Estados Unidos

Obama busca hacer irreversibles los cambios de las relaciones con Cuba

La bandera de Estados Unidos y la de Cuba, en un automóvil antiguo que transita una calle de La Habana, el jueves 18 de febrero.
La bandera de Estados Unidos y la de Cuba, en un automóvil antiguo que transita una calle de La Habana, el jueves 18 de febrero. AP

Funcionarios de la administración de Obama se han resignado al hecho de que el embargo comercial en contra de Cuba no será levantado durante los meses finales del mandato del presidente Barack Obama. Pero la administración está poniendo en marcha una serie de cambios de reglas con la esperanza de que echen abajo las barreras al comercio y hagan imposible a un futuro presidente revertir el curso de unas relaciones que se están descongelando.

“La realidad es que el embargo sigue en pie”, dijo el jueves Alex Lee, subsecretario adjunto para Sudamérica y Cuba del Departamento de Estado de EEUU, a un grupo de líderes empresariales durante un seminario sobre comercio celebrado en Washington, y que duró todo el día. “El embargo nos ha exigido que participemos en este proceso de cambios regulatorios. Es casi como un cubo de Rubik, idear qué hacer para cumplir con los objetivos del Presidente”.

La Casa Blanca ya ha tomado varias medidas para suavizar el embargo comercial de Estados Unidos sobre Cuba. Ha relajado las restricciones a los viajes, eliminado los límites de las remesas y ha restaurado el correo directo. En enero, la administración de Obama anunció que iba a permitir a compañías estadounidenses vender a Cuba a crédito.

El siguiente punto en la agenda, dijo Lee, es negociar maneras de calmar las preocupaciones expresadas por negocios estadounidenses que han investigado a Cuba pero se sienten nerviosos ante determinados asuntos: cómo proteger sus inversiones si las condiciones en Cuba cambian; cómo hacer posible que las compañías de EEUU hagan su propia contratación en vez de tener que pasar por el gobierno; persuadir al gobierno cubano a que reduzca el recargo que impone al uso del dólar estadounidense; y levantar las restricciones del gobierno cubano que limitan el negocio de importación y exportación en el sector privado.

Uno de los modos clave con que la administración espera asegurar que el descongelamiento de las relaciones se haga permanente después de que Obama abandone su cargo es animar los viajes a la isla, dijo el asesor adjunto de seguridad nacional Ben Rhodes ante un foro para líderes empresariales y académicos interesados en Cuba celebrado el jueves.

El señaló que el número de estadounidenses que viajan a Cuba ha aumentado en un 54 por ciento durante el último año, y pronosticó que ese número continuará creciendo con la aprobación en las próximas semanas de 110 vuelos comerciales diarios entre Estados Unidos y Cuba.

Agregó que Airbnb, el negocio de reservaciones para vacaciones en internet, se jacta de que Cuba es su mercado de crecimiento más rápido.

“Y eso beneficia directamente al pueblo cubano”, dijo. “Porque, cuando los viajeros van a Cuba, se quedan en casas de los cubanos. Y comen en restaurantes de cuentapropistas”, el término cubano para designar a las personas empleadas por cuenta propia.

Ese incremento de los viajes dificultará al Congreso o a una administración posterior tomar medidas para regresar a la hostilidad que estuvo rigiendo las relaciones entre Cuba y Estados Unidos durante dos generaciones, dijo Rhodes.

“Yo no sé cuánta gente que conozco quiere saber ‘cuándo puedo ir a Cuba’ ”, afirmó Rhodes. “En última instancia, se hace difícil al Congreso decir: ‘bueno, pues no puedes. Usted, viajero estadounidense, no puede ir a Cuba. Usted, negocio estadounidense, no puede ir a Cuba’ ”.

Aunque no existe suficiente apoyo en el Congreso a favor del levantamiento del embargo, Rhodes dijo que la administración espera que los cambios que puede hacer acaben persuadiendo a los legisladores de que el embargo sólo sirve para perjudicar al pueblo de Cuba. Levantar el embargo, dijo, será posible cuando el pueblo estadounidense pueda ver por sí mismo los beneficios tangibles de las relaciones.

“Cuba está cambiando”, dijo Rhodes. “La cuestión clave es si vamos a ser parte de ese cambio o no. Porque si nos aferramos al embargo nos estamos aislando a nosotros mismos. En cambio, si nos abrimos, tenemos la posibilidad de participar y de probar políticas de apoyo que beneficien al pueblo cubano”.

Lee dijo que los beneficios del mejoramiento de las relaciones ya se puede ver. Afirmó que los diplomáticos de EEUU y Cuba están hablando como nunca antes. Ellos formaron una comisión bilateral que se ha reunidos dos veces – y planea reunirse tres veces este año – para discutir una profundización de sus relaciones en las áreas de la salud, el medioambiente, la mitigación de desastres y la policía.

“Uno de los frutos del diálogo sobre el tema de la policía es que básicamente hemos abierto canales para Interpol”, dijo Lee. “Y podemos intercambiar información casi inmediatamente sobre casos importantes en que ambos estemos interesados en cooperar”.

Correo electrónico: fordonez@mcclatchydc.com; Twitter: @francoordonez.

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