¿Atrapado con la renovación automática de servicios que ya no quiere? Buscan solución
¿Se registró en un gimnasio, programó la renovación automática de su membresía, no pudo asistir más y le siguen cobrando? La Comisión Federal de Comercio (FTC) planea proponer reglas para evitar que las personas sean perjudicadas con estas renovaciones.
El objetivo es ampliar una regla existente para ofrecer a las personas más protecciones cuando quieran cancelar un servicio, como indicarle a las compañías que le expliquen claramente a las personas lo que están comprando, asegurarse de que sepan lo que están aceptando y que la cancelación sea tan fácil como la suscripción, indicó la FTC.
Explicó que en términos no jurídicos ni comerciales, las opciones negativas son el establécelo y olvídate del mundo de las compras: usted, compañía A, seguirá enviándome esa comida para perros hasta que yo diga basta.
Pero cuando la compañía A decide que no, que igual te seguirá enviando comida para perros independientemente de lo que tú digas (o hasta que logres atravesar un millón de obstáculos) eso es un problema, destacó la FTC.
Lo mismo ocurre con esa prueba gratuita que intentaste cancelar pero que la compañía B siguió cobrándote, mes tras mes, por un servicio que probaste y decidiste que no era para ti.
Estos son algunos de los tipos de reportes que recibe la FTC: “especialmente acerca de la frustración que genera no poder dejar de recibir lo que las personas ya no quieren. Y por supuesto, dejar de pagarlo”.
La regla aún es una propuesta. Pronto, la FTC estará aceptando comentarios de todos los interesados. Para presentar un comentario, visita Regulations.gov.
Si está atrapado en una prueba, renovación automática o suscripción que lo hace sentir atrapado, estos son los consejos de la FTC:
▪ Asegúrese de comprender claramente los términos del período de prueba. Si se suscribe, anótelo en su calendario para recordar la fecha de cancelación. Si no puede cancelar, llame a la compañía de su tarjeta de crédito y pídales que suspendan los pagos.
▪ Gratis significa gratis. Sospeche de las compañías que le ofrecen algo gratis pero que dicen que tiene que pagar para obtenerlo. Es posible que esté tratando con un estafador.
▪ Recuerde que algunos anuncios que pueden estar diseñados con la intención de que usted haga clic, no le dicen la verdad sobre el ofrecimiento. Así que, antes de hacer clic en ese ofrecimiento de prueba gratuita publicado en Internet, piénselo bien.
▪ Lea lo que dicen otras personas sobre las pruebas gratuitas de la compañía, pero asegúrese de comparar los comentarios en línea de una amplia variedad de sitios web.
▪ Busque información sobre cómo puede cancelar envíos o servicios futuros.
▪ Tenga cuidado con las casillas previamente marcadas. Si se inscribe en una prueba gratis en Internet, fíjese bien si ve casillas que ya están marcadas. Esa marca puede darle permiso a la compañía para continuar cobrándole después de que termine el período de prueba gratis, para suscribirlo a más productos de los que tiene que pagar o para compartir información con terceros. Si ve una casilla marcada que dice algo que no quiere aceptar, asegúrese de desmarcarla.
▪ Marque su calendario. Su ofrecimiento de prueba gratis es por un tiempo limitado. Una vez que venza el plazo para cancelar, puede que se quede enganchado y le envíen más productos o servicios y que le cobren más cargos.
▪ Revise los estados de cuenta de sus tarjetas de crédito y débito. Así se enterará de inmediato si le están efectuando cargos por algo que no pidió.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de abril de 2023, 3:49 p. m..