Fondo para las víctimas de Jeffrey Epstein termina de pagar indemnizaciones
La directora de un fondo especial creado para compensar a las víctimas del depredador Jeffrey Epstein anunció el lunes que ha concluido el proceso de indemnizaciones, tras pagar casi $125 millones.
En un comunicado publicado el lunes por la mañana, e programa de compensación a víctimas informó que unas 150 víctimas fueron indemnizadas con un fondo que comenzó a funcionar el 25 de junio de 2020. Aproximadamente 75 reclamaciones fueron rechazadas, pero todavía pueden demandar al patrimonio de Epstein.
Alrededor de 92% de los demandantes aceptaron la oferta del fondo de compensación, que se nutrió de la venta de los activos inmobiliarios y financieros del acusado. Estas víctimas representaron $121 millones del pago. El otro 8% de las víctimas no respondió a la oferta de indemnización o la rechazó.
“Creo que es muy intenso ... el proceso fue agotador. Fue físicamente agotador, psicológicamente agotador. Pero también les dio una sensación de empoderamiento al poder contar de alguna manera lo que les sucedió”, dijo Jordana “Jordy” Feldman, la administradora independiente del fondo, en una entrevista con el Miami Herald y la Oficina de McClatchy en Washington.
Aunque algunas víctimas siguen en el litigio contra el patrimonio, muchos aprovecharon el proceso confidencial para mantenerse fuera de los titulares, dijo Feldman, añadiendo que las reclamantes tuvieron “una oportunidad de ser escuchadas en un entorno que no era de confrontación, donde no tenían que temer que su identidad pudiera salir a la luz”.
El anuncio de Feldman ocurre un día antes de cumplirse el segundo aniversario de la muerte de Epstein, declarada suicidio en circunstancias dudosas en una celda de la cárcel de Nueva York. Su muerte por ahorcamiento privó a muchas víctimas de un sentido de justicia, escapando de lo que probablemente habría sido una sentencia de cadena perpetua si lo hubieran condenado. Epstein fue detenido en julio de 2019, en parte por las revelaciones de la innovadora serie Perversion of Justice del Miami Herald.
Dos años después, los albaceas de su patrimonio siguen enfrascados en un litigio y las Islas Vírgenes estadounidenses han acudido a los tribunales para tratar de calificar el patrimonio y sus albaceas como una empresa criminal.
El fondo para las víctimas estuvo a punto de no establecerse. Las acres peleas jurídicas entre el patrimonio de Epstein y el procurador general de las Islas Vírgenes, que había colocado gravámenes sobre las propiedades de Epstein, casi descarrilan los esfuerzos. El patrimonio fue propuesto en noviembre de 2019, pero estuvo retenido durante casi medio año en las Islas Vírgenes.
Luego, en febrero pasado, el fondo se vio obligado a suspender temporalmente sus operaciones porque no había recibido los fondos prometidos para continuar la compensación. El patrimonio culpó a los embargos del fiscal general sobre cuentas bancarias y propiedades, y un mes después se liberaron los fondos y se reanudó el programa.
Las Islas Vírgenes fueron el principal lugar de residencia de Epstein en sus últimos años. Aunque sus mansiones en la Florida y Nueva York se han vendido, el patrimonio, por razones poco claras, no ha conseguido vender las dos islas que poseía Epstein: Little St. James y Great St. James.
El fondo de compensación de Epstein fue un desafío único para Feldman, ejecutiva experimentada que había ayudado a dirigir el fondo de compensación de las víctimas del 11 de septiembre. Los pagos de ese fondo, al menos al principio, eran más fáciles de determinar porque la primera ronda fue para las familias que habían perdido a sus seres queridos en los aviones o en las torres que se derrumbaron.
Determinar quién fue víctima de Epstein resultó más difícil. En la medida de lo posible, se dio prioridad a la documentación, como los correos electrónicos o la presencia de una víctima en un manifiesto de pasajeros y cosas por el estilo.
“Los abusos sexuales no se prestan a pruebas documentales de peso. Damos importancia a las reuniones con los demandantes”, dijo Feldman, señalando que se reunió con más del 90% por ellas, muchas veces por videollamadas en línea.
Los abogados que presentaron reclamaciones en nombre de las víctimas reconocieron en privado que a menudo no estaban seguros de cuáles eran los criterios para aceptar una indemnización y determinar un pago.
Feldman dijo que eso se debía a la naturaleza única del fondo. Se optó por no aplicar una fórmula en favor de una lectura subjetiva de la víctima.
“En el protocolo establecemos una serie de factores: edad, gravedad, frecuencia, impacto del abuso”, explicó Feldman. “Estudio cada reclamación por sus méritos individuales y hago una determinación muy individualizada”.
El patrimonio sigue el proceso de liquidación en un tribunal testamentario.
Antes de la creación del fondo, y según las conversaciones mantenidas con los abogados en muchos casos y el patrimonio de Epstein, se esperaba que se presentaran unas 100 víctimas. En cambio, fueron más del doble.
“Creo que las cifras son relativamente directas y creo que hablan de la confianza en el programa”, dijo Feldman. “El nivel de participación, la cantidad de dinero pagada, el porcentaje de reclamantes que aceptaron sus ofertas y el tiempo en que lo hicimos —incluso a pesar de la pandemia y la suspensión temporal de las operaciones— creo que pudimos lograr mucho en poco tiempo”.
Aunque el proceso de reclamaciones se cerró oficialmente este lunes, Feldman seguirá trabajando unos meses más. Está trabajando con algunas víctimas para resolver los embargos impuestos por los proveedores médicos a través de Medicare y Medicaid. Las víctimas solicitaron asistencia médica y psicológica y a menudo no podían pagarla, y Feldman está negociando con las agencias para eliminar esos embargos.
Al finalizar el proceso de indemnización, Feldman reflexionó sobre el sombrío proceso de intentar ayudar a las víctimas para las que el dinero es secundario.
“Estos programas tienen que ver tanto con la validación como con la compensación”, dijo. “Reconozco que este tipo de programa no recompone a alguien, no borra la experiencia. Pero espero que haya proporcionado alguna medida significativa de justicia y sanación para las víctimas”.