Estudio sugiere los niveles más bajos de felicidad en EEUU en 50 años por crisis del coronavirus
La pandemia de COVID-19 ha afectado el estilo de vida de millones de personas. Diversos negocios han tenido que cerrar mientras que familiares y amigos se han mantenido alejados. No resulta sorprendente que esta situación haya también impactado los niveles de felicidad.
Según un estudio realizado por el Centro Nacional de Encuestas de Opinión (NORC, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Chicago, las personas en Estados Unidos están en el nivel más bajo de felicidad en 50 años.
El Estudio de Monitoreo de COVID-19, que se realizó con fondos de la Fundación Nacional de Ciencia, destaca cómo la salud emocional y perspectivas actuales de los estadounidenses se comparan con las de hace décadas. Para ello, los investigadores del proyecto utilizaron información de la Encuesta Social General (GSS, por sus siglas en inglés), que ha recolectado datos anualmente desde 1972.
El sondeo, que se llevó a cabo a finales de mayo de este año y contó con las respuestas de 2,279 participantes, concluyó que tan solo el 14 por ciento de los estadounidenses dicen ser muy felices, comparado con el 31 por ciento que respondió lo mismo en 2018. Además, ese mismo año, el 23 por ciento de los participantes dijeron que se habían sentido a menudo o a veces aislados. Este año, sin embargo, el 50 por ciento respondió eso.
Soledad en tiempos de pandemia
De hecho, la soledad está relacionada con la severidad de la pandemia en sus localidades. De acuerdo al estudio, aquellas personas que viven en un condado con un alto número de muertes por COVID-19 reportaron sentirse más solitarias que aquellos que viven en un condado menos afectado. Asimismo, aquellos que habitan en los condados más afectados tienen una mayor probabilidad (32 por ciento) de reportar que no están felices que quienes viven en condados menos afectados (21 por ciento).
Mientras un mínimo histórico de personas dicen estar muy felices, un máximo histórico de 80 por ciento dice estar satisfecho con la situación económica de su familia.
Según los investigadores, dicho contraste sugiere que los estadounidenses comparan su felicidad son su propio bienestar psicológico antes de la pandemia y, a la vez, evalúan su situación económica en relación a los millones de ciudadanos que han perdido empleos, inversiones y salarios tras el brote de coronavirus.
“Si no eres una persona que se vio obligada a hacer fila para obtener alimentos, si mantuviste tu empleo, si estuvieras en esa categoría, parece que la gente dijo ‘bueno, en comparación con lo que he estado escuchando en las noticias, supongo que todavía estoy bastante satisfecho’, a pesar de que sus propios ingresos pueden haber disminuido”, le dijo Tom W. Smith, investigador principal del proyecto, a el Nuevo Herald.
Además, el equipo de investigadores encontró que las personas hoy en día se sienten menos optimistas sobre la calidad de vida que gozarán las próximas generaciones. De hecho, solo el 42 por ciento cree que, cuando sus hijos alcancen su edad, sus condiciones de vida serán mejores - a diferencia del 57 por ciento que respondió lo mismo hace dos años.
Más consumo de alcohol por el coronovirus
A pesar de la infelicidad que muchos están sintiendo por los acontecimientos actuales, comparado con las encuestas realizadas después del asesinato del presidente John F. Kennedy en 1963 y de los ataques terroristas del 11 de septiembre, es menos probable que los estadounidenses reporten haber tenido algunas reacciones de estrés emocional y psicológico. Por ejemplo, menos personas reportaron fumar más de lo normal, sentirse aturdidos y llorar, comparado con las dos tragedias anteriores —aunque más dijeron que han perdido los estribos y han sentido ganas de emborracharse.
“Observamos un aumento importante en el consumo de alcohol en comparación con el 11 de septiembre o el asesinato de Kennedy. Ese fue uno de los hallazgos que me llamó la atención como algo que no hubiera predicho”, dijo Smith.
Smith dijo que los datos sugieren que la infelicidad, estrés y efectos psicológicos y emocionales no serán permanentes.
“Si esto hubiera sido algo que solo va de peor a peor, y las advertencias de salud pública hubieran sido incluso, ya sabes, ‘no abras tu puerta en absoluto’, entonces el impacto psicológico habría sido aún mayor”, explicó Smith. “Y si se mantiene ese alto nivel de estrés y ansiedad durante un período prolongado, puede ser algo que cambia tus rasgos básicos de personalidad. No veo una señal fuerte de que muchas personas se verán afectadas permanentemente, incluso después del impacto de la pandemia”.
El equipo de NORC continuará monitoreando a los mismos participantes de la encuesta para observar cómo han evolucionado sus experiencias a través de la pandemia. La semana que viene abarcarán una segunda ronda de sondeos y en un mes llevarán a cabo una tercera ronda.
“Esperamos poder tener más de tres rondas, pero solo hemos asegurado los fondos para esas tres rondas. Lo ideal y lo que esperamos es poder llevar a cabo seis rondas para así poder cerrar el ciclo del año”, dijo Smith.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de junio de 2020, 2:57 p. m..