Alarma de bomba por artefacto sospechoso en la Base Naval de Guantánamo
Un cargador de baterías de automóviles roto y abandonado en un carrito de compras afuera de una tienda de la Base Naval de Guantánamo desató una alarma de bomba en la base, dijo el martes Mike Andrews, portavoz de la Marina de Guerra.
A los residentes de la base ubicada en el sureste de Cuba el artefacto les pareció tan sospechoso que la Marina de Guerra envió una Unidad Antiexplosivos desde la Florida para desarmarlo.
El artefacto se descubrió a alrededor de las 2:30 p.m. del lunes en un carrito de compras afuera del principal centro comercial de la base donde viven 6,000 personas, de las cuales una tercera parte es personal militar.
Unas 10 horas después, el equipo antiexplosivos que voló desde Mayport determinó que el objeto no era peligroso, y la tienda volvió a abrir el martes a la hora acostumbrada de las 9 a.m., según Keith Bryska, director de Relaciones Públicas de la base.
“Todo indica que no hubo malicia ni tampoco ninguna intención criminal”, dijo Bryska en un correo electrónico que envió.
Bryska dijo que se trataba de un “averiado cargador multiusos para darle carga a las baterías de vehículos que que se dejó abandonado en un carrito de compras”.
El centro comercial Navy Exchange —o NEX, como mejor se le conoce— es la principal tienda de la base de 45 millas cuadradas. Por lo general abre de 9 a.m. a 8 p.m., y tiene un almacén de víveres, una charcutería, una licorería, y departamentos de equipos electrónicos, ropas y jardinería que le ofrecen servicios tanto a las tropas como a los contratistas civiles, de los cuales algunos viven en la base con sus esposas e hijos.
El NEX tiene al lado una barbería, un restaurante Subway, una tienda de souvenirs y un cajero automático. Cerca hay un McDonald’s, la iglesia, una tienda que se especializa en artículos de buceo y la biblioteca pública.
El NEX se encuentra a unas cinco millas del Centro de Detención donde hay 91 presos por terrorismo y es atendido por un personal compuesto por unas 2,000 tropas y civiles.
La última amenaza de bomba tuvo lugar en octubre de 2012 después que el huracán Sandy arrastró hasta las orillas de la base, cerca de un muelle de ferries, una bomba de entrenamiento.
El incidente del lunes ocurrió en una semana en que el tribunal de guerra debía estar en sesión pero canceló en parte las jornadas de trabajo debido a la colosal tormenta de nieve que paralizó distintas áreas de Washington, D.C.
En Jacksonville, en el cuartel regional de la base, Andrews dijo que el alto mando de la Base de Guantánamo tuvo razón en preocuparse. “No se parecía en nada a una bolsa de gimnasio que alguien olvidó”, dijo.
Bryska dijo que el artefacto primero “se detectó en el carrito de compras frente a la tienda y enseguida se calificó como un paquete sospechoso”.
El Centro de Operaciones de Emergencia de la base emitió una alerta, y le pidió a todo el que tuviera algún tipo de información sobre el aparato hallado que lo comunicara, en tanto la marina mandó de inmediato a los expertos en explosivos desde la Florida.
“Aunque a fin de cuentas no era una bomba”, dijo Bryska, “actuamos con sumo cuidado, y tratamos el paquete como algo potencialmente explosivo hasta que los expertos determinaran si realmente lo era o no”.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de enero de 2016, 1:58 p. m. with the headline "Alarma de bomba por artefacto sospechoso en la Base Naval de Guantánamo."