Estados Unidos fortalecerá presencia militar en Centro y Sudamérica
Estados Unidos enviará soldados, barcos y aviones militares adicionales a Centro y Sudamérica este año para aumentar la presión contra el narcotráfico y abordar la influencia cada vez mayor de Rusia y China en la región, dijo el miércoles el jefe del Comando Sur.
“Eso se debe al reconocimiento de las amenazas en la región”, dijo el almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur, que supervisa las actividades militares estadounidenses en Centro, Sudamérica y el Caribe.
Durante los últimos 12 meses, el comando ha desplegado barcos a la región para ofrecer servicios médicos a miles de personas en más de una decena de países, como los refugiados que huyen de Venezuela.
En enero, el barco USS Detroit realizó operaciones de libertad de navegación frente a la costa de Venezuela para enviar un mensaje a Nicolás Maduro. Por otra parte, barcos del Servicio Guardacostas también asisten regularmente a las fuerzas armadas de Colombia en operaciones antinarcóticos en el Caribe.
Faller declinó decir específicamente cuántos barcos, aviones y personal adicional se enviará a la región. Dio como ejemplo las misiones antinarcóticos, en que el comando ha observado un aumento en las actividades de comercio ilegal de drogas, lo que ha llevado a que cantidad de activos solicitados por el Comando Sur es “mucho mayor” que en el pasado.
El almirante dijo que eso significaría más activos del Servicio Guardacostas —escampavías, helicópteros y destacamentos de vigilancia— porque cualquier barco de la Marina desplegado en la región, que pudiera usarse para tareas antinarcóticos y monitoreo, necesitaría un destacamento de la Guardia Costera para fines de arrestos y decomisos.
Eso pudiera significar rotaciones adicionales de los barcos de combate de la Marina que pueden operar en aguas poco profundas dijo Faller en una sesión informativa con reporteros en el Pentágono.
“En un área del tamaño de Estados Unidos, hemos estado trabajando con entre seis y ocho barcos”, dijo Faller. “De manera que sido coherentes al decir que la cantidad de barcos que necesitamos para cubrir esa zona es mucho mayor. Así que veremos fuerzas adicionales en aire, mar y tierra, y algunas maniobras marítimas, algunas fuerzas de seguridad, brigadas de asistencia para trabajar con nuestros aliados”.
Faller no dijo cuándo comenzarían las rotaciones adicionales.
El aumento ocurre en momentos que el comando en general se prepara para reducciones, como parte de la revisión del nivel de personal global del Pentágono, así como de los recursos de todos sus militares.
Para el Comando Sur, eso significa reducir el personal asignado a la instalación de detención en la Base Aeronaval de Guantánamo.
“Habrá ahorros, mucho ahorro en materia de personal, y ahorros de costos”, dijo Faller.
El almirante no ofreció detalles sobre cuánto personal militar se eliminaría. En este momento hay unos 1,800 miembros de la Guardia Nacional trabajando en el centro de detención de la base de Guantánamo.
La instalación comenzó a funcionar en 2002 con prisioneros afiliados a Al Qaeda y los talibanes tomados prisioneros durante casi dos decenios de guerra contra el terrorismo.
La instalación ha acogido unos 780 prisioneros desde que comenzó a funcionar, pero solo quedan 40, en su mayoría acusados en relación con los atentados terroristas del 11 de septiembre y el ataque en 2000 al destructor USS Cole.