Estados Unidos

Ted Cruz no critica los comentarios de Donald Trump



El senador republicano por Texas y candidato a la presidencia del 2016, Ted Cruz (der.), y el senador republicano por Arizona Jeff Flake, asisten a una audiencia del comité judicial del Senado, que examina las medidas del gobierno de Obama sobre inmigración, en el Capitolio de Washington este martes 21 de julio.
El senador republicano por Texas y candidato a la presidencia del 2016, Ted Cruz (der.), y el senador republicano por Arizona Jeff Flake, asisten a una audiencia del comité judicial del Senado, que examina las medidas del gobierno de Obama sobre inmigración, en el Capitolio de Washington este martes 21 de julio. EFE

Aunque casi todo el campo de los postulantes republicanos a la presidencia no perdió tiempo en condenar el pasado fin de semana al multimillonario neoyorquino Donald Trump por decir que el senador John McCain, prisionero de guerra en Vietnam, no era un héroe, el senador Ted Cruz se tomó su tiempo para declarar al respecto.

Cruz dijo finalmente que McCain, senador republicano de Arizona, era un héroe y un amigo suyo, pero que Trump también era su amigo.

¿Por qué esa ambigüedad orwelliana?

El senador de Texas, según observadores políticos, considera que su mensaje anti-Washington está de acuerdo con el de Trump –especialmente en lo que se refiere a la inmigración– y espera heredar esos votantes luego de la partida del multimillonario de la campaña por la presidencia, partida que los expertos consideran inevitable.

“Cruz está tratando de plantar bandera como el líder de los que están en contra de Washington”, afirmó Dave Carney, veterano estratega político que no está alineado con ninguna campaña presidencial para el 2016. “Eso es parte de su coalición vencedora, según él piensa”.

La senadora Claire McCaskill, demócrata de Missouri, llegó a comentar el lunes por Tiwtter que Cruz estaba recogiendo las “sobras” de Trump.

“Eso de que Cruz esté siguiendo a Trump por todos lados como un perrito perdido, con la esperanza de recoger sus sobras cuando finalmente se desgaste, tiene algo de indecoroso”, dijo McCaskill.

Trump, hasta el momento, no parece estarse desgastando. En los resultados de una encuesta de ABC News/Washington Post anunciados por Trump el lunes en un comunicado de prensa, él estaba a la cabeza del campo republicano con un 24 por ciento. Una encuesta de la Universidad de Monmouth lo puso en segundo lugar en Iowa, con 13 por ciento, justo por debajo del gobernador de Wisconsin Scott Walker.

“Los políticos han defraudado por completo al pueblo estadounidense”, dijo Trump.

Cruz y Trump se encontraron la semana pasada en Nueva York justo antes de la Cumbre de Liderazgo Familiar (Family Leadership Summit) en Ames, Iowa, que desencadenó la disputa sobre McCain.

El senador de Texas quiere sacar provecho del atractivo de la persona en la periferia del campo de la política que trae consigo Trump asegurándose de no disgustar a los partidarios de Trump, los cuales él calcula que acabarán pasándose a su bando.

“Ambos están tratando de atraer el mismo grupo de votantes”, dijo Carney, quien manejó la campaña presidencial del 2012 del entonces gobernador de Texas Rick Perry. “Cruz no quiere perder esos votantes”.

De los candidatos presidenciales republicanos que ya se están postulando – el gobernador de Ohio John Kasich anunció su candidatura en la mañana del martes, con lo cual ya suman 16 – Cruz ha sido uno de los que han hablado más abiertamente de temas que hallan resonancia en la base de votantes republicana, entre ellos las recientes decisiones del Tribunal Supremo legalizando el matrimonio gay y reafirmando la Ley de Atención Médica Asequible (ACA).

Trump ha encabezado una campaña anti inmigrante, y es además un portavoz de las opiniones en contra de Washington, con un currículo de persona en la periferia de la política como urbanizador y astro de programas de reality TV. Cruz ganó su escaño en el Senado en el 2012 en su primera campaña a un puesto electo, aunque él ya había trabajado en el gobierno estatal y el federal.

Y Cruz se creó de inmediato una reputación en Washington hablando en contra de la ACA, conocida también como Obamacare. Su intervención más famosa fue un discurso de 21 horas en el pleno del Senado en el 2013 que ayudó a provocar un cierre parcial del gobierno.

“Es casi seguro que Trump se desinflará más tarde o más temprano”, dijo Larry Sabato, director del Centro por la Política de la Universidad de Virginia. “Alguien va a heredar esos votos. Cruz está en buena posición para hacerlo, ya que él también es periférico y ha hecho hincapié en su oposición a la inmigración ilegal. Algo es seguro: los votos de Trump no van a ir a parar a Jeb Bush si es que Trump puede evitarlo. Trump no olvidará quién se portó bien con él y quien no”.

El ex gobernador de la Florida Jeb Bush, hermano e hijo de ex presidentes, ha criticado a Trump, especialmente por sus comentarios llamando a los mexicanos que entran a Estados Unidos “violadores” y criminales. La esposa de Bush nació en México.

Cruz, quien es cubanoamericano, apoyó a Trump cuando este hizo esos comentarios, diciendo que él estaba a favor de la inmigración legal.

John Weaver, gerente de campaña de Kasich, fue el gerente de la campaña de McCain en el 2008 cuando el senador de Arizona fue el candidato presidencial del Partido Republicano. “No creo que Ted Cruz tenga una simpatía particular por John McCain”, dijo Weaver, aludiendo a cuando McCain se refirió a Cruz como un “loco de atar”.

Pero la estrategia de Cruz tiene su método.

“El tiene la esperanza de que, si Trump se viene abajo, algunos de esos votantes graviten hacia él”, dijo Weaver.

Esta historia fue publicada originalmente el 21 de julio de 2015, 8:03 p. m. with the headline "Ted Cruz no critica los comentarios de Donald Trump."

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