Estados Unidos

Un incendio en la red eléctrica de Puerto Rico deja a casi un millón de clientes en la oscuridad

El Complejo Central Eléctrica Costa Sur en Guayanilla, Puerto Rico. La Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico tardó 11 meses en restaurar la energía en toda la isla, pero la ley federal limitó el uso de fondos de FEMA para trabajos que simplemente restauraron las instalaciones dañadas por el desastre a su estado anterior al huracán. En Puerto Rico, eso dejó la red anticuada.
El Complejo Central Eléctrica Costa Sur en Guayanilla, Puerto Rico. La Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico tardó 11 meses en restaurar la energía en toda la isla, pero la ley federal limitó el uso de fondos de FEMA para trabajos que simplemente restauraron las instalaciones dañadas por el desastre a su estado anterior al huracán. En Puerto Rico, eso dejó la red anticuada. adiaz@miamiherald.com

Novecientos mil clientes se quedaron sin luz en Puerto Rico luego de que un incendio de origen desconocido dañara un transformador en San Juan la noche del jueves, solo días después de que una entidad privada asumiera las operaciones de las líneas de distribución y transmisión de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico.

“Continuamos con nuestro trabajo de restauración del sistema”, dijo el director ejecutivo de LUMA Energy, Wayne Stensby, en una conferencia de prensa el viernes por la mañana.

El apagón generalizado sumió a gran parte del área metropolitana de San Juan en la oscuridad, junto con otros municipios a través de la isla. A partir de las 3 p.m. el viernes, alrededor de 19,000 clientes seguían sin electricidad. LUMA esperaba restaurar la electricidad a todos los clientes para la noche del viernes.

No se ha determinado la causa del incendio del jueves. Algunas personas han especulado que el fuego podría haberse iniciado deliberadamente, pero las autoridades continúan investigando y no han dado información que apunte hacia el sabotaje. Las autoridades han dicho que la subestación está monitoreada por cámaras de seguridad.

La AEE enfrenta enormes desafíos para proporcionar a la isla energía estable y segura a través de su red de energía, la cual es vieja, vulnerable, y fue devastada por el huracán María. Se necesitaron meses para restaurar la electricidad tras la tormenta. Algunos lugares se quedaron sin electricidad por más de un año. La empresa también se declaró en quiebra en el 2017.

El 1 de junio, la AEE transfirió la operación de sus líneas de distribución y transmisión a LUMA Energy, corporación creada a través de una alianza entre las empresas norteamericanas ATCO y Quanta Services. Bajo el nuevo modelo, la AEE retiene la propiedad de sus activos y la responsabilidad de la generación de electricidad.

LUMA se ha comprometido a reducir los apagones y a modernizar la red eléctrica sin aumentar las tarifas durante los primeros tres años de su contrato de 15 años. En una isla donde los residentes lidian con apagones, infraestructura poco confiable y facturas de electricidad altísimas, las promesas son un cambio bienvenido para algunos puertorriqueños.

Pero los sindicatos, los políticos, los funcionarios, las organizaciones sociales y los expertos en energía y medio ambiente están preocupados. Algunos de ellos se oponen por completo a que LUMA Energy administre las líneas de distribución y transmisión. Sus críticas incluyen las condiciones que rodean el costoso contrato de LUMA, temores de privatización de servicios públicos y preocupaciones sobre si la empresa tiene suficientes trabajadores para operar los sistemas eléctricos de la isla. Los expertos también se muestran escépticos de que LUMA pueda operar sin que haya un aumento en las tarifas.

Interrupciones generalizadas del servicio desde la llegada de LUMA

La interrupción masiva, que afectó a la mayoría de los 1.5 millones de clientes de la compañía, es solo la última interrupción en los servicios desde que LUMA asumió las operaciones el 1 de junio. La compañía ha reconocido públicamente que varias comunidades en la isla han experimentado apagones y dijo que ha estado trabajando día y noche para resolverlos.

Muchos puertorriqueños han recurrido a las redes sociales para quejarse de la falta de respuesta y apoyo mientras experimentan cortes de energía y otros problemas. Algunos usuarios han dicho que los apagones han empeorado, utilizando hashtags como # LumaNuncaLlegó (#LumaNeverArrived) y #FueraLuma (#LumaOut).

Incluso antes del apagón del jueves, los alcaldes de algunos municipios dieron la alarma porque sus lugareños enfrentan servicios inconsistentes. El alcalde de Humacao envió un equipo privado para reparar las líneas eléctricas en una comunidad de ancianos que había tenido problemas con su servicio durante semanas, según el diario local El Vocero. El medio informó que al alcalde de Aguada, en el oeste de Puerto Rico, le dijeron que llegaría ayuda, pero que no había suficiente personal para manejar todas las solicitudes que estaba recibiendo LUMA. LUMA emitió un comunicado pidiendo a las autoridades municipales que se abstengan de intentar arreglar la red por su cuenta.

El operador privado reconoció que sus plataformas se vieron abrumadas en su primera semana de trabajo, diciendo que recibió alrededor de 14,000 correos electrónicos y ayudó a más de 25,000 clientes en los centros de servicio al cliente. El operador también dijo que había recibido alrededor de 118,000 llamadas. El jueves, poco antes del apagón, la empresa anunció que había sido víctima de un ciberataque que tenía como objetivo cerrar su portal de clientes y su aplicación móvil.

La llegada de LUMA coincide con la temporada de huracanes. El apagón del jueves preocupó a los puertorriqueños sobre lo preparado que está el operador privado de la empresa para manejar las tormentas. La compañía ha dicho anteriormente que tiene el personal y los recursos para manejar hasta un huracán de categoría 2. Muchos huracanes de categoría 3 y superiores han azotado previamente a Puerto Rico.

Tomás Torres Placa, el Representante de los Consumidores en la Junta de Gobierno de la AEE, instó a prepararse ya que la posibilidad de tormentas amenaza a Puerto Rico y el Caribe.

Advirtió que LUMA solo tiene alrededor de 2,100 de los 4,400 empleados que necesita, y que solo unos 800 provenían de la AEE al 28 de mayo. A los expertos les preocupa que el bajo número de ex empleados de la AEE que hicieron la transición al operador privado podría significar que LUMA no tendrá conocimientos técnicos e institucionales fundamentales que les hacen falta, especialmente en situaciones de emergencia.

“Sin contar aún con ningún evento de tormenta o huracán, miles de consumidores hemos experimentado la falta de este servicio,” dijo “Operar el sistema eléctrico sin contar con todo el recurso humano necesario afecta la continuidad del servicio.”

El gobernador Pedro Pierluisi, quien heredó el contrato de LUMA de una administración anterior, aceptó la llegada del operador y pidió a los puertorriqueños que le den tiempo a LUMA para adaptarse. Pero Torres Placa dijo que la empresa tenía un año desde que se adjudicó el contrato para prepararse y que el proceso de transición no justificaba los problemas.

“La escala de problemas que estamos teniendo con LUMA es mayor que la que tuvimos con la AEE”, dijo. “Esto se ha convertido en un problema a mayor escala. Tenemos que atenderlo”.

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de junio de 2021, 1:18 p. m..

SB
Syra Ortiz Blanes
el Nuevo Herald
Syra Ortiz Blanes covers immigration for the Miami Herald and El Nuevo Herald. Previously, she was the Puerto Rico and Spanish Caribbean reporter for the Heralds through Report for America.
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