Mueren más americanos por el consumo excesivo de alcohol
Las muertes relacionadas con el consumo excesivo de alcohol están en alza en Estados Unidos.
Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), hubo unas 178,000 muertes por el consumo excesivo de alcohol entre el 2020 y el 2021, un aumento del 29 por ciento con relación a cinco años atrás. En el momento más álgido de la pandemia del COVID-19, se reportó un promedio de unas 488 muertes diarias por beber excesivamente alcohol.
Investigadores del CDC y del Instituto Canadiense para la Investigación de Consumo de Sustancias hallaron un total de 58 causas de muerte relacionadas directa o indirectamente con el consumo excesivo de alcohol. Beber de forma excesiva puede provocar muertes directamente relacionadas con el alcohol, como enfermedades hepáticas, envenenamiento por alcohol, suicidios por un consumo excesivo de alcohol, accidentes automovilísticos, caídas y síndrome alcohólico fetal, entre muchas otras causas. Las muertes también se pueden atribuir parcialmente al consumo excesivo de alcohol, como la hepatitis crónica, algunos tipos de cáncer, problemas cardíacos y apoplejías.
El reporte también concluyó que mueren más hombres que mujeres debido al consumo excesivo de alcohol, aunque últimamente, las mujeres se están acercando a las trágicas estadísticas.
En las mujeres, las muertes relacionadas con el consumo excesivo de alcohol se incrementaron en un 35 por ciento del 2016-17 al 2020-21, y la tasa de muertes era más alta que la de enfermedades coronarias y derrames cerebrales. Las muertes relacionadas con el consumo excesivo de alcohol entre los hombres aumentaron casi 27 por ciento en el mismo período, relacionándose la mayoría con enfermedades crónicas causadas por el alcohol.
El aumento de muertes por el consumo excesivo de alcohol documentadas en el estudio no es una tendencia aislada. En las dos últimas décadas, las muertes por el consumo excesivo de alcohol han subido en Estados Unidos, dijo el CDC.
Estudios previos llegaron a la conclusión de que las personas compraron más alcohol, sobre todo bebidas fuertes y vino, durante las primeras etapas de la pandemia. En el 2022, el beber desmesuradamente entre los adultos, cuyas edades estaban comprendidas entre los 35 y los 50 años, fue el más alto de todos los años de la década anterior, concluyó otro estudio.
“Sabemos que hay muchas pruebas sobre lo que funciona para prevenir el uso excesivo del alcohol y reducir el daño que causa el consumo de alcohol. Sin embargo, las estrategias que sabemos funcionan, a menudo subutilizadas en el país”, dijo la Dra. Marissa B. Esser, del Centro Nacional para la Prevención de Enfermedades Crónicas del CDC, y autora del estudio. “Hacer que el alcohol sea menos accesible y menos disponible a la población teniendo menos lugares para venderlo o dispersar el número de sitios donde se vende puede ayudar a crear ambientes que respalden la opción de la ciudadanía a beber menos”.
Aunque el nuevo estudio se enfocó en el consumo excesivo del alcohol, no midió los daños de todos los niveles del uso del alcohol. Algunos estudios han demostrado los impactos negativos para la salud de cualquier nivel de consumo de alcohol.
Si las personas deciden beber —y la mayoría de los norteamericanos adultos lo hacen—las Normas Dietéticas sugieren que los hombres no deben tomar más de dos copas al día y las mujeres no más de una copa diaria.
El nuevo reporte menciona que las reglas más tolerantes que permitían la entrega y recogida de alcohol durante la pandemia del COVID-19 hizo que el consumo fuese mayor. De igual modo, se cree que más personas podrían haber postergado buscar ayuda médica debido al temor de contraer COVID.
“El estrés, la soledad y el aislamiento social, así como diversas condiciones de salud mental también podrían haber contribuido al alza de muertes por el uso excesivo del alcohol durante la pandemia”, señaló el reporte.
Los autores sugieren que los estados deberían considerar la creación de reglas que limiten el acceso de las personas al alcohol y también aumentar su precio, como por ejemplo, incrementar algunos impuestos en las bebidas alcohólicas.
Traducción de Jorge Posada