Evite esta planta en su jardinería local. Es ‘la hierba más invasora del mundo’
Si está pensando comprar esta variedad de planta para arreglar su patio, mejor no lo haga.
La cogongrass (también conocida como Imperata cylindrica), es una de las plantas más invasoras del mundo, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
La planta está prohibida en Estados Unidos por la Ley Federal de Plantas Nocivas, y se encuentra principalmente en estados del sureste, aunque se está propagando a muchos otros.
Al menos 33 compañías en 17 estados siguen vendiendo esta especie de planta tóxica, encontró un nuevo estudio que realizó la Universidad de Massachusetts Amherst (UMass).
La cogongrass, es “el caso más preocupante de venta de plantas designadas federalmente como dañinas”, dijo en un comunicado de prensa Evelyn M. Beaury, principal autora del trabajo, y estudiante graduada de biología orgánica y evolutiva en la UMass.
“Se trata de un caso complicado, ya que los criadores de plantas están comercializando una variedad estéril (no se puede reproducir de forma silvestre). Sin embargo, de acuerdo con las investigaciones, no son completamente estériles y pueden convertirse en invasoras”, agregó Beaury.
La cogongrass produce largos tallos que pueden alcanzar los cuatro pies, y las semillas suelen ser esparcidas por el viento, pero las raíces también se pueden propagar a otros lugares en vehículos y equipos, dijo la agencia Southern Regional Extension Forestry.
Se confirmó en julio en Arkansas
Oriunda del sureste de Asia, la cogongrass se introdujo de forma accidental en el Condado Mobile, Alabama, en 1912, “como material para envolver naranjas de Japón”, según el USDA. Posteriormente se trajo a la Florida, y a otros estados como un cultivo de forraje potencial en los años 30 y 40, dijo la Universidad de la Florida (UF). Sin embargo, la cosecha produjo un efecto que no se esperaba, y comenzó a invadir a la vegetación oriunda del área.
En la actualidad, se ha apoderado de varias miles de hectáreas en el sureste de EE. UU., dijo la Comisión Forestal de Mississippi. La planta se encuentra más preponderante en estados como Alabama, Florida, Georgia, Louisiana, Mississippi, Oregon, Carolina del Sur, Texas, y Virginia.
De igual modo, se confirmó su presencia por primera vez en Arkansas en julio de este año, dijo la USDA.
Sin embargo, la cogongrass no es lo único que está dañando a las plantas nativas, dijeron los investigadores.
MUCHAS PLANTAS INVASORAS SE VENDEN EN EE. UU.
El estudio, que se publicó en la revista Frontiers in Ecology and the Environment, concluyó que las directrices normativas y éticas actuales no limitan la venta de plantas invasoras, y todavía hay en el mercado estadounidense más de 60% de 1,285 plantas que los expertos han identificado como tales.
Los investigadores examinaron las bases de datos de Google y los catálogos de viveros para identificar qué plantas invasoras se vendieron en EEUU. Luego registraron dónde se vendieron estas plantas y cuántos proveedores las estaban vendiendo en los 48 estados más bajos a pesar de las regulaciones estatales o federales.
“Una vez que hayamos reconocido que una planta ornamental puede ser invasora, esperamos que se detengan las ventas comerciales de esa especie”, dijo Beaury en un comunicado de prensa. “Pero nuestros hallazgos muestran que nuestro marco actual para eliminar las plantas invasoras del comercio de plantas no está funcionando”.
“Los estados generalmente están haciendo un buen trabajo al limitar las ventas de sus propias plantas reguladas, pero encontramos grandes inconsistencias en lo que se regula a través de las fronteras estatales”, dijo Beaury, agregó. “Casi todos los estados vendieron al menos una planta que estaba regulada en un estado vecino”.
Cerca del 50% de plantas reguladas por el estado, y el 20% de las plantas declaradas federalmente invasoras se han estado distribuyendo a través de grandes mercados de internet como eBay and Amazon, donde el público puede enviar fácilmente las plantas de un estado a otro, con poca o ninguna consecuencia, concluyó el estudio.
“Aunque las desiguales regulaciones estatales sin duda contribuyen a tener amplio acceso a las plantas invasoras en EEUU, también resulta evidente que el público no tiene conciencia sobre qué plantas son invasoras y cómo se invaden nuevas áreas”, dijeron los expertos en una declaración que dieron a conocer.
Beaury y su equipo sugirieron que una supervisión regional más consistente, una mejor coordinación “entre estados a nivel regional y nacional”, y trabajar estrechamente con los agricultores podría ayudar a reducir la propagación de las especies de plantas invasoras.
“Desde hace décadas sabemos que muchas plantas de jardín y ornamentales son invasoras, pero hemos hecho muy poco para detener que se propaguen”, dijo en un comunicado, Bethany Bradley, autora y profesora de conservación ambiental de UMass.
“Podemos hacer un mejor trabajo”, dijo Bradley said.
Lea este artículo en inglés en el Miami Herald.
Traducción de Jorge Posada