‘Todo fue de repente’. Segundo terremoto deja a cientos de miles sin luz en Puerto Rico
Cientos de miles de puertorriqueños permanecían sin electricidad el martes por la noche, varias horas después que un intenso terremoto golpeó antes del amanecer la costa suroeste del país, dañando generadores eléctricos y obligando a cientos a huir de sus viviendas.
El más fuerte de varios sismos que han estremecido la isla desde el 28 de diciembre, el del martes tuvo una magnitud de 6.4 y golpeó la costa sur de la isla el martes a las 4:24 a.m. Desde entonces, el Servicio Geológico de Estados Unidos ha reportado decenas de réplicas en la misma zona, entre ellas una de magnitud 6.0 a las 7:18 a.m.
Al menos de una persona, un vecino de 73 años de Ponce, falleció a consecuencia del temblor del martes. Una de las principales carreteras en la región sur del país quedó bloqueada por aludes de piedras y el martes por la noche el tráfico comenzaba a fluir poco a poco.
Horas después que un fuerte terremoto golpeó a primeras horas de la mañana del martes, los puertorriqueños seguían tratando de recuperarse de las consecuencias: al menos un fallecido, numerosos edificios dañados, cientos de personas evacuadas de sus casas, interrupciones locales del servicio eléctrico y una iglesia colonial y una escuela colapsadas.
El sismo de magnitud 6.4 golpeó la costa sur el martes a las 4:24 a.m., lo que generó una breve alerta de tsunami. Desde entonces, el Servicio Geológico de Estados Unidos ha reportado al menos 11 sismos y réplicas en la misma zona, entre ellos uno de magnitud 6.0 a las 7:18 a.m.
En una isla acostumbrada a prepararse para los huracanes, los fuertes temblores han provocado pánico orque han ido aumentando de intensidad desde el 28 de diciembre.
“Con los huracanes, al menos sabemos cuándo vienen”, dijo Rubén Cruz Soto, de 52 años y maestro en la localidad sureña de Guayanilla. “Con los terremotos uno no tiene idea”.
Las autoridades de apresuraron a rechazar rumores y pidieron a la población que permanezca en calma. Se formaron largas filas en las gasolineras y supermercados, donde la gente trataba de prepararse a pesar de las explicaciones del gobierno de que los puertos de la isla están funcionando normalmente y no se esperan interrupciones prolongadas del servicio eléctrico.
En una conferencia de prensa, la gobernadora Wanda Vázquez anunció que estaba declarando un estado de emergencia en toda la isla, que extiende las vacaciones escolares y suspende temporalmente todas las operaciones de las agencias públicas. Se esperan cientos de réplicas durante los próximos días, en un rango de magnitud de entre 3.0 y 5.0.
“Esta es una situación que nunca había ocurrido en Puerto Rico”, dijo la gobernadora Vázquez a los reporteros, y exhortó a los vecinos a que se preparen de inmediato. “Esto no es un huracán, en que podemos separarnos... hay que estar preparados”.
Al final del martes, aproximadamente 75% de la isla estaba sin electricidad, dijo el director de la empresa eléctrica a una estación local de radio, aunque las autoridades declinaron decir cuántos núcleos familiares fueron afectados. Intentos por arrancar tres enormes generadores en una de las principales plantas del país fracasaron durante la tarde.
La Autoridad Eléctrica de Puerto Rico, enfrentada a la fragilidad de la red y que todavía sufre de la devastación provocada por el huracán María en 2017, no informó cuánto tiempo demoraría en restaurar el servicio. Pero en un tuit, aseguró que técnicos estaban trabajando para restaurar el servicio en la zona del gran San Juan por la noche.
Más de una cuarta parte de los habitantes de la isla tampoco tenían agua corriente, dijo la gobernadora
El segundo y tercer piso de una escuela en el pueblo de Guánica se desplomaron sobre la planta baja. Imágenes que circularon en las redes sociales muestran el techo apenas por encima de los pupitres de los alumnos. Al menos siete escuelas sufrieron daños, dijo Vázquez.
Las autoridades no pudieron decir exactamente cuántas escuelas cumplen el código de seguridad en la isla, pero Vázquez dijo que todas las escuelas se inspeccionarán antes que las clases se reanuden en algún momento de la próxima semana. Las escuelas no han sido inspeccionadas desde el huracán María en 2017.
Mientras tanto, Glidden López, portavoz de la municipalidad de Guayanilla, dijo que la iglesia de la época colonial de la localidad quedó destruida durante el terremoto antes del amanecer.
“Todo lo que quedó fue una pared y la mitad de otra”, dijo López del edificio beige y rosado que dominaba la plaza principal. “El hospital sufrió daños y varias casas colapsaron, pero todavía no sabemos cuántas”.
En la plaza central de Guayanilla la gente se había reunido para observar las ruinas de la iglesia católica. Las paredes laterales se habían desplomado, lo que permitía ver los bancos adentro.
La iglesia data de la década de 1840, pero el edificio se terminó oficialmente a principios de los años 1900.
Ariana Acosta había llevado a su hija de 10 años a la iglesia, donde acababan de asistir a misa.
“Muchas generaciones han asistido esta iglesia. Aquí es donde hice la primera comunión, donde bauticé a mi hija”, dijo Acosta. “Es un golpe tremendo verla así”.
Al preguntársele si pensaba que podían reconstruir la iglesia, la mujer dijo: “Siempre hay esperanza”.
Guayanilla perdió una de sus principales atracciones turísticas, un arco natural de de piedra conocido como Punta Ventana, en el terremoto del lunes.
Al menos 30 viviendas en Guánica resultaron afectadas y otras colapsaron a lo largo de la cost sur, y una de las principales autopistas que conecta esa zona quedó cerrada al tráfico por aludes de piedras.
Puerto Rico, un territorio estadounidense de 3.2 millones de personas, está ubicado entre dos placas tectónicas activas, la placa de Norteamérica y la del Caribe, y los temblores son algo frecuente. Pero la isla ha sido golpeada por una serie de terremotos inusualmente fuertes desde poco después de Navidad.
El sismo más fuerte registrado en la isla fue el de San Fermín, en 1918, un temblor de 7.1 frente a la costa noroeste, que provocó un tsunami que mató a 16 personas.
Los senadores floridanos Marco Rubio y Rick Scott enviaron una carta conjunta, junto la comisionada residente de Puerto Rico en Washington, Jenniffer González, pidiendo al presidente que autorice una declaración de desastre sobre la isla. “Las agencias puertorriqueñas no tienen los recursos necesarios debido a su situación fiscal y el esfuerzo generalizado de recuperación”, dijeron los legisladores en la carta.
Vázquez dijo que hasta el martes por la mañana no se había comunicado con el presidente Donald Trump, pero que estaba en contacto con la FEMA y había activado la Guardia Nacional. La Casa Blanca confirmó en un comunicado que Trump fue informado sobre el terremoto y que las autoridades federales estaban en contacto con el gobierno puertorriqueño.
En su mensaje a la población para que mantenga la calma, Vázquez dijo que el número telefónico local de prevención de suicidios había recibido más llamadas de lo normal el martes por la mañana y exhortó a las personas que necesiten apoyo que llamen al 1-800-921-0023.
“Somos un pueblo resistente”, dijo del desastre más reciente. “Nos tocó otra vez”.
En una isla acostumbrada a los huracanes, el terremoto dejó a muchos en ascuas.
Elizabeth Mercado Martínez, de 65 años, dijo que el martes se levantó y vio en las redes sociales fotos de su ferretería, llamada Elimermar. El frente había colapsado y la calle estaba llena de ladrillos y pedazos de metal. Pronto, un grupo de amigos y vecinos la ayudaba a mover latas de pintura, puntillas y martillos a otro lugar.
Martínez dijo que como la ferretería perdió el techo durante el huracán María, no había podido conseguir seguro. Martínez, que opera la ferretería desde 1990, dijo que no estaba segura si podría reabrir el local.
“Al menos con ciclón pusimos una lona en el techo y seguimos trabajando”, dijo mientras fumaba un cigarrillo. “Con esto... no sé”.
Santos Seda, alcalde Guayanilla, dijo que cuando el huracán María, todos sabían que la tormenta estaba por llegar y tuvieron tiempo para prepararse, conseguir insumos y dormir.
“Esto fue peor que María”, dijo. “Con este terremoto no hubo aviso... fue como un golpe bajo”.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de enero de 2020, 3:46 p. m..