Goldman Sachs aumenta al 35% la probabilidad de una recesión en EEUU en plazo de 12 meses
El banco de inversión Goldman Sachs ha aumentado del 20% al 35% la probabilidad de que EE.UU. entre en recesión en los próximos 12 meses, debido a un menor crecimiento de referencia y un deterioro de la confianza de los hogares y las empresas.
Según un informe de la compañía, este aumento del porcentaje en su previsiones económicas también está relacionado con los comunicados de la Casa Blanca indicando que hay una mayor disposición para tolerar una debilidad económica a corto plazo con el objetivo de desarrollar otro tipo de medidas (el previsible aumento de precios de los automóviles “me tiene sin cuidado”, dijo Trump el domingo.
“Aunque el sentimiento ha sido un mal indicador de la actividad en los últimos años, no descartamos el reciente declive (económico) porque los fundamentos económicos no son tan sólidos como en años anteriores”, recoge el informe.
Por otro lado, el banco de inversión pronostica que el presidente estadounidense anunciará un 15% en los aranceles recíprocos a todos los socios comerciales de EEUU el próximo 2 de abril, fecha a la que ha bautizado como “Día de la Liberación”.
Este dato contrasta con el del diario The Wall Street Journal que afirma que este lunes las conversaciones en el seno de la Administración Trump se han acelerado para determinar cuál será exactamente el alcance del nuevo paquete de gravámenes, y en su caso apuesta por que estarán en el entorno del 20%.
Unos aranceles superiores impulsarán los precios al consumidor (PCE) por lo que el banco de inversión también aumentó su previsiones sobre la inflación hasta el 3.5% interanual.
Además, dados los planes arancelarios de Trump y el declive del PIB en el primer trimestre del año, estiman una reducción del crecimiento de 0.5 puntos porcentuales, hasta el 1.0% para el cuarto trimestre y hasta el 1.5% de media anual, lo que también reflejará un aumento en la tasa de desempleo hasta el 4.5%, según los datos de Goldman Sachs.
Trump prepara un gran evento en la Casa Blanca
El presidente Trump anunciará el miércoles una nueva tanda de aranceles en un gran evento en la Rosaleda de la Casa Blanca, donde estará acompañado de todo su gabinete, adelantó este lunes la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Trump ha bautizado el 2 de abril como el “Día de la Liberación” porque, a su juicio, permitirá a EEUU librarse de prácticas comerciales “injustas” que otros países han mantenido durante décadas.
“El presidente anunciará un plan arancelario que revertirá las prácticas comerciales desleales que han estado estafando a este país durante décadas. Lo hace en el mejor interés del trabajador estadounidense”, explicó Leavitt frente a los medios de comunicación en la Casa Blanca.
En concreto, Trump prevé anunciar el miércoles “aranceles recíprocos” a aquellos países que, según Washington, imponen barreras comerciales contra los productos y servicios estadounidenses, una medida que podría afectar especialmente a la Unión Europea (UE).
Leavitt señaló que el anuncio incluirá “aranceles basados en países”, pero no ofreció detalles sobre qué naciones se verán afectadas ni si la UE será considerada como un bloque o se aplicará la medida a países específicos. También afirmó que “por ahora, no habrá exenciones”.
La Casa Blanca no ha precisado cómo se aplicarán esos aranceles recíprocos. Este martes, 1 de abril, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, presentará a Trump un informe en el que se detallan las barreras comerciales y fiscales —como el IVA europeo— que otras naciones imponen a los productos estadounidenses.
A partir de ese análisis, Washington pretende fijar aranceles sobre bienes y servicios extranjeros al mismo nivel que los que enfrentan los productos estadounidenses en esos mercados. La idea, según ha reiterado en varias ocasiones Trump, es simple: “Si ellos nos cobran, nosotros les cobramos”.
El miércoles también está previsto que entren en vigor aranceles del 25% a todos los automóviles importados a Estados Unidos.
La Casa Blanca sostiene que esta medida fomentará la manufactura nacional, aunque también podría provocar un aumento de precios para los consumidores y perjudicar a los grandes fabricantes de automóviles del país, que dependen de cadenas de suministro globales.
Para intentar mitigar ese impacto sobre la industria automotriz estadounidense, Trump ha decidido que las piezas de automóviles fabricadas en México y Canadá estarán exentas temporalmente de ese arancel del 25%.