Estados Unidos

Carlos III llama a EEUU a mantenerse fiel a sus aliados occidentales

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, aplauden mientras el rey Carlos III de Gran Bretaña llega para dirigirse a una sesión conjunta del Congreso en el Salón de la Cámara de Representantes, en el Capitolio de Estados Unidos en Washington, DC, el martes 28 de abril de 2026.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, aplauden mientras el rey Carlos III de Gran Bretaña llega para dirigirse a una sesión conjunta del Congreso en el Salón de la Cámara de Representantes, en el Capitolio de Estados Unidos en Washington, DC, el martes 28 de abril de 2026. POOL/AFP via Getty Images

El rey Carlos III llamó el martes a Estados Unidos a mantenerse fiel a sus aliados occidentales históricos, en un momento en que la “relación especial” con el Reino Unido sufre fuertes tensiones en torno a las guerras en Irán y en Ucrania.

La alianza entre ambos países “no puede sustentarse en los logros del pasado”, declaró el soberano británico ante el Congreso estadounidense, después de haber sido recibido por la mañana por el presidente Donald Trump con una pompa poco habitual en la Casa Blanca.

“Los desafíos a los que nos enfrentamos son demasiado grandes para que una sola nación los soporte por sí sola”, afirmó, e instó a Washington y a Londres a defender los valores comunes y a resistir las llamadas a replegarse “cada vez más sobre sí mismos”.

La velada crítica al presidente estadounidense fue pronunciada desde la tribuna del hemiciclo, en presencia del vicepresidente JD Vance y de las más altas autoridades estadounidenses, pero en ausencia de Trump.

Los legisladores demócratas aplaudieron especialmente el pasaje del discurso que mencionaba el equilibrio de poderes, interpretado también como una alusión a Trump.

Carlos III es el segundo soberano británico en hablar en el Capitolio en Washington, después de un discurso de Isabel II, su madre, en 1991.

El rey también exhortó el martes a los parlamentarios a demostrar una “determinación inquebrantable” en la defensa de Ucrania.

Su llamado se produce cuando los europeos lamentan un desentendimiento de Washington en su apoyo a Kiev frente a Rusia, tanto en el campo de batalla como en las negociaciones diplomáticas.

Tras una ovación de pie, las primeras palabras de Carlos III fueron para condenar la violencia política.

Los disparos que tuvieron lugar el sábado durante una gala de prensa a la que asistía Trump intentaron “fomentar aún más el miedo y la discordia”, lamentó el soberano. “Estos actos violentos nunca tendrán éxito”.

El monarca, conocido por su defensa de la naturaleza, también llamó a proteger el medioambiente.

21 salvas de cañón

Por la mañana, Trump, muy aficionado al boato monárquico, recibió a Carlos III y a la reina Camila con militares vestidos de gala, una banda de música, 21 salvas de cañón y el sobrevuelo de aviones de combate.

“Qué hermoso día tan británico hace hoy”, bromeó el mandatario estadounidense al inicio de la ceremonia en la Casa Blanca, ante unos invitados helados y empapados por una lluvia intermitente.

El viaje de Carlos III tiene lugar cuando Estados Unidos celebra el 250º aniversario de la declaración de independencia de la corona británica.

“En los siglos transcurridos desde que conquistamos nuestra independencia, los estadounidenses no hemos tenido amigos más cercanos que los británicos”, dijo Trump, y destacó la “relación especial” entre ambos países. “Esperemos que siempre siga siendo así”, agregó.

Trump y Carlos III mantuvieron luego una reunión privada en el Despacho Oval.

El presidente estadounidense, que había quedado encantado con la fastuosa recepción que tuvo al visitar Reino Unido en septiembre pasado, declaró después a unos periodistas: “Fue una reunión realmente buena. Es una persona fantástica”.

Su vínculo con el rey contrasta con su relación con el primer ministro Keir Starmer. A Trump no le gustó que el dirigente laborista rechazara el uso de bases británicas durante los primeros bombardeos estadounidenses sobre Irán.

Solo el embajador británico en Estados Unidos, Christian Turner, enturbió un poco el ambiente distendido de esta visita de Estado.

El Financial Times reveló el martes que, durante un intercambio a mediados de febrero con estudiantes de secundaria británicos, Turner afirmó que la “relación especial” de Estados Unidos era la que lo vincula con Israel, no con el Reino Unido.

El rey, de 77 años, tomará brevemente la palabra de nuevo el martes por la noche durante una cena de gala en la Casa Blanca.

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