Estados Unidos

Exiliados protestan ante la Casa Blanca acercamiento de Obama a Cuba

Violetta Pons, de Miami, sostiene las banderas de Cuba y Estados Unidos en una manifestación para aumentar la conciencia sobre la opresión y el abuso a los derechos humanos en Cuba, en un mitin frente a la Casa Blanca este jueves.
Violetta Pons, de Miami, sostiene las banderas de Cuba y Estados Unidos en una manifestación para aumentar la conciencia sobre la opresión y el abuso a los derechos humanos en Cuba, en un mitin frente a la Casa Blanca este jueves. McClatchy

La exiliada cubana Aracely Rodríguez San Román conmemoró el primer aniversario de la reanudación de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba sosteniendo una bandera cubana bajo la fría lluvia el jueves frente a la Casa Blanca. San Román, de 75 años y empleada de servicios infantiles de Miami, dejó en claro que no viajó tan lejos para celebrar.

“Tantas muertes, tantos pelotones de fusilamiento. Todo bajo los castro”, dijo San Román. “Y ahora, sin recibir nada a cambio, el gobierno de Estados Unidos tiene negociaciones con Cuba. Le están dando a Fidel [Castro] todo lo que quiere sin recibir nada a cambio. No estamos de acuerdo con eso. Opinamos que es una traición”.

Cuando el presidente Barack Obama y el gobernante cubano Raúl Castro, quien tomó las riendas del gobierno cubano en el 2006, anunciaron el comienzo del proceso de normalización de relaciones, eso marcó el final de más de medio siglo de hostilidades.

Obama dijo el jueves que los derechos humanos son una prioridad y que los dos gobiernos están trabajando en sus diferencias. Pero agregó que Estados Unidos está en una posición más fuerte ahora para ayudar al pueblo cubano y que los cubanos tiene más relaciones con estadounidenses que cualquier momento de los últimos 50 años.

“Los cambios no ocurren de la noche a la mañana y la normalización será un proceso largo”, expresó Obama en una declaración. “Sin embargo, los últimos 12 meses son un recordatorio de los avances que podemos lograr cuando nos fijamos el camino hacia un futuro mejor”.

El Departamento de Estado enumeró varios aspectos positivos, desde el restablecimiento de las relaciones diplomáticas hasta la apertura de embajadas y la reanudación del correo directo. El miércoles, los dos gobiernos anunciaron que pronto restablecerían vuelos regulares comerciales entre los dos países.

Pero todo eso significó poco para San Román, quien estuvo encarcelada 15 años como prisionera política cuando era una adolescente. El miércoles y el jueves pasó otras 20 horas de incomodidad, tratando de dormir un poco en el duro asiento de un autobús. Dijo que valió la pena ir a Washington para compartir otra perspectiva.

San Román fue como parte de un grupo de más de 80 exiliados y manifestantes cubanos del sur de la Florida, Chicago, Nueva Jersey y Nueva York, quienes hicieron frente a la fría lluvia el jueves por la mañana frente a la Casa Blanca. Dijeron que quieren que el pueblo sepa que el régimen de Castro es hoy el mismo de hace varias décadas, cuando los encarcelaron injustamente. Alegan que la opresión se mantiene y que el cubano de a pie sigue viviendo en la desesperanza, que es la razón por la que decenas de miles de ellos han arriesgado la vida para huir de su país.

“Hacer negocios con Cuba significa hacer negocios con los Castros, sus hijos y su grupo de élite”, dijo Ley Salcedo, un psicólogo de 40 años que creció en Miami, pero viajó a Washington desde Nueva York. “Es importante que el pueblo sepa eso. No queremos hacer negocio con una dictadura que no respeta los derechos humanos”.

Jeffrey DeLaurentis, a cargo de la embajada de Estados Unidos en La Habana, reconoció en una conferencia telefónica con reporteros que los derechos humanos están entre las “áreas de descuerdo” entre los dos gobiernos. Agregó que ya comenzaron las conversaciones sobre esos temas, y que continuarán, pero que los cambios demorarán.

San Román sigue confundida y dice que no entiende por qué el gobierno de Estados Unidos está dispuesto a dialogar con un país que ha pasado 50 años oprimiendo a su pueblo.

“¿Y ahora el gobierno abre la puerta a trabajar con ellos sin ninguna concesión?”, dijo San Román. “Dicen que van a seguir siendo comunistas. Dicen que no van a cambiar. Eso es lo que le dicen a Obama, y Obama sigue en sus trece”.

Contacte a Franco Ordóñez en: fordonez@mcclatchydc.com y @francoordonez

  Comentarios