Estados Unidos

Blinken afirma que negociarán tratado de desarme nuclear con Rusia

Antony Blinken, nominado como secretario de Estado por el presidente electo Joe Biden, dijo el martes que la administración entrante buscará la extensión del tratado New START, el último acuerdo sobre armas con Rusia que expira el 5 de febrero.

“Creo que vamos a buscar que sea prolongado”, dijo Blinken en respuesta a una pregunta en una audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado para su confirmación en el cargo.

“Sé que acudiremos a ustedes muy rápido, casi de inmediato, para discutir esto”, dijo Blinken a los senadores.

El presidente ruso, Vladimir Putin, propuso el año pasado una extensión de un año del tratado New START, que limita el número de ojivas nucleares de las dos potencias.

El gobierno del presidente saliente Donald Trump había intentado sin éxito ampliar el tratado para traer a China, cuyo ejército crece rápidamente aunque sigue siendo significativamente más pequeño que los de Rusia y Estados Unidos.

Sobre el conflicto israelo-palestino

Blinken dijo que Estados Unidos propiciará “la solución de dos estados” para el conflicto israelo-palestino durante el gobierno de Biden.

El futuro secretario de Estado dijo que esa es “la única manera” de resolver el conflicto, aunque reconoció que no es una solución “realista” en el “corto plazo”.

El presidente Trump apoyó incondicionalmente a Israel y buscó aislar al liderazgo palestino, apoyando solo un estado limitado y desmilitarizado.

“La única forma de asegurar el futuro de Israel como un estado judío y democrático y de dar a los palestinos un estado al que tienen derecho es a través de la llamada solución de dos estados”, aseveró.

Pero dijo creer que “siendo realista, es difícil ver perspectivas a corto plazo para avanzar en eso”.

“Sería importante asegurarse que ninguna de las partes tome medidas que dificulten aún más el ya complejo proceso”, dijo.

La Autoridad Palestina rechazó mantener contacto con Trump, al acusarlo de mostrar un claro sesgo a favor de Israel, con medidas importantes como trasladar la embajada de Estados Unidos a la disputada ciudad de Jerusalén.

Calificación de terrorista a los rebeldes hutíes de Yemen

Blinken tambien dijo el martes que revisará la calificación de terrorista impuesta por Washington a los rebeldes hutíes de Yemen.

“Propondríamos revisarlo en forma inmediata para asegurarnos de que lo que estamos haciendo no impida la prestación de asistencia humanitaria”, dijo Blinken en su audiencia de confirmación.

El gobierno de Trump anunció la medida el 11 de enero, nueve días antes de que Biden asuma el cargo el miércoles.

La Organización de Naciones Unidas y grupos de ayuda advirtieron que ello arriesgaba con empeorar una crisis humanitaria ya muy grave.

Los hutíes, respaldados por Irán, enfrentan una sangrienta ofensiva liderada por Arabia Saudita, aliado de Estados Unidos, y millones de yemeníes dependen de la ayuda para sobrevivir.

Los hutíes, que controlan gran parte del norte de Yemen, país devastado por la guerra, advirtieron el martes que responderán a cualquier acción en su contra siguiendo su clasificación como “terroristas” por parte de Estados Unidos.

“Estamos listos para tomar todas las medidas necesarias contra cualquier acto hostil”, dijeron en un comunicado.

Se espera que esa clasificación detenga muchas transacciones con las autoridades hutíes, incluidas las transferencias bancarias y los pagos al personal médico, de alimentos y combustible, ante temores de represalias de Estados Unidos.

Stephane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió a Washington revertir la medida.

“Nuestra posición sobre esto no ha cambiado”, dijo Dujarric. “Pedimos al gobierno (de EEUU) que revoque esa decisión”.

“Desde el principio nuestra preocupación, que expresamos muy claramente, es el impacto en el sector comercial”, dijo.

“La gran mayoría de los alimentos y otros suministros básicos ingresan a Yemen a través del sector comercial”, agregó.

Romper con la diplomacia unilateralista y soberanista de Trump

En declaraciones distribuidas antes de la audiencia en el Senado, Blinken dijo que Estados Unidos regresa a la “primera línea” mundial, pero ahora contará con sus aliados para “ganar la competencia con China” y contrarrestar a sus otros adversarios. Ademas, el secretario de Estado nominado por Joe Biden prometió romper con la diplomacia unilateralista y soberanista de Trump.

“Podemos revitalizar nuestras alianzas fundamentales”, dijo Blinken, según el texto difundido por su equipo. “Juntos, estamos en una posición mucho mejor para contrarrestar las amenazas planteadas por Rusia, Irán y Corea del Norte y defender la democracia y los derechos humanos”.

Las palabras de Blinken van en concordancia con el mensaje repetido por Biden de pasar la página de la administración Trump, que durante cuatro años ha desplazado a sus aliados históricos, ha coqueteado con autócratas, ha roto acuerdos internacionales y despreciado los organismos multilaterales.

Para ello, Biden volverá a meter a Estados Unidos en el acuerdo climático de París. Para esas metas de políticas exterior, escogió diplomáticos experimentados que formaron parte de la administración de Barack Obama, un equipo pensado par volver a una política exterior más tradicional.

Una encuesta del centro Pew Research mostró que el 79% de los alemanes, el 72% de los franceses y el 65% de los británicos confían en los planes de Biden.

“Liderazgo estadounidense”

A la cabeza de la diplomacia estadounidense estará Blinken, un intervencionista que tendrá que lidiar con un país que quiere dejar de mirar hacia fuera.

“El liderazgo estadounidense sigue contando”, dijo en las declaraciones difundidas.

Blinken prometerá un regreso de Estados Unidos a la “primera línea”, pero de forma colectiva, porque “ninguno de los grandes desafíos” del momento “puede ser resuelto por un país actuando solo”.

“Guiados por estos principios, podemos superar la crisis del covid, el mayor desafío compartido desde la Segunda Guerra Mundial”.

“Podemos ganar la competencia con China”, dijo también. Biden, descrito como “débil” por muchos republicanos, se ha comprometido a ser “duro con China”.

En sus últimos días, el gobierno Trump tomó varias decisiones diplomáticas que podrían complicar a Biden. Sin embargo este martes, el saliente secretario de Estado Mike Pompeo tendió una mano a su sucesor al declarar que China está cometiendo un “genocidio” contra los musulmanes uigures.

¿Dará pie esa firmeza con China a una nueva Guerra Fría como la que parecía acercarse bajo el liderazgo de Pompeo, o a una competencia estratégica clara pero más pacífica, como quieren los europeos?

La respuesta a esta pregunta determinará “el éxito o el fracaso de la política exterior estadounidense”, aseguró antes de las elecciones de noviembre el ex diplomático Bill Burns, nominado por Biden para jefe de la CIA.

El dúo Biden-Blinken encara varias fechas límite inminentes que pondrán a prueba su firmeza y capacidad de diálogo.

La primera será con Moscú, su antiguo rival, con el que tiene hasta el 5 de febrero para extender el tratado clave de desarme nuclear New Start.

La administración Biden, que quiere dejar atrás la política de Trump de acercamiento al presidente ruso, Vladimir Putin, tendrá que encontrar la manera de negociar con la presión del calendario.

- “Mundo posestadounidense” -

Aún más crítico será el tema iraní. Biden ha prometido volver al acuerdo internacional para evitar que Teherán adquiera la bomba atómica, firmado en 2015 bajo la administración Obama de la que era vicepresidente, y luego abandonado unilateralmente por Trump.

La nueva administración tendrá que levantar las sanciones que los republicanos han endurecido hasta el final de su mandato. Asimismo tendrá que asegurarse de que Teherán vuelve a cumplir las restricciones nucleares impuestas en el acuerdo que fue soslayando una vez Trump dejó el pacto.

El demócrata también tendrá que demostrar a una clase política estadounidense escéptica que mostrará firmeza ante las acciones de Irán en Oriente Medio.

El papel de Blinken, su fiel consejero de 58 años, será aún más crucial ya que el comienzo del mandato de Biden estará monopolizado por crisis internas, como la pandemia, la recesión económica y las injusticias raciales.

La era Trump ha dañado la imagen de Estados Unidos, sobre todo en las últimas semanas con los ataques republicanos a las instituciones democráticas al negar su derrota y, sobre todo, tras el asalto al Capitolio por parte de una turba jaleada por el presidente.

“Pasará mucho tiempo antes de que podamos defender de manera creíble el Estado de derecho” en el extranjero, dijo el exdiplomático Richard Haass tras la toma del Congreso.

Ese 6 de enero marcó, según él, el inicio de un “mundo posestadounidense, que ya no se caracteriza por la primacía de Estados Unidos”.

Pero para Thomas Wright, del grupo de expertos Brookings Institution, reparar la democracia en Estados Unidos “no es incompatible con defender la democracia en otros lugares”. “Los dos van de la mano”, argumentó en la revista The Atlantic, destacando que el trumpismo no es un fenómeno exclusivamente estadounidense.

Esta historia fue publicada originalmente el 19 de enero de 2021, 6:45 p. m. with the headline "Blinken afirma que negociarán tratado de desarme nuclear con Rusia."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA