La salida de Hagel anticipa cambios en la estrategia militar de EEUU
La salida del secretario de Defensa, Chuck Hagel, anticipa un cambio de estrategia en los frentes que Estados Unidos tiene en el exterior, ante las críticas por la falta de una estrategia unificada contra nuevas amenazas como el yihadista Estado Islámico.
Hagel presentó su renuncia este lunes después de dos años al frente del Pentágono en los que ha mantenido desacuerdos con miembros de la administración sobre las acciones a tomar. Se trata del primer cambio en la Administración después de la derrota demócrata en las elecciones legislativas del 4 de noviembre.
El presidente Barack Obama se comprometió a acabar las guerras de Irak y Afganistán, pero nuevas amenazas como el grupo yihadista Estado Islámico (EI), que opera en Irak y Siria; la guerra civil en Siria, y la invasión rusa de parte de Ucrania han generado un nuevo escenario en el que han chocado la Casa Blanca y el Pentágono.
Aunque la Casa Blanca ha indicado que ha sido una renuncia de mutuo acuerdo, el diario The New York Times apunta a que Obama quiere un nuevo líder para que lleve adelante la estrategia contra el EI porque “los próximos dos años demandarán un diferente tipo de enfoque”, dijo al diario un funcionario.
Estados Unidos ha iniciado una campaña contra el EI en Irak y Siria, para la que ha reclutado más de medio centenar de países amparados en una coalición internacional, y ha enviado a Irak 3,000 militares después del colapso de las fuerzas de seguridad iraquíes, tras años de entrenamiento y millones de dólares invertidos.
Las críticas contra la falta de liderazgo de Hagel y contra la gestión de la Casa Blanca han ido en aumento en los últimos meses, al tiempo que se han tensado las relaciones del secretario de Defensa con algunos colaboradores cercanos de Obama, como la asesora de Seguridad Nacional, Susan Rice.
Hagel escribió un documento interno dirigido a Rice en el que criticaba la estrategia de EEUU en Siria por no ser suficientemente clara respecto al presidente sirio Bachar al Asad y pidió una posición más enérgica.
El veterano senador republicano John McCain, también veterano de Vietnam, señaló que Hagel “estaba frustrado con algunos aspectos de la política de seguridad nacional de la administración y el proceso de toma de decisiones”.
McCain recordó que sus predecesores, Robert Gates y Leon Paneta, se quejaron en las memorias que han escrito tras dejar el Pentágono sobre la excesiva interferencia de los asesores de la Casa Blanca, que “dificultaron hacer su trabajo con éxito”.
Las tensiones con la Casa Blanca se remontan a agosto cuando Hagel dijo que el grupo yihadista Estado Islámico suponía una “amenaza inminente”, cuando todavía la residencia presidencial no había hablado en esos términos.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de noviembre de 2014, 11:43 p. m. with the headline "La salida de Hagel anticipa cambios en la estrategia militar de EEUU."