Hispano hace historia en Nueva York como alcalde y la tragedia lo golpea enseguida
El mismo día que Luis Marino, de 53 años, se convertía en el primer hispano en ser elegido alcalde del pueblo Port Chester y en el primer peruano en alcanzar ese cargo en el estado de Nueva York, su hermano Edwin, médico de profesión, moría contagiado por el COVID-19 luego de atender a muchos pacientes en la ciudad de Iquitos, una de las más violentamente golpeadas por la pandemia en el Perú.
Marino no tenía ánimo para celebrar el histórico logro. Apenas rezó una oración. Los momentos de júbilo por la victoria en una situación normal dieron en esta oportunidad paso a la reflexión y a la intimidad para aliviar el dolor.
En la madrugada del jueves, murió su madre, Doña Eugenia, en Port Chester.
“Estoy destrozado por esta doble pérdida”, dijo Marino. “Mi hermano murió cumpliendo con su juramento y mi madre de vejez. Ella tenía 89 años”.
La vida tiene estas particularidades y a veces entrega la alegría y el dolor en un solo golpe.
En 1983, con solo 15 años de edad y tercero de secundaria, Marino llegó a Port Chester donde habían emigrado su hermana Violeta y su madre en busca de una vida mejor. De inmediato empezó a trabajar cortando césped para ayudar a su familia. Se graduó en high school y vivió desde entonces hasta ahora en ese pueblito encantador ubicado a 45 minutos por carretera de Manhattan y que mira al estado de Connecticut.
En estos momentos, Marino es teniente alcalde de dicho municipio, que es apenas un puntito en el mapa y que hay que verlo con lupa, con 2.5 millas cuadradas de extensión y una población de alrededor de 30,000 habitantes. Durante 11 años fue concejal de Port Chester.
Representando al Partido Demócrata, Marino consiguió 927 votos y superó a su rival del Partido Republicano Rocco Latella, quien alcanzó 505 votos, y al independiente David Matthews, con apenas 64.
El triunfo de Marino se basó en los hispanos, quienes constituyen el 63.9 por ciento de la población de Port Chester.
“Gobernaré para toda la comunidad y lucharé para lograr una mejor economía en el pueblo y para ayudar a los pequeños negocios a levantarse”, prometió el alcalde electo. “Voy a trabajar por mi raza e invito a todos para que trabajen con nosotros y nos digan sobre sus problemas y necesidades”.
Gracias al conocimiento de su municipio, Marino tiene claro su plan de prioridades para su gestión.
En primer lugar se encuentra la construcción de una nueva estación de policía para estar de acuerdo con el crecimiento y las exigencias de su comunidad.
“Durante mi gestión como concejal y teniente alcalde me siento orgulloso de haber logrado que haya diversidad en la policía y un aumento en el servicio”, manifestó Marino. “Tenemos 57 policías y hay un buen porcentaje de oficiales hispanos. En el puesto de sargento tenemos a un hispano, hemos incluido un nuevo oficial de origen mexicano e inclusive en la división de detectives tenemos tres o cuatro latinos”.
Además, Marino tiene como una de sus metas la reconstrucción del malecón de la marina para que sirva no solo como un lugar de esparcimiento de las personas que viven en el municipio sino como una atracción turística.
El arreglo de pistas y veredas, solucionar el problema del estacionamiento, colocar nuevo césped en la cancha de fútbol del Parque Columbus -que ayudó a instalar la iluminación artificial- y fomentar las construcciones locales, se encuentran entre los objetivos importantes de una nutrida agenda de obras.
Una de las cosas de la que Marino se siente más contento es haber luchado para rechazar la solicitud de colaboración extendida al Departamente de Policía de Port Chester por el Servicio de Inmigración y Control de Fronteras de Estados Unidos.
“Todo el pueblo nos apoyó en este rechazo y el alcalde nos dio su respaldo junto con el jefe de policía y logramos decirle ‘no’ a ese pedido de colaboración”, recordó Marino. “Esto ha permitido que nuestros inmigrantes vivan tranquilos en Port Chester sin temor a ser molestados por el ICE”.
Marino siempre se identificó con la gente humilde.
Después de ganarse sus primeros dólares cortando césped, trabajó 10 años en la construcción. Era una labor durísima, confiesa, al aire libre, a pleno sol o con nieve. Hace 26 años consiguió un empleo de mantenimiento y seguridad en la escuela local y la vida se hizo más llevadera.
Nacido a 3,359 metros sobre el nivel del mar en el entonces distrito de Ocros, en el departamento de Ancash en Perú, con una población de no más de 2,000 habitantes en su pueblito, Marino asegura que desde entonces siempre sintió gran satisfacción en ayudar a su comunidad y en extender la mano a quien necesitara ayuda.
“Como pobre que fui -y lo sigo siendo- siempre me gustó ayudar a los demás, y lo seguiré haciendo”, expresó el flamante alcalde electo. “De mi familia aprendí desde muy niño a ser generoso. Sé lo difícil que es cuando uno llega a Estados Unidos y encuentra las puertas cerradas. Aunque las cosas han cambiado un poco”.
Durante tres décadas ha sido bombero voluntario y recuerda que en la tragedia del 9/11 se trasladó de inmediato a la ciudad de Nueva York para ayudar en las labores de rescate en las Torres Gemelas.
También ha viajado a diversos lugares de Latinoamérica en misión de socorro cuando se produjeron terremotos, inundaciones y otros embates de la naturaleza.
Todos los años viaja a Ocros, que ahora es provincia, para asistir a las fiestas patronales y apoyar diferentes programas sociales.
El actual alcalde de Port Chester Fritz Falanka solo tiene palabras de reconocimiento para su teniente alcalde Marino.
“Luis es el más trabajador del concejo para la comunidad hispana, es la voz entre la comunidad y la alcaldía”, sentenció Falanka. “Siempre está atento a todo lo que su comunidad necesita. Me llama constantemente cuando alguien tiene problemas para que lo ayudemos”.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de marzo de 2021, 11:51 p. m..