Estados Unidos

De 'consejera de Trump' a 'crítica de Trump': Meloni arremete contra el presidente de EEUU

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conversa con el canciller de Alemania, Friedrich Merz, junto a la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, durante un almuerzo de trabajo con líderes del G7 y de Oriente Medio, el 16 de junio de 2026 en Evian-les-Bains, Francia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conversa con el canciller de Alemania, Friedrich Merz, junto a la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, durante un almuerzo de trabajo con líderes del G7 y de Oriente Medio, el 16 de junio de 2026 en Evian-les-Bains, Francia. Getty Images

Cuando Donald Trump tomó posesión de su segundo mandato como presidente de Estados Unidos en 2025, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, fue la única líder europea invitada a asistir, lo que auguraba el inicio de una época dorada en las relaciones entre Washington y Roma.

Un año y medio después, sus relaciones personales parecen estar por los suelos, lo que deja a Meloni en una situación delicada en la escena internacional, con su estrategia exterior seriamente comprometida, según los analistas.

Las tensiones entre los dos políticos de derecha salieron a la luz al inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que dañó la economía europea y reavivó un fuerte sentimiento antibélico en Italia.

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, hace un gesto mientras llega para asistir a una reunión de trabajo matutina sobre “revitalizar un crecimiento económico equilibrado, inclusivo y sostenible en beneficio de todos”, con la presencia de los países del G7, países socios, el Fondo Monetario Internacional y la OCDE, como parte de la cumbre del G7, en Evian, este de Francia, el 17 de junio de 2026.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, hace un gesto mientras llega para asistir a una reunión de trabajo matutina sobre “revitalizar un crecimiento económico equilibrado, inclusivo y sostenible en beneficio de todos”, con la presencia de los países del G7, países socios, el Fondo Monetario Internacional y la OCDE, como parte de la cumbre del G7, en Evian, este de Francia, el 17 de junio de 2026. LUDOVIC MARIN AFP via Getty Images

Las imágenes de la cumbre del G7 celebrada esta semana en Francia sugerían que ambos podrían haber resuelto sus diferencias. Pero esa esperanza se hizo añicos el viernes, cuando el presidente de Estados Unidos declaró a un canal de televisión italiano que Meloni le había “suplicado” que se hiciera una foto con ella.

Meloni respondió diciendo que Trump se había inventado la historia. Yendo más allá, lo acusó de mostrar mucha más deferencia hacia los enemigos de Occidente que hacia sus viejos amigos.

“Hay una cosa que debería recordar: ni yo ni Italia suplicamos jamás”, afirmó.

LA ADULACIÓN Y LA AMISTAD SE VUELVEN EN SU CONTRA

La contundente respuesta de Meloni en las redes sociales fue bien recibida por la mayoría de los partidos del espectro político, que consideraron los comentarios de Trump un insulto a Italia.

Sin embargo, los analistas señalaron que el país esperaría ahora que Meloni adoptara un enfoque más coherente con Washington y renunciara a sus anteriores esfuerzos por un acercamiento con un presidente voluble, que ha dado un vuelco a la etiqueta diplomática tradicional.

“Meloni no puede seguir cambiando su enfoque en función de los comentarios desagradables de Trump. Debe decidir si adopta una postura menos complaciente o, al igual que otros países como Canadá, un enfoque más firme”, señaló Piero Ignazi, analista político de la Universidad de Bolonia.

Los líderes de la oposición no tardaron en destacar cómo este distanciamiento sin precedentes había puesto de manifiesto el fracaso de la estrategia original de Meloni, basada en la adulación y la amistad.

“¿Por fin has entendido que aliarse con esa gente significa ir en contra de Italia?. Basta ya de gorras MAGA y basta ya de tender puentes con Trump”, declaró el ex primer ministro Matteo Renzi, que lidera un grupo de oposición de centro.

LA GUERRA DE IRÁN ACORRALÓ A MELONI

El triunfo electoral de Trump en 2024 parecía allanar el camino para que Meloni forjara una relación especial con un aliado político que compartía una visión ideológica similar y, de ese modo, sirviera de puente entre Washington y una Europa en gran parte escéptica.

Al principio, Trump la colmó de elogios, calificándola en varias ocasiones entre 2024 y 2025 de “líder y persona fantástica”, “una joven preciosa”, “una política de gran éxito” y “una inspiración para todos”.

Cuando Trump impuso aranceles generalizados a la Unión Europea, Meloni destacó por mantener un tono conciliador hacia el presidente, afirmando que era más importante mantener unida la frente occidental ante los adversarios comunes.

También evitó cualquier crítica pública hacia él, incluso cuando otros líderes europeos se mostraban preocupados por su falta de apoyo a Ucrania en su guerra con Rusia y por su reticencia a presionar a Israel para que pusiera fin al conflicto de Gaza.

Sin embargo, la guerra en Irán acorraló a Meloni y la situación se deterioró drásticamente en abril, cuando Trump arremetió contra el Papa León XIV por sus críticas al conflicto. Meloni salió en defensa de León, lo que llevó a Trump a acusarla de falta de valor.

También denegó el uso de una base aérea en Sicilia a aviones militares estadounidenses que transportaban armas para la guerra en Irán, alegando que los estadounidenses no habían seguido los procedimientos necesarios.

“Este fue el pecado original, a ojos de Trump”, afirmó Francesco Galietti, de la consultora de riesgo político Policy Sonar.

Esta historia fue publicada originalmente el 19 de junio de 2026 a las 0:53 p. m..

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