Estados Unidos

Apoyo hispano a Trump se pone a prueba con visita de Pence al corazón puertorriqueño en Florida

Es posible que el presidente Donald Trump conozca pronto la fuerza de una coalición hispana que espera crear en su estado de residencia de cara a las elecciones de 2020.

La próxima semana, el vicepresidente Mike Pence participará en el Centro de la Florida en un mitin de campaña de Latinos for Trump en el Condado Osceola, donde vive la mayor concentración de puertorriqueños en la Florida. La escala de campaña en una iglesia hispana no denominacional pudiera dar a Pence una oportunidad de cortejar a electores que representan uno de los bloques electorales más buscados de la Florida, y también pudiera ser uno de los mayores obstáculos para Trump.

Aunque los puertorriqueños han surgido como un grupo demográfico clave en un estado conocido por márgenes electorales estrechos, Trump inicia su campaña de reelección con el apoyo de apenas uno de cada cinco puertorriqueños que ha venido a vivir en territorio continental. Y la política en la zona central de la Florida es diferente que en Miami, donde los cubanoamericanos conservadores recibieron a Pence con calidez durante el lanzamiento de la campaña Latinos for Trump en junio pasado.

La vicegobernadora de Florida, Jeanette Núñez, vicepresidenta de Latinos for Trump junto con Pence, dijo el lunes que Pence se dirigirá no solamente a los puertorriqueños en su visita a la iglesia Nación de Fe en Kissimmee, sino a la comunidad hispana en general.

Núñez agregó que Pence hablará de los “grandes avances de la comunidad hispana” durante el gobierno de Trump. También mencionó los ingresos familiares medios récord que han alcanzado los hispanos y el “gran valor de Trump de enfrentarse a tiranos” en Venezuela, Cuba y Nicaragua.

“Estamos listos no solo para defender el mapa electoral de 2016, sino para ampliarlo también”, afirmó Núñez.

Pero la ubicación precisa del evento ofrece a Trump una oportunidad de mejorar su imagen entre los puertorriqueños. Fernando Rivera, director del Centro de Investigaciones sobre Puerto Rico de la Universidad del Centro de la Florida, dijo que los electores puertorriqueños indecisos del centro de la Florida pueden reaccionar bien a un mensaje centrado menos en la estadidad de la isla, un tema frecuente de campaña en la Florida, y más en la economía o la religión.

“No estoy diciendo que exista un apoyo abrumador, pero creo que hay una oportunidad de al menos conseguir cierto apoyo entre los puertorriqueños aquí en el centro de la Florida”, dijo Rivera.

Durante los últimos 10 años, los puertorriqueños han creado una de las comunidades trasplantadas de más rápido crecimiento en la Florida, superando el millón de personas hace ya varios años, que aumentó nuevamente en unos 50,0000 después del devastador paso del huracán María por la isla. La mayoría de los recién llegados se han establecido en el centro de la Florida, particularmente en los condados Orange y Osceola, ubicados en el electoralmente importante corredor de la Interestatal 4, que cruza el estado desde Daytona Beach hasta St. Petersburg.

De cara a los comicios de 2020, unos 350,000 puertorriqueños se han inscrito para votar en la Florida, según el asesor político miamense Fernand Amandi. Unos 180,000 se han inscrito como demócratas y más de 70,000 como republicanos, lo que significa que aproximadamente 100,000 no tienen afiliación política.

Las encuestas sugieren que eso, en general, es una mala noticia para Trump.

Aunque Trump ganó el 28% del voto genera hispano en 2016, una encuesta de la Universidad Internacional de la Florida en mayo de 2018 concluyó que menos de 17% de los puertorriqueños apoyaron al presidente.

Esas cifras no han cambiado mucho un año y medio después. Una encuesta de Equis Labs entre los puertorriqueños establecidos en la Florida, cuyos resultados se publicaron en octubre de 2019, identificó que solamente 21% de los encuestados dijo que votaría por Trump, mientras que 63% dijo que votaría por el candidato demócrata.

Esas posturas se deben en lo fundamental a repetidos desprecios de Trump, quien visitó la isla después del huracán María en 2017 y se puso a lanzar rollos de papel toalla a los desplazados por la tormenta. Desde entonces, Trump ha negado en público el saldo de muertes del huracán y ha hecho repetidas veces declaraciones inexactas sobre la cantidad de asistencia entregada. El año pasado, el presidente se burló repetidas veces en Twitter del gobierno de la isla, plagado por los escándalos, incluso mientras otra tormenta se dirigía a la isla, aunque se alejó a último minuto.

“Mike Pence viene a Kissimmee la próxima semana para crear una distracción a las promesas incumplidas de Trump a la comunidad puertorriqueña” dijo Juan Peñalosa, director ejecutivo del Partido Demócrata de la Florida, en un comunicado enviado al Miami Herald.

Pero incluso si Trump no logra remontar su poca popularidad entre los puertorriqueños, aproximadamente 16% dijo a Equis Labs en octubre que estaba indeciso, lo que deja al presidente alguna esperanza de poder crear apoyo en un grupo que se considera un electorado clave para el nominado demócrata.

Pero si Pence logra aumentar los suficiente el apoyo como para marcar una diferencia no se verá hasta dentro de varios meses, dijo Brad Coker, de la firma de encuestas Mason-Dixon Polling and Strategy cuyo muestreo más reciente mostraba a Trump por delante de todos sus retadores demócratas potenciales, excepto el ex vicepresidente Joe Biden.

“Creo que existe un 21% de electores puertorriqueños que se inclinan por Trump, de manera que en Kissimmee y Osceola se pudiera ver que un par de cientos asisten al mitin”, dijo Coker, quien ocasionalmente encuesta a los hispanos de la Florida por encargo de la cadena Telemundo. “Pero eso no significa que los miles que se inclinan por los demócratas o no tienen afiliación política van a cambiar de opinión. Para eso hace falta algo más”.

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