Sanders batalla por ganar espacio en campaña demócrata
El tercer debate entre los precandidatos a la nominación demócrata comenzó con una disculpa y terminó con felicitaciones.
Durante meses, la carrera por la primaria demócrata ha sido un asunto civilizado, con el tono que los líderes del partido consideran que es necesario para contrastar con el estridente campo republicano.
Un día después de la enconada disputa sobre el acceso no autorizado a la información privada de campaña por el equipo del senador Bernie Sanders, de Vermont, agitó al Partido Demócrata, la tregua política entre Hillary Clinton y Sanders logró mantenerse, incluso mientras asistentes del senador parecían estar dispuestos a una confrontación más fuerte de Clinton.
“Me disculpo con la secretaria Clinton”, dijo Sanders. “Este no es el tipo de campaña que estamos acostumbrados a hacer”.
Teniendo en cuenta el apoyo de base que necesitará para impulsar su candidatura si consigue la nominación, Clinton aceptó la disculpa y mantuvo sus críticas cuidadosamente dirigidas a sus rivales republicanos, en particular a Donald Trump.
“Tengo muy en claro que hay diferencias entre los que estamos hoy aquí en este escenario y todos los candidatos republicanos”, dijo Clinton al comienzo del debate. “Tenemos que evitar que los republicanos echen atrás todo lo que hemos avanzado”.
La decisión de Clinton de no hacer énfasis en la controversia de la información sobre los electores subraya su confianza en una carrera en la que Sanders batalla por recuperar el impulso en momento que el tema se aleja del mensaje económico —el punto fuerte de su campaña— para centrarse en la seguridad nacional debido a los ataques terroristas en París y San Bernardino, California.
La promesa de Sanders de no hacer críticas personales, para centrarse en las disputas políticas, parece frustrar a sus asistentes, quienes ocasionalmente han tomado la ofensiva por cuenta propia. Anteriormente este mes, retiraron anuncios políticos digitales que vinculaban a Clinton con Wall Street. Sanders también se disculpó hace unos meses después que su asistentes de mayor rango dijeron en público que Clinton sería una buena vicepresidenta.
La manera en que la campaña de Sanders manejó la penetración informática esta semana enfatiza la aparente desconexión entre el candidato y su personal. Sus asistentes rechazaron de plano el viernes las aseveraciones de que personal de la campaña había robado información de electores a Clinton, usando la torpe respuesta del Comité Nacional Demócrata para acusar a líderes del partido de favoritismo e insinuar que la campaña de Clinton también había sustraído información de Sanders.
Pero Sanders no siguió esa dirección y en su lugar dejó pasar la oportunidad política, como hizo en el primer debate cuando desestimó las controversias sobre el uso de un servidor privado de correo electrónico por parte de Clinton cuando era secretaria de Estado.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de diciembre de 2015, 7:38 p. m. with the headline "Sanders batalla por ganar espacio en campaña demócrata."