Postura de Marco Rubio sobre reto electoral de Trump pudiera significarle un problema en las primarias
En un mitin de fin de semana organizado por republicanos frente a la Torre de la Libertad de Miami, una multitud unificada por la falsa creencia de que las elecciones de 2020 se las arrebataron al presidente Donald Trump, se reunieron y agitaron las banderas de Trump 2020, banderas estadounidenses y, en un caso, un letrero que preguntaba “¿Dónde está Marco?”
Marco Rubio, el senador federal republicano de la Florida, no se esperaba que asistiera al evento, una de las muchas protestas planeadas en todo el país por los simpatizantes más tenaces de Trump. Aunque Rubio no ha criticado los esfuerzos de Trump para anular los resultados de una elección que convirtió al candidato demócrata Joe Biden en el presidente electo, ha dejado de respaldar las acusaciones del presidente de fraude generalizado y en ocasiones ha reconocido la falta de pruebas para respaldar las afirmaciones.
“¿Dónde está Marco?”, escribió Roger Stone, un ex asesor de Trump que habló en el mitin dominical en Miami, en la plataforma de medios sociales Parler. “Un número cada vez mayor de republicanos de la Florida me están exhortando a desafiar a Marco Rubio en las primarias republicanas”.
Stone, un embaucador perdonado por Trump este año por mentir al Congreso, puede haber estado agitando las cosas. A continuación dijo que si fuera él, preferiría esperar dos años y desafiar al senador republicano de Florida, Rick Scott, agregando al Daily Caller que es “amigo” de Rubio y “no es probable que se postule para nada”.
Pero el coqueteo de Stone con desafiar a Rubio para un tercer mandato subraya una nueva realidad para los republicanos de la Florida: en 2022, la mayor amenaza para la mayoría de los titulares del Partido Republicano puede no estar a la izquierda, sino a la derecha, y en la percepción de que no son lo suficientemente leales a Trump.
“Este es probablemente el único estado donde un republicano debe temer un desafío de un candidato trumpista en las primarias, y el primero en la fila es Marco”, dijo Jacob Perry, un ex asesor de campaña del Partido Republicano en la Florida que ahora dirige un boletín digital.
En una entrevista del miércoles en el Congreso, Rubio dijo que no le preocupa que los partidarios de Trump se vuelvan contra funcionarios del su partido que no respaldan inequívocamente todas las afirmaciones de Trump.
“Somos una grupo muy diverso, no me preocupo”, dijo Rubio. “Creo que es sobre todo una creación de ustedes, gente de los medios de comunicación, ese tipo de enfoque en estas cosas porque atrae clics”.
Lealtad a Trump
Pero desde que perdió las elecciones del 3 de noviembre, Trump ha puesto a los republicanos en aviso de que cualquier cosa menos que la falsa afirmación de que le robaron la elección podría provocar su ira.
Trump sugirió que un republicano de Ohio debería postularse en las primarias contra el gobernador Mike DeWine después de que el gobernador felicitara a Biden el mes pasado por su victoria. Y durante un mitin en Georgia este mes, Trump animó a un aliado a desafiar al gobernador republicano Brian Kemp, a quien Trump al parecer ha considerado desleal después que se negó a tomar medidas sin precedentes para tratar de anular la victoria de Biden en el estado.
En la Florida, Trump no ha tenido necesidad de hacer tales amenazas. Ganó el estado el mes pasado por casi cuatro puntos porcentuales, un amplio margen en en un estado conocido por sus comicios apretados, y los republicanos han apoyado en gran medida sus continuas impugnaciones jurídicas.
El gobernador Ron DeSantis, quien ganó las primarias republicanas de la Florida en 2018 para gobernador gracias en gran parte al respaldo de Trump, alentó la idea de los electores infieles después de las elecciones. El representantes federal Matt Gaetz ha dicho que los legisladores deben considerar impugnar la elección cuando se reúnan el 6 de enero para tabular los resultados. Y la procuradora general del estado, Ashley Moody, fue uno de los 17 que respaldaron una demanda de Texas con el fin de la que la Corte Suprema federal invalidara los resultados electorales en Georgia y otros tres estados clave que finalmente ganó Biden.
El alto tribunal rechazó la demanda, que fue criticada por algunos republicanos del Senado como un truco de relaciones públicas. Pero no antes que dos terceras partes de los 195 republicanos de la Cámara de Representantes, incluidos 13 de los 16 representantes del Partido Republicano de la Florida, firmaron un documento alentando a los jueces a escuchar el caso. De los tres que no añadieron sus nombres, uno se retira, y un segundo dijo que simplemente no cumplió una fecha límite, dejando a Vern Buchanan, de Sarasota, como el único y sin explicar que regresaba al Congreso en 2021.
El representante federal Mario Díaz-Balart, quien fue automáticamente reelegido para un escaño republicano que representa al noroeste de Miami-Dade este verano, cuando ningún demócrata se postuló en su contra, dijo al Miami Herald que respaldó la demanda de Texas porque “hay preguntas válidas sobre si hubo o no violaciones constitucionales por parte de varios estados”. Pero algunos se preguntan si la conveniencia política está llevando a los legisladores republicano de la Florida, particularmente a los de distritos rojos confiables, a marcar la línea de Trump en las elecciones.
“Ciertamente no firmaron porque creen que la democracia está en juego”, dijo David Jolly, un legislador de Tampa que dejó el Partido Republicano en 2018. “Firmaron con él porque el trumpismo es el estado de ánimo predominante del partido”. Jolly, que según el Tampa Bay Times podría postularse para un cargo estatal en 2022 como un candidato de terceros, dijo que está al tanto de dos republicanos de Florida que ya han sondeado para decidir si deberían estar preocupados.
¿El voto del colegio electoral cambia algo?
Un voto del lunes por parte del colegio electoral que solidifica la victoria de Biden ha aliviado la resistencia de algunos republicanos a reconocer los resultados de las elecciones de 2020. Hasta ahora, en momentos que la mayoría de la delegación del Partido Republicano de la Florida sigue respaldando los desafíos legales de Trump, hay poca señal de que una ola derrotará a los titulares republicanos, como sucedió en 2010 con el movimiento Tea Party.
Pero todavía es temprano en el próximo ciclo electoral. Y aunque el poder de permanencia de la influencia de Trump aún está por verse, parece probable que se quede como una fuerza política en las elecciones de mitad de período de 2022, especialmente en la Florida, dado que se espera que el presidente regrese a su casa de Palm Beach el próximo mes mientras considera otra carrera a la presidencia.
“No hay manera de que Trump pueda”, dijo Perry, refiriéndose a la capacidad de Trump para influir en el ciclo de campaña de 2022. “Es demasiado adicto al poder y a las luces. El único comodín en esto es si Trump decide que uno de sus propios hijos debe postularse al Senado”.
Para Rubio, un ex legislador estatal que se subió a la ola del Tea Party a una victoria sobre el entonces gobernador republicano Charlie Crist en la carrera al Senado en 2010, una carrera un Trump más joven al Senado pudiera ser un problema. Abundan los rumores de que Ivanka Trump, la hija mayor del presidente, podría desafiar a Rubio en 2022 después que surgieron informes de que ella y su familia están comprando terrenos en la Indian Creek Village.
Ivanka Trump se ha negado a comentar sobre la especulación. Y el lunes, Politico informó que el presidente del Partido Republicano de la Florida, Joe Gruters, dijo que esos comentarios eran ”solo ruido”.
Rubio, que no ha respaldado afirmaciones infundadas de algunos partidarios del presidente de que Venezuela y Cuba estuvieron involucrados en la manipulación de las elecciones de 2020, le dijo al Miami Herald que no estaba seguro de si habrá desafíos pro-Trump en las primarias a los titulares en 2022. Pero agregó que sigue confiando en que su trabajo en el Programa de Protección de Nómina durante la pandemia y su línea dura sobre Cuba y China será recompensado por los votantes en las primarias republicanas.
“Estoy muy orgulloso de lo que hemos logrado en los últimos cuatro años, mucho de eso trabajando con el presidente”, dijo Rubio. “Hemos logrado grandes cosas trabajando mano a mano con el presidente sobre China, Cuba, Venezuela, Irán. Por eso trabajamos tan duro para su reelección y por eso estoy tan orgulloso de que haya ganado la Florida. Estamos muy orgullosos de lo que hemos hecho, pero tenemos más que hacer”.
Pero la posibilidad de un desafío de Ivanka Trump o Roger Stone refleja la incómoda posición en el medio que Rubio se ha ganado apoyando a Trump solo hasta un punto, y una advertencia a otros republicanos.
“El primer objetivo de cualquier político es ser reelegido”, dijo Perry. “Es algo que tienes que tener en cuenta”.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de diciembre de 2020, 5:27 p. m..