EEUU dice que dirigente opositor preso en Cuba corre peligro
La representante de Estados Unidos en Cuba, Mara Tekach, aseguró que el dirigente opositor cubano José Daniel Ferrer corre peligro, tras haber sido encarcelado a inicios de octubre por el gobierno de la isla.
Tekach, encargada de negocios de la embajada estadounidense, viajó a Santiago de Cuba (este), provincia en donde Ferrer está detenido y donde reside su familia, a la que visitó. Allí dijo que Ferrer es un “preso político que corre grave peligro”, según un video difundido en las redes sociales de la embajada.
Ferrer, de 48 años, es líder de la organización opositora Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) y está preso desde el 1 de octubre. Su familia aseguró al inicio desconocer su paradero aunque luego informó que pudo visitarlo en prisión.
“Me lo están matando lentamente”, dice en el mismo video la esposa de Ferrer, Nelva Ortega. “Está bastante deteriorado, ha perdido visión, voz y fuerza muscular” y “está golpeado, sin medicamentos ni atención médica”, agregó.
Ortega dijo que hasta el momento no han recibido un documento que explique por qué está preso.
“Esperemos que las autoridades respeten el proceso debido, que pongan fin a estas condiciones inhumanas”, comentó Tekash.
El gobierno cubano no se ha pronunciado sobre el tema, aunque la diputada Mariela Castro, hija del líder Raúl Castro, difundió en octubre un enlace al blog Santiago Arde donde se desmiente la versión de la esposa de Ferrer referida a los maltratos.
En esa publicación se asegura que Ferrer está detenido por golpear a un integrante de su propia organización, quien presuntamente lo acusó. La esposa de Ferrer ha dicho a la prensa que las pruebas contra su esposo son fabricadas.
Amnistía Internacional también se ha preocupado por la situación del político opositor.
Ferrer estuvo preso y condenado en 2003 y formó parte de 75 opositores considerados por AI como “presos de conciencia”, excarcelados en 2011 tras un diálogo entre el gobierno y la Iglesia Católica.
En Cuba, el Partido Comunista dirige los destinos del país y las leyes no permiten la existencia de otras agrupaciones políticas.
Para el gobierno, las iniciativas de los opositores son financiadas por Estados Unidos, que busca la caída del socialismo en la isla.
Las tensiones entre La Habana y Washington se intensificaron tras la llegada al poder de Donald Trump, quien mantiene en su punto más bajo las relaciones diplomáticas desde el acercamiento producido durante la administración de Barack Obama, en 2015.