Estados Unidos

El temor al ébola moviliza a todo el mundo


Un enfermero vestido con un traje de protección trabaja en un centro de tratamiento a enfermos del ébola en Freetown, Sierra Leona, uno de los países más castigados por el mortal flagelo.
Un enfermero vestido con un traje de protección trabaja en un centro de tratamiento a enfermos del ébola en Freetown, Sierra Leona, uno de los países más castigados por el mortal flagelo. AP

Los gobiernos de todas partes del mundo apuraban sus pasos el jueves para coordinar una respuesta conjunta o para emprender acciones unilaterales que buscan contener el auge de la epidemia de ébola que ya ha cobrado miles de vidas en Africa occidental.

En lo que eso sucede, el nerviosismo se extiende en los países occidentales donde ya han aparecido los primeros casos confirmados o sospechosos de padecer la letal enfermedad, y las reacciones incluyen desde la caída de los mercados de valores o del precio de las acciones de las aerolíneas hasta la movilización de legisladores y de ciudadanos que exigen más responsabilidad a sus respectivos gobiernos.

En Estados Unidos, el presidente Barack Obama, autorizó el jueves al Pentágono a enviar a reservistas de la Guardia Nacional a Africa occidental con el fin de luchar contra el flagelo, participando en la puesta en marcha de la infraestructura logística necesaria.

Obama autorizó el despliegue de reservistas para operaciones de ayuda humanitaria “vinculadas con la epidemia del ébola en Africa occidental”, según un decreto hecho público por la Casa Blanca.

Obama anunció hace un mes el envío de 3,000 militares estadounidenses en esta región para organizar una respuesta contra el virus que ya ha dejado más de 4,500 muertes, especialmente en Liberia, Sierra Leona y Guinea.

Más tarde, el Pentágono precisó que esta cifra podría llegar a los 4,000 en función de la evolución de la situación sobre el terreno.

Obama pidió el miércoles a varios dirigentes europeos un esfuerzo “mayor” en la lucha contra la epidemia de ébola, explicó John Earnest, portavoz de la Casa Blanca.

Funcionarios federales de salud dijeron el jueves que aún no saben cómo dos enfermeras en Dallas contrajeron ébola de un paciente, mientras aumentaban las críticas de los legisladores que cuestionaron si Estados Unidos está preparado para evitar la propagación del virus.

La revelación de que una de las enfermeras fue autorizada para viajar en una aerolínea comercial el día antes de que fuera diagnosticada despertó nuevas alarmas sobre la respuesta estadounidense al brote.

La primera enfermera infectada en Estados Unidos, Nina Pham, quien contrajo ébola después de atender a un hombre de Liberia en Dallas, fue llevada en avión el jueves a los Institutos Nacionales de Salud en las afueras de Washington, mientras que la segunda enfermera fue trasladada el miércoles a un centro para enfermedades infecciosas de riesgo biológico en el hospital de la Universidad Emory en Atlanta.

Las dos enfermeras, Pham y Amber Joy Vinson, ayudaron a atender a Thomas Duncan, el liberiano que murió de ébola semana pasada.

En una audiencia en el Capitolio, el presidente de una comisión de la Cámara citó “fallas demostradas” en la respuesta del gobierno. El representante Tim Murphy, de Pennsylvania, dijo que la “confianza y la credibilidad de la administración y el gobierno están disminuyendo a medida que el público estadounidense pierde confianza cada día”. Sentados frente a él estaban los jefes del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y del Instituto Nacional de Salud (NIH).

Por su parte, la Unión Europea (UE) anunció el jueves que verificaría la eficacia de los controles antiébola en los aeropuertos de los tres países africanos más afectados por la epidemia, que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tildó de “amenaza para la paz” mundial.

Las verificaciones se llevarán a cabo en esos países con la ayuda de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para poder reforzar los controles, en caso de que fuera necesario, y permitir un mejor seguimiento de los posibles afectados, explicó el comisario europeo de Salud, Tonio Borg.

Francia y Gran Bretaña ya han decidido instaurar controles de temperatura a los pasajeros provenientes de esos países, que en el aeropuerto de París empezarán el sábado. Por ahora no hay consenso para extender la medida a otros puntos de entrada en la UE.

Esos controles no deben dar “un falso sentimiento de seguridad”, advirtió el jueves la OMS.

Similares controles se anunciaron hace unos días para el Aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York, principal puerta de entrada a EEUU de viajeros procedentes de Africa occidental. Otors aerpuertos norteamericanos han anunciado medidas adicionales de precaución.

Seis personas se encuentran hospitalizadas en España, anunciaron fuentes oficiales, por precaución. De las seis, cuatro presentaban síntomas que podrían ser de ébola, una de ellas un misionero que llegó de Liberia, y que pertenece a la misma orden que los dos religiosos españoles que fueron repatriados con ébola en agosto y septiembre antes de fallecer a consecuencia de la enfermedad.

En Francia los primeros tests de un sospechoso de contagio dieron negativos.

Según el último balance de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad ha provocado 4,493 muertos de los 8,997 casos diagnosticados en siete países (Liberia, Sierra Leona, Guinea, Nigeria, Senegal, España y Estados Unidos).

La OMS teme un aumento drástico del número de contagios en Africa Occidental, del millar actual hasta los 10,000 nuevos casos semanales, de aquí al 1 de diciembre.

En América Latina, el administrador del Canal de Panamá, Jorge Quijano, declaró el jueves que están preparados desde hace dos meses para enfrentar cualquier caso de ébola que padezca la tripulación de los 40 buques que atraviesan la vía diariamente.

La Habana será sede el lunes de una cumbre presidencial “extraordinaria” de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) sobre el ébola.

La Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, cuyos voluntarios se encuentran en primera línea de fuego en los países más afectados, ha pedido más apoyo sobre el terreno.

Además, ha insistido en la necesidad de comprender el comportamiento de la población para cambiar comportamientos que permitan disminuir el riesgo de contagio, aunque en este caso se trata, reconoció, “de una carrera contra reloj”.

Mientras, en los países más sacudidos por la epidemia parece que nadie se encuentra a salvo. La ministra de Transporte de Liberia, Angela Cassell-Bush, acaba de anunciar que se encuentra en cuarentena tras la muerte de su chofer personal, contagiado de ébola.

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de octubre de 2014, 10:53 p. m. with the headline "El temor al ébola moviliza a todo el mundo."

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