Estados Unidos

El tema de la inmigración domina el cuarto debate republicano

Los candidatos Jeb Bush, izquierda, y Marco Rubio durante una de las discusiones de la noche en Milwaukee.
Los candidatos Jeb Bush, izquierda, y Marco Rubio durante una de las discusiones de la noche en Milwaukee. AP

La inmigración dominó el martes el cuarto debate presidencial republicano en Milwaukee, cuando el magnate Donald Trump reafirmó de manera contundente que deportaría a los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos, y otros dos candidatos, incluyendo Jeb Bush, le rebatieron diciendo que su plan es irrealizable.

El debate, cuyo enfoque fue principalmente la economía, dio un giro inesperado hacia la inmigración cuando se le preguntó a Trump qué pensaba sobre la decisión de una corte de apelaciones que el lunes ordenó la continuación de la suspensión de acciones ejecutivas del presidente Barack Obama, que buscaban proteger de la deportación a unos cinco millones de indocumentados.

“Estaba muy feliz ayer cuando me enteré de la decisión”, respondió Trump, que desde un principio se ha opuesto a la inmigración no autorizada. “Fue una decisión increíble. Fue un gran día, para ser franco, porque tenemos que parar la inmigración ilegal”.

Luego pasó Trump a decir que la decisión de la corte reafirma su creencia de que la forma de parar la inmigración de indocumentados es erigir un muro en la frontera.

“Tendremos un muro”, apuntó Trump. “El muro será construido. El muro tendrá éxito, y si piensan que los muros no funcionan, tienen que dirigir esa pregunta a Israel”.

Minutos después, el gobernador de Ohio, John Kasich, declaró que Trump no sabía de lo que estaba hablando porque deportar 11 millones de indocumentados es imposible.

“Echar a 11 millones de personas, vamos, todos sabemos que no los podemos detener y poner del otro lado de la frontera”, señaló Kasich. “Es es una tontería”.

Trump le respondió que sí se puede deportar a un gran número de inmigrantes.

“Dwight Eisenhower transportó 1.5 millones de inmigrantes fuera del país’’, dijo Trump, refiriéndose a la expulsión de braceros mexicanos en la década de 1950.

Trump entonces interrumpió a Kasich y dijo que Bush debería contribuir al debate sobre inmigración.

“Gracias por darme el permiso de hablar, Donald”, dijo Bush con sarcasmo. “Eres muy generoso. Echar a 12 millones de inmigrantes, 500,000 al mes, no es posible. No refleja los valores estadounidenses”.

La referencia de Bush a 500,000 deportaciones al mes parecía basada en declaraciones anteriores de Trump de que le tomaría entre 18 a 24 meses an deportar 11 millones de indocumentados. La cifra de 12 millones de indocumentados, en lugar de 11 millones, también es manejada por expertos de inmigración.

El debate, a diferencia del tercero que transmitió la televisora de cable CNBC, pareció ser más respetuoso por parte de los moderadores hacia los candidatos. Además, no hubo choques entre Bush y el senador cubanoamericano Marco Rubio como ocurrió en el anterior debate.

El cuarto debate tuvo lugar en Milwaukee, Wisconsin, y fue transmitido por Fox Business Network y moderado por periodistas de la televisora y del periódico de negocios The Wall Street Journal.

Todavía faltan por lo menos ocho debates más entre los aspirantes republicanos, con fechas que se extienden hasta febrero y marzo del 2016.

Los debates republicanos, que empezaron en agosto, han sido programados para que los votantes en las primarias puedan elegir a su candidato preferido. Los votos iniciales de votantes republicanos empiezan el 1ro de febrero en Iowa y continuarán mes tras mes hasta junio.

Mucho ha pasado durante los últimos tres debates, quizás los más vistos por votantes y televidentes en general en la historia de los debates en los Estados Unidos.

Uno de los factores que ha atraído un número sin precedentes de televidentes es la polémica presencia de Trump, el magnate y figura de la televisión, que desde que declaró su candidatura el 16 de junio emergió como favorito.

Otro posible factor es que a diferencia del pasado, el electorado estadounidense gradualmente ha quedado altamente politizado.

Esto se debe a una profunda división partidista en la cual republicanos y demócratas encuentran muy difícil la posibilidad de reconciliar posiciones encontradas.

Al igual que los debates anteriores, el del martes también quedó dividido en dos partes.

La primera sesión incluyó a los candidatos con menor popularidad en las encuestas entre votantes. Entre los cuatro estaban dos –el gobernador de Nueva Jersey Chris Christie y el ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee– que previamente habían aparecido entre los más populares.

Fueron enviados al grupo secundario porque su popularidad ha caído en las encuestas.

El gobernador de Lousiana, Bobby Jindal, quizás fue quien más sobresalió porque dijo que solo él podía cortar el presupuesto nacional, ya que los otros candidatos no lo lograron hacer en sus puestos.

Esto causó el choque principal del debate secundario porque Christie rebatió a Jindal diciendo que el también ha cortado el presupuesto en Nueva Jersey – cosa que Jindal dijo no era cierto porque los impuestos estatales habían subido al mismo tiempo.

“La pregunta es: ¿Quieren ustedes enviar a Washington alguien que van a hacer crecer la economía del gobierno, o la economía estadounidense?” preguntó Jindal. “Mi plan es cortar los gastos del gobierno y hacer crecer la economía”.

Siga a Alfonso Chardy en Twitter: @AlfonsoChardy

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de noviembre de 2015, 11:53 p. m. with the headline "El tema de la inmigración domina el cuarto debate republicano."

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