boys II y Fast Five, parte de la franquicia The Fast and the Furious. Pero no tiene estudios de sonido ni instalaciones de postproducción para convertir la isla en un destino cinematográfico completo.

“Es una isla asombrosa, tiene todo lo que una compañía cinematográfica pudiera querer”, dijo Keith St. Clair, el hombre detrás del proyecto de $70 millones del Distrito Cinematográfico de Puerto Rico. “Hay playas, hay bosques húmedos, hay ciudades, hay cultura, ahí está el Viejo San Juan, hay una excelente cocina, todo en la isla es perfecto para crear películas, y el estudio será ejemplo de todo eso”.

La iniciativa llega en momentos que Puerto Rico espera protagonizar su propia historia de la transformación de pobreza en riqueza. Abrumada por una deuda de más de $72,000 millones y miles de millones más en obligaciones de pensión no respaldadas, el desempleo es dos veces el promedio nacional de Estados Unidos y más de 133,000 personas han salido del país en el año transcurrido tras la devastadora temporada de huracanes de 2017.

Una vez que el Distrito Cinematográfico comience a funcionar, tiene el potencial de crear unos 1,300 empleos y allanar el camino para crear más, dijo St. Clair.

“Nos gustaría crear una escuela de dobles, educar a personas para que puedan regresar a quedarse aquí”, dijo. “Si podemos crear esto, podemos crear empleos, crear oportunidades de educación, habría muchas cosas que pudiéramos hacer”.

St. Clair, un galés delgado de 72 años, tiene aspecto de empresario internacional. Tiene guitarras eléctricas colgadas en las paredes de su oficina y una medalla de oro al cuello. Cuando no está trabajando en acuerdos de negocios, muchas veces está haciendo música con una banda de rock, que recientemente regresó de una gira por China. “He descubierto que soy un buen cantante principal”, dijo.

St. Clair se desarrolló en el sector de bienes raíces en Europa antes de mudarse a Miami en los años 1990, donde combinó más de 20 años de experiencia en compañías de viajes y turismo bajo la marca Travel Leaders —la mayor compañía independiente de viajes de la Florida en ese momento— con su sede en Coral Gables.

Durante los dos decenios siguientes fue una pieza fija en el entorno empresarial del sur de la Florida. Ha integrado la junta directiva de la Fundación de la Universidad Internacional de la Florida, ha sido miembro de la World City CEO Roundtable y de la junta asesora de viajes de Continental Airlines. Como presidente de Assist Card, patrocinó el Miami Heat tres años antes de su temporada de campeonato de 2009.

El urbanizador Keith St. Clair en un terreno de 14 acres en San Juan, Puerto Rico, que espera convertir en un estudio cinematográfico de clase mundial. El Distrito Cinematográfico de Puerto Rico es un proyecto de $70 millones que debe comenzar a funcionar en 2022.
El urbanizador Keith St. Clair en un terreno de 14 acres en San Juan, Puerto Rico, que espera convertir en un estudio cinematográfico de clase mundial. El Distrito Cinematográfico de Puerto Rico es un proyecto de $70 millones que debe comenzar a funcionar en 2022. Jim Wyss Miami Herald

Pero en 2015 se mudó a Puerto Rico, que ofrece fuertes incentivos fiscales a desarrolladores del turismo y permite a muchos recién llegados evitar el pago de impuestos federales o locales sobre sus dividendos e ingresos pasivos.

St. Clair entró de lleno en Puerto Rico, con la compra del icónico pero dilapidado ESJ Towers Resort en la playa de Isla Verde, que relanzó como Azul bajo su marca St. Clair Collection. También está trabajando en otros proyectos hoteleros en Isla Verde, las montañas de Cayey y la isla de Vieques.

“Yo vine Puerto Rico por los créditos fiscales, me enamoré de la isla y me casé con una puertorriqueña”, dijo. “Todo lo que veo es positivo”.

Y el Distrito Cinematográfico es un punto central de esa visión, un proyecto que no solo creará empleos, sino promoverá la isla en la pantalla grande y promoverá el turismo para llenar sus hoteles.

De muchas maneras, la iniciativa tiene sentido, de la misma manera que los voraces servicios de streaming tienen hambre de material y espacio de producción.

Hace unos pocos años, “no había Netflix, no había Amazon Prime, no había Hulu, Apple no se dedicada a la producción de contenido”, dijo St. Clair. “En este mismo momento Netflix está filmando 800 programas en algún lugar del mundo y se han preparado para los próximos 10 años, así que la demanda es enorme”.

Pero en ese negocio hay una enorme competencia.

El presidente colombiano ha hecho de la promoción de la “economía naranja” —las industrias creativas en general— parte de su política nacional. Y estados de todo el territorio continental estadounidense tratan de superarse unos a otros con grandes beneficios e incentivos fiscales para atraer a industrias del sector.

Los grandes incentivos de la Florida a la industria cinematográfica vencieron en 2016. Y esfuerzos recientes para revivirlos se han encontrado con la oposición de grupos conservadores de cabildeo como Americans for Prosperity, que alegan que los impuestos deben usarse para “financiar debidamente servicios fundamentales”.

Pero los incentivos fiscales son cruciales en el negocio de producción de películas.

Hasta 2017, Puerto Rico fue una de las reinas del sector. Los proyectos que cumplían ciertos requisitos podían solicitar créditos fiscales que cubrían hasta 90% de sus costos. Y de manera crucial, esos créditos podían venderse en el mercado secundario, lo que hacía los proyectos algo virtualmente libre de riesgos para los inversionistas.

No sorprende entonces que algunos se cuestionen por qué la isla pueda darse el lujo de ser ofrecer tantos incentivos fiscales.

Manuel Laboy, secretario de Desarrollo Económico y Comercio de Puerto Rico, dijo que la administración es sensible a esas preocupaciones, y recientemente modificaron el código tributario para ajustarlo a la nueva realidad. Ahora ofrecen créditos fiscales transferibles a producciones cinematográficas que equivalen a entre 40% y 55% de los costos de producción, que todavía es un de los programas de incentivos más generosos. (En comparación, Georgia ofrece a los productores un crédito fiscal de 20%).

Pero el gobierno dice que los créditos se pagan a sí mismos. Entre los años fiscales 2016 y 2019, en Puerto Rico se filmaron 99 películas que inyectaron $424 millones a la economía. A cambio, Puerto Rico ofreció unos $200 millones en incentivos fiscales, según el Programa de Desarrollo Cinematográfico de la isla.

En el último año fiscal, en Puerto Rico hubo 3,000 días de producción cinematográfica que crearon 8,000 empleos y 11,500 noches de estancia en hoteles, informó el gobierno.

“Para nosotros es un sector económico estratégico”, dijo Laboy. En definitiva, la isla quiere estar en la misma categoría que Georgia, Louisiana, Nueva York y Canadá.

“Todavía no estamos a ese nivel”, dijo. “Llevan años tratando de conseguirlo y han creado sus marcas, pero estamos en el camino debido y esperamos poder competir en las grandes ligas contra ese club”.

Y el Distrito Cinematográfico es clave para llegar a ese destino.

El urbanizador Keith St. Clair en un terreno de 14 acres en San Juan, Puerto Rico, que espera convertir en un estudio cinematográfico de clase mundial. El Distrito Cinematográfico de Puerto Rico es un proyecto de $70 millones que debe comenzar a funcionar en 2022.
El urbanizador Keith St. Clair en un terreno de 14 acres en San Juan, Puerto Rico, que espera convertir en un estudio cinematográfico de clase mundial. El Distrito Cinematográfico de Puerto Rico es un proyecto de $70 millones que debe comenzar a funcionar en 2022. Jim Wyss Miami Herald

“Hemos hablado con el personal de producción, y nos dicen que Puerto Rico tiene un gran talento y buenos incentivos, pero que un área que hace falta mejorar es la infraestructura”, dijo. “Por eso pensamos que el Distrito Cinematográfico es importante”.

El gobierno local arrienda la tierra al Distrito Cinematográfico y ofrece incentivos fiscales, pero no tiene una participación financiera en la operación, dijo Laboy. “Todo el financiamiento es del sector privado”.

Antonio Sifre, abogado corporativo y del sector del entretenimiento que ayuda a las compañías de producción a navegar el código tributario de la isla, dijo que los incentivos anteriores eran más generosos pero tenían un límite anual. Ahora no hay un límite a cuántas películas pueden solicitar los incentivos fiscales.

“Es importante no crear barreras artificiales como esa”, dijo. “Ahora, si tres series y 10 películas quieren venir a filmar en Puerto Rico, la pregunta es si tenemos el personal técnico, si tenemos las habitaciones de hotel, apartamentos y los equipos. Esos son los límites naturales que tendremos que vencer a medida que el sector crece”.

St. Clair reconoce que sus perspectivas de negocios —particularmente las empresas hoteleras que están ayudando a financiar el Distrito Cinematográfico— están vinculadas directamente a las leyes fiscales de la isla.

El urbanizador Keith St. Clair en un terreno de 14 acres en San Juan, Puerto Rico, que espera convertir en un estudio cinematográfico de clase mundial. El Distrito Cinematográfico de Puerto Rico es un proyecto de $70 millones que debe comenzar a funcionar en 2022.
El urbanizador Keith St. Clair en un terreno de 14 acres en San Juan, Puerto Rico, que espera convertir en un estudio cinematográfico de clase mundial. El Distrito Cinematográfico de Puerto Rico es un proyecto de $70 millones que debe comenzar a funcionar en 2022. Jim Wyss Miami Herald

“No veo ninguna lógica que nadie trate de afectar los créditos fiscales en este sector”, dijo. “El turismo es uno de los pocos sectores que me dicen que probablemente sea protegido”.

Como un ejemplo, dijo que sus recientes proyectos hoteleros por $31 millones recibieron $9 millones en créditos fiscales pero producirán ingresos para la isla de manera indefinida.

“Durante los próximos 50 años, el gobierno recibirá ingresos por concepto del impuesto a las habitaciones de hotel, durante los próximos 50 años habrá personas empleadas en esos hoteles, que pagarán impuestos a la propiedad”, afirmó. “El turismo es una inversión en un un río permanente de dinero que llega al gobierno”.

Algunos en la comunidad de producción cinematográfica local dudan que el ambicioso proyecto del Distrito Cinematográfico se complete. En el pasado, otros han tratado infructuosamente de lanar estudios, más notablemente las superestrellas Jennifer López y Marc Anthony.

y St. Clair enfrenta obstáculos. Cuando lanzó el proyecto hace 16 meses, esperaba terminarlo para finales de 2019. Pero ha enfrentado problemas de permisos y descontaminación; también está luchando contra compañías de seguro para que le paguen los daños causados por el huracán María.

Incluso así, la demolición de lo que había en los terrenos del Distrito Cinematográfico, largamente demorada, comenzó este mes.

“Cuando empezó esto hace un año y medio, pensé que era una buena idea, sigo pensando lo mismo”, dijo St. Clair. “Estoy totalmente comprometido”.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de noviembre de 2019, 5:00 a. m..

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