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Congreso de EEUU revela lista de 53 presos políticos liberados por Cuba

Los disidentes cubanos Angel Figueredo Castellón y su esposa, Haydee Gallardo —miembro de las Damas de Blanco—, hablan con medios de prensa este lunes, luego de ser liberados por el gobierno cubano. Ambos forman parte de la lista de presos políticos cubanos cuya liberación fue exigida por Estados Unidos.
Los disidentes cubanos Angel Figueredo Castellón y su esposa, Haydee Gallardo —miembro de las Damas de Blanco—, hablan con medios de prensa este lunes, luego de ser liberados por el gobierno cubano. Ambos forman parte de la lista de presos políticos cubanos cuya liberación fue exigida por Estados Unidos. AFP/Getty Images

Una fuente del Congreso de los Estados Unidos ofreció a el Nuevo Herald la lista oficial de los 53 presos liberados por el gobierno cubano como parte de las negociaciones para normalizar relaciones diplomáticas con EEUU.

Consultado el lunes, Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), dijo que solo habían podido confirmar la liberación de 38 presos políticos. “Las excarcelaciones se produjeron el miércoles 7 de diciembre, cuando soltaron a cinco en Oriente y el jueves 8, cuando liberaron a 33”, explicó.

Entre los nombres se encuentran más de una docena que no están incluidos en la lista divulgada por Sánchez y el periódico 14ymedio, entre ellos la miembro de las Damas de Blanco Sonia Garro Alfonso y los activistas Ramón Alejandro Muñoz y Eugenio Hernández, quienes fueron liberados el 9 de diciembre, una semana antes del histórico anuncio del 17 de diciembre.

Otros nuevos nombres que trascendieron el lunes son: Juliet Michelena Díaz, Vladimir Morera Bacallao, Marcelino Abreu Bonora, Alcibíades Guerra Marín, José Leiva Díaz, Eider Frómeta Allen, César Andrés Sánchez Pérez, David Bustamente Rodríguez, Eliso Castillo González, Jorge Cervantes García, Juan Carlos Vázquez Osoria, Niorvis Rivera Guerra, Sandalio Mejías Zulueta y Madeline Lázara Bacallao Betancourt. Esta última aparece identificada en la lista como “en libertad condicional”.

El viernes, el presidente de la comisión de asuntos exteriores del Congreso, Ed Royce (R) había enviado una carta al secretario de estado John Kerry pidiéndole que publicara los nombres de los 53 prisioneros.

“La publicación de los nombres le permitiría al Congreso, así como al pueblo estadounidense y al cubano, [tener] un medio importante para evaluar el compromiso de Cuba con respecto a los derechos humanos. Creemos que usted estará de acuerdo en que la relación entre Estados Unidos y Cuba no puede [alcanzar] su máximo potencial hasta que los derechos humanos de los cubanos sean respetados por su gobierno”, dice la carta también firmada por el congresista Eliot Engel (D).

En entrevista telefónica con el Nuevo Herald, Sánchez no descartaba que el gobierno pudiera completar la lista con personas que fueron liberadas antes del anuncio del 17 de diciembre.

La periodista independiente Juliet Michelena Díaz fue liberada el 7 de noviembre, mientras el sindicalista independiente Vladimir Morera Bacallao salió de la cárcel a fines de septiembre luego de pasar más de cien días en huelga de hambre y haber sido condenado en noviembre de 2013 a ocho años por “desorden público, atentado, desacato y daños” durante un “acto de repudio” frente a la casa del también sindicalista Jorge Ramírez Calderón.

Y aunque este último fue sentenciado en el mismo juicio a cuatro años de cárcel, su nombre no aparece en la lista de los prisioneros por los que intercedió el gobierno de los Estados Unidos.

“Son muchas las preguntas sobre la lista”, dice Arcos. “¿Quién la produjo? Cuál era el patrón para incluir gente? ¿Por qué 53, que parece un número arbitrario, si Elizardo Sánchez tiene una lista de más de cien personas? ¿Por qué no usar la lista de Elizardo?” pregunta el exprisionero político y actual subidirector del Cuban Research Institute de la Universidad Internacional de la Florida.

En un comunicado, la Sección de Intereses de EEUU en La Habana (USINT por sus siglas en inglés) explicó que “estos presos políticos eran individuos que habían sido citados por varias organizaciones de derechos humanos como prisioneros del gobierno cubano por ejercer libertades internacionalmente protegidas o por la promoción de reformas sociales y políticas en Cuba”.

Pero USINT no contestó a dos correos electrónicos en los que se le pidió comentar sobre su papel en el proceso pues según declaró un alto oficial de gobierno de EEUU a la agencia AP, USINT habría “verificado” las liberaciones.

Por su parte, Amnistía Internacional (AI) en un comunicado del viernes calificaba de “positiva” la liberación de nueve opositores, pero mencionaba información recibida “increíblemente preocupante, según la cual el aumento del hostigamiento y las detenciones de corta duración de disidentes que se venía produciendo a lo largo 2014 ha continuado en las últimas semanas”, refiriéndose a más detenciones ocurridas en diciembre, entre ellas las de 50 activistas, opositores y artistas que intentaban participar en el performance de la artista Tania Bruguera.

La propia Bruguera fue detenida en tres ocasiones en 72 horas y enfrenta cargos de desórden público. Su pasaporte cubano fue confiscado por lo que la artista no puede abandonar la isla.

“Las excarcelaciones no serán más que una cortina de humo si no van acompañadas de mayor espacio para la expresión libre y pacífica de todas las opiniones y el ejercicio de otras libertades en Cuba”, agrega el comunicado de AI.

Según la CCDHRN y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), con sede en Madrid, en 2014 tuvieron lugar alrededor de 9000 detenciones arbitrarias en Cuba. Solo en diciembre, la CCDHRN contabilizó 489 arrestos en diciembre por motivos políticos, entre ellos el del activista por los derechos humanos Marcelino Abreu Bonora, otro de los nombres en la lista y que había sido previamente excarcelado el 24 de octubre.

Abreu Bonora fue arrestado el 26 de diciembre en Santa Clara, “golpeado y trasladado a un centro de detención y luego conducido a la Prisión Nieves Morejón en Sancti Spiritus”, según informó el Directorio Democrático Cubano. Finalmente fue liberado en la noche del 6 de enero.

Los presos fueron liberados con licencias extrapenales, por lo que todavía podrían ser nuevamente puestos en la cárcel. “Ni siquiera es una amnistía, como hizo [Fulgencio] Batista cuando Fidel Castro estaba preso en Isla de Pinos”, señaló Arcos.

“Liberar presos es una concesión de bajo costo para el gobierno cubano. En los años 70 liberaron miles de presos y los mandaron para afuera. En 2010, liberararon a presos de la llamada Primavera Negra y también los enviaron fuera del país. Es algo que ya ha ocurrido antes. La concesión a pedir era la reforma del código penal, que eliminara las leyes que envían a las personas a la cárcel por cualquier cosa”, opinó Arcos.

Sin embargo, Ric Herrero, director ejecutivo de #CubaNow, una organización que promueve una política de mayor acercamiento con Cuba, dijo que las liberaciones eran una “prueba de lo que Estados Unidos puede alcanzar cuando escoge comprometerse”. Y agregó que el Congreso debía ahora “tomar nota y explorar nuevos modos de incentivar reformas políticas y respeto por los derechos humanos en Cuba”.

Por su parte, la congresista por la Florida, Ileana Ros-Lehtinen declaró que “liberar individuos inocentes no es un logro ni demuestra un cambio en las tácticas brutales y violentas del régimen contra el pueblo cubano”.

“Aunque es buena noticia que algunos presos políticos han sido liberados en Cuba, no podemos dejarnos engañar por estos débiles esfuerzos que intentan hacernos olvidar de todos aquellos que todavía siguen injustamente encarcelados (...) La administración no debe ofrecer concesiones a la dictadura comunista hasta que todos los presos políticos sean puestos en libertad, se celebren elecciones libres y multipartidistas, y los derechos humanos fundamentales de cada cubano sean respetados”, añadió.

Puede seguir a Nora Gámez Torres en Twitter por @ngameztorres

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