Estados Unidos

Enviado especial de EEUU a Haití renuncia por repatriación de haitianos en la frontera entre Estados Unidos y México

Daniel Foote, secretario de Estado adjunto, declara en una audiencia de la Comisión de Asuntos Exteriores sobre los carteles y la epidemia de heroína el 26 de mayo de 2016.
Daniel Foote, secretario de Estado adjunto, declara en una audiencia de la Comisión de Asuntos Exteriores sobre los carteles y la epidemia de heroína el 26 de mayo de 2016. Getty Images

Criticando lo que llamó el “trato inhumano” de Estados Unidos a los migrantes haitianos y su política hacia Haití, renunció Daniel Foote, diplomático estadounidense cuya reputación de trabajar en algunos de los entornos más difíciles del mundo lo convirtió en uno de los principales elegidos por la administración del presidente Joe Biden para ser enviado especial en Haití, confirmó el jueves el Departamento de Estado de Estados Unidos.

En una carta de renuncia fechada el miércoles, el veterano diplomático criticó la decisión de Estados Unidos de repatriar a miles de haitianos desde la frontera entre México y Estados Unidos en los últimos días.

“No se me asociará con la inhumana y contraproducente decisión de Estados Unidos de deportar a miles de refugiados haitianos e inmigrantes ilegales a Haití, un país en el que los funcionarios estadounidenses están confinados en recintos seguros debido a los peligros que suponen las pandillas armadas que controlan la vida cotidiana”, dijo Foote.

También arremetió contra lo que calificó de “manejo titiritero” de la política haitiana por parte de Estados Unidos y otras naciones.

“La semana pasada, las embajadas de Estados Unidos y de otros países en Puerto Príncipe emitieron otra declaración pública de apoyo al primer ministro de facto no electo, el Dr. Ariel Henry, como líder interino de Haití, y han seguido promoviendo su acuerdo político por encima de otro acuerdo más amplio, anterior, liderado por la sociedad civil”, dijo Foote. “La arrogancia que nos hace creer que debemos elegir al ganador –de nuevo– es impresionante. Este ciclo de intervenciones políticas internacionales en Haití ha producido sistemáticamente resultados catastróficos. Más impactos negativos en Haití tendrán consecuencias calamitosas no solo en Haití, sino en Estados Unidos y en nuestros vecinos del hemisferio”.

Un grupo de migrantes haitianos detenidos en la frontera entre Estados Unidos y México llega a Puerto Príncipe el 19 de septiembre, tras ser deportados por la administración de Biden.
Un grupo de migrantes haitianos detenidos en la frontera entre Estados Unidos y México llega a Puerto Príncipe el 19 de septiembre, tras ser deportados por la administración de Biden. Johnny Fils-Aimé For the Miami Herald

El Departamento de Estado impugnó el jueves la carta de renuncia de Foote y sus razones para marcharse. La subsecretaria de Estado Wendy Sherman declaró a la oficina de McClatchy en Washington y al Miami Herald que Foote quería que Estados Unidos enviara soldados a Haití, donde las pandillas armadas y un aumento de los secuestros han obstaculizado mucho la vida diaria e impedido a los grupos de asistencia humanitaria responder debidamente al reciente terremoto. Después de una solicitud oficial de las autoridades haitianas, el gobierno del presidente Biden envió una delegación a estudiar la solicitud y decidió no enviar soldados.

“Una de las ideas del Sr. Foote era enviar los militares estadounidenses a Haití”, dijo Sherman. “Yo he seguido la situación en Haití desde el gobierno de Clinton y puedo decirle que enviar los militares a Haití no es la solución a la terrible situación que el pueblo haitiano enfrenta. Sencillamente es una mala idea”.

Ned Price, portavoz del Departamento de Estado, calificó de desafortunada la renuncia de Foote.

“Este es un momento difícil que exige liderazgo. Es desafortunado que, en lugar de participar en un proceso orientado a encontrar soluciones, el enviado especial Foote ha renunciado y caracterizado equivocadamente las circunstancias de su renuncia”, dijo Price. “No logró aprovechar las amplias oportunidades para plantear preocupaciones sobre la migración durante su mandato y escogió marcharse”.

Y la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que Foote no planteó las preocupaciones expresadas en su carta de renuncia antes de presentarla. “Yo diría que el enviado especial Foote tuvo amplias oportunidades de plantear preocupaciones sobre la migración durante su mandato, pero nunca lo hizo”, agregó Psaki.

Foote no respondió el jueves a solicitudes de declaraciones.

Foote, un veterano diplomático que había sido subsecretario de Estado y embajador de Estados Unidos en Zambia, fue nombrado enviado especial a Haití en julio tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse. Su renuncia llegó en un momento en el que Haití se enfrenta a múltiples crisis: la proliferación de bandas armadas, la volatilidad política, las bajas cifras de vacunación contra el COVID-19 y la crisis humanitaria tras el letal terremoto de agosto.

También está el retorno de migrantes haitianos desde la frontera entre Estados Unidos y México que está llevando a cabo el gobierno de Biden y sus implicaciones para un país que lucha por recuperarse del terremoto de 7.2 grados en su península sur, en medio de una inseguridad creciente, un aumento del hambre y tensiones sociales y políticas.

Desde el domingo, 12 vuelos de repatriación salieron de Estados Unidos y 1,401 ciudadanos haitianos fueron devueltos a Haití. Otros 3,206 haitianos fueron trasladados desde un campamento en Del Río, Texas, a la custodia de las Aduanas de Estados Unidos y la Patrulla Fronteriza o a otros sectores de la frontera estadounidense para ser deportados o sometidos a procedimientos de deportación. Hay menos de 5,000 migrantes en el sector de Del Río, dijo un portavoz del Departamento de Seguridad Interior.

Las deportaciones del campamento, el cual llegó a albergar hasta 15,000 migrantes en su momento álgido, han suscitado críticas a la política estadounidense del gobierno de Biden en Haití. La indignación creció aún más después de las fotos y el video de agentes de la Patrulla Fronteriza a caballo blandiendo lo que parecían ser cuerdas o riendas mientras perseguían a algunos de los migrantes haitianos.

Impactada por la imagen, la vicepresidenta Kamala Harris describió lo que vio como “horrible” y reconoció que hay que hacer más para ayudar a estabilizar Haití y entenderlo.

“Habla de un país que acaba de experimentar tanta tragedia que ha sido sobre desastres naturales, el asesinato del jefe de estado, y realmente debemos hacer mucho más para reconocer que como miembro de las Américas, debemos apoyar algunas necesidades muy básicas que la gente de Haití tiene para recuperar y hacer lo que queremos hacer, sean ellos de Haití o de los países de Centroamérica “, dijo Harris, quien está a cargo de los asuntos fronterizos de la administración.

La mayoría de los migrantes que llegan a Del Río vivían antes en Brasil, Chile y otros países de Sudamérica y Centroamérica. Emigraron allí después del devastador terremoto del 12 de enero de 2010, tras el cual Estados Unidos se comprometió a ayudar a Haití a “reconstruirlo mejor”.

Migrantes haitianos utilizan una presa para cruzar hacia y desde Estados Unidos desde México, el viernes 17 de septiembre de 2021, en Del Rio, Texas.
Migrantes haitianos utilizan una presa para cruzar hacia y desde Estados Unidos desde México, el viernes 17 de septiembre de 2021, en Del Rio, Texas. Eric Gay AP

Desde entonces, las condiciones en el país no han hecho más que empeorar, algo que Foote reconoció, diciendo a un panel de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) el mes pasado que su condición para aceptar el trabajo de enviado especial era que Estados Unidos no repitiera los mismos errores en Haití.

Foote no respondió a las solicitudes de comentarios, pero su función no ha estado exenta de desafíos, como las tensas relaciones con la embajada estadounidense en Puerto Príncipe. La embajadora estadounidense Michele Sison ha sido objeto de críticas por parte de miembros de la sociedad haitiana.

Inmediatamente después de asumir el cargo en Haití, Foote comenzó a hablar con líderes de todo el espectro político, así como con miembros de la sociedad civil, alentando su impulso para alcanzar un acuerdo sobre un gobierno de transición.

Esas conversaciones llevaron a la administración Biden a dar marcha atrás en su posición anterior de celebrar pronto elecciones en Haití, y reconoció que las condiciones del país no son todavía propicias para que los haitianos voten.

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de septiembre de 2021, 0:07 p. m..

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