OPS alerta por alza de influenza en Norteamérica y pide reforzar planes de prevención
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) pidió a los países de las Américas reforzar sus planes de prevención ante el inicio de la temporada alta de influenza, actualmente marcada en Canadá y Estados Unidos por la fuerte circulación del subtipo A(H3N2), especialmente riesgoso para los adultos mayores.
La actividad mundial de influenza —impulsada principalmente por los virus de influenza A— continúa en aumento. Se registra un incremento sostenido en América del Norte, mientras que en el resto de las Américas la circulación se mantiene relativamente baja, informó la OPS.
En el Caribe y Centroamérica predomina la influenza A(H1N1), mientras que en Canadá y Estados Unidos circula con mayor fuerza el subtipo A(H3N2).
Aunque hasta ahora no se ha observado un aumento significativo en la gravedad, la organización advirtió que las temporadas dominadas por A(H3N2) suelen impactar con mayor severidad a los adultos mayores.
Vacunación y vigilancia: claves para evitar un colapso sanitario
Según una alerta epidemiológica reciente de la OPS, la combinación de vacunación, vigilancia, preparación hospitalaria, diagnóstico oportuno, acceso al tratamiento y medidas preventivas personales es crucial para reducir la carga de enfermedad, proteger a las poblaciones vulnerables y evitar una posible sobrecarga de los sistemas de salud.
La organización señaló que la evidencia preliminar sugiere que la vacuna actual mantiene niveles de protección similares a los de temporadas anteriores, especialmente para prevenir casos graves y hospitalizaciones.
Qué está pasando en el hemisferio sur
El hemisferio sur cerró la temporada con un aumento del 2% en los casos de infección respiratoria aguda grave notificados en comparación con 2024.
El virus respiratorio sincitial (VSR) afectó principalmente a bebés menores de seis meses, mientras que la influenza impactó sobre todo a adultos mayores.
La circulación de la influenza estuvo inicialmente dominada por el virus A(H1N1) y posteriormente por el A(H3N2), sin evidencia de mayor gravedad. A principios de noviembre no se había detectado el subclado K en Sudamérica, según la OPS.
El VSR circuló antes de lo habitual y alcanzó niveles más altos que en 2023 y 2024, especialmente en algunos países sudamericanos.
Un estudio en ocho países del hemisferio sur mostró que la vacuna de 2025 proporcionó una protección moderada contra las hospitalizaciones por influenza A y una protección mayor frente a la influenza B.
Recomendaciones urgentes para los países de las Américas
La Organización Panamericana de la Salud recomendó revisar y actualizar las guías nacionales de manejo clínico, fortalecer el acceso al diagnóstico temprano y garantizar la disponibilidad de antivirales para personas con mayor riesgo de complicaciones.
Advirtió que los servicios de salud deben prepararse para un posible aumento de hospitalizaciones durante los meses de invierno, cuando circulan simultáneamente múltiples virus respiratorios.
La organización reiteró la importancia de la vacunación contra la influenza, la COVID-19 y el VSR, especialmente para adultos mayores, personas con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas, niños pequeños y personal sanitario.
Se ha demostrado que la vacunación durante el embarazo y el uso de anticuerpos monoclonales en recién nacidos reducen significativamente el riesgo de enfermedad grave por VSR.
En el caso de la COVID-19, se recomienda que los grupos prioritarios reciban dosis de refuerzo cada seis a doce meses.
Medidas sencillas como el lavado de manos, las prácticas de higiene respiratoria y quedarse en casa en caso de fiebre o síntomas siguen siendo esenciales para limitar la transmisión.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de diciembre de 2025, 1:39 p. m..