Disminuyen temores de catastrófica inundación en Nueva York
Los temores de una catastrófica inundación a causa del veloz derretimiento de una capa de nieve de 2.10 metros (siete pies) que cubría el área de Buffalo disminuían el lunes, pero ahora la amenaza son los fuertes vientos porque podrían derribar árboles y cables de electricidad.
Los expertos del clima, por su parte, defendieron al Servicio Meteorológico Nacional de las críticas del gobernador Andrew Cuomo, que acusó a la agencia de no anticipar la gravedad de la intensa nevada que cayó sobre Buffalo.
Cuomo, quien se encuentra en la región por sexto día consecutivo, dijo que ya fueron instaladas bombas y bolsas de arena que dispuso el estado debido a que la nieve se derretía con rapidez por la lluvia y temperaturas de 60 F.
Alrededor del mediodía fueron reportadas inundaciones de menores a moderadas cerca de diversos arroyos, pero las casas próximas no fueron afectadas y las alcantarillas en Buffalo y otras partes desalojaban las corrientes.
En el área de Buffalo cayeron entre 30 centímetros y unos 2.25 metros (entre 1 y 7.5 pies) de nieve.
Los meteorólogos dijeron que el peligro de inundaciones durará hasta el miércoles en la mañana.
“Ahora la situación no es tan problemática como pudo ser”, declaró Cuomo un día después de que recomendara a los habitantes que empacaran algunas pertenencias en caso de que tuvieran que desalojar sus casas.
“Pero reiteramos, continuará la incertidumbre hasta que sepamos qué nos depara la madre naturaleza para el resto del lunes y para este martes”, agregó.
La nueva amenaza, dijo, es el viento –ráfagas de hasta 104 kph (65 mph)– con la fuerza para arrancar árboles de suelo flojo y causar la interrupción de la energía eléctrica, necesaria para el funcionamiento de las bombas que los dueños de casas tienen en los sótanos.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de noviembre de 2014, 8:47 p. m. with the headline "Disminuyen temores de catastrófica inundación en Nueva York."