Estados Unidos

Hillary Clinton y Donald Trump se imponen en Nevada y Carolina del Sur

Donald Trump
Donald Trump AP

Donald Trump ganó el sábado la primaria republicana de Carolina del Sur, lo que fortaleció su ventaja entre los precandidatos de su partido en momentos que la carrera electoral se traslada al sur. En el oeste, Hillary Clinton logró una victoria crucial en los caucuses demócratas de Nevada.

La victoria de Clinton resulta un alivio a la ansiedad de sus partidarios, quienes temían un mayor reto de Bernie Sanders. En un ruidoso mitin de victoria en Las Vegas, Clinton alabó a sus defensores y declaró: “Este triunfo es para ustedes”.

La fuerte proyección de Trump en Carolina del Sur fue su segunda victoria seguida en las primarias republicanas y fortalece su inesperado control sobre la nominación republicana. En un hecho que subraya la frustración del electorado con Washington, Trump recibió el respaldo de casi 4 de cada 10 de los que muestran insatisfacción con el funcionamiento del gobierno federal y una tercera parte de los que se sienten traicionados por los políticos del Partido Republicano.

Ted Cruz y Marco Rubio, dos senadores en su primer período, estaban empatados por el segundo lugar. Jeb Bush y otros candidatos marchaban muy por detrás.

Para ambos partidos, las elecciones del 2016 han dejado en carne viva la indignación de los electores con el establishment y la influencia del dinero en el sistema político. El estado de ánimo del público ha cambiado drásticamente el orden político, dando oportunidades a Sanders y a Trump, mientras los candidatos más tradicionales batallan por avanzar.

La victoria de Trump ocurre después de una semana en que amenazó con demandar a un rival, acusó al ex presidente George W. Bush de mentir sobre la guerra de Irak e incluso polemizó con el papa Francisco en materia de inmigración. Su victoria es otra señal de que las reglas convencionales de la política no se aplican al abrasivo multimillonario.

Para Cruz, incluso un segundo lugar en Carolina del Sur sería una desilusión. Ese estado era su primera prueba para conocer si sus costosos e intensivos esfuerzos de salir a buscar votos podían superar a Trump en un estado sureño donde el electorado parecía hecho a la medida del conservador senador por Texas.

Por su parte, Rubio, republicano por la Florida, esperaba que terminar entre los primeros en Carolina del Sur pudiera ayudarlo a establecerse como la alternativa convencional a Trump y a Cruz. Muchos líderes republicanos creen que ni Trump ni Cruz pueden ganar las elecciones presidenciales.

Rubio consiguió el apoyo de varios políticos destacados de Carolina del Sur, entre ellos la gobernadora Nikki Haley, y parecía haberse recuperado después de un pésimo debate hace dos semanas.

Bush esperaba que los profundos vínculos de su familia con Carolina del Sur —su hermano y padre ganaron cada uno dos primarias en ese estado— serían un salvavidas para su trastabilleante campaña. Pero si no puede mantenerse cerca de los líderes de la carrera, seguramente enfrentará presión para abandonar la carrera.

Otro de los participantes fue John Kasich, gobernador de Ohio, quien tenía pocas ilusiones en Carolina del Sur, y quien ponía más atención en estado más moderados que votan en marzo. El neurocirujano retirado Ben Carson contó con un pequeño pero leal grupo de seguidores.

La cantidad de candidatos republicanos resultó ser un contraste con la campaña demócrata, en que sólo hay dos opciones. Sanders, respaldado por una poderosa red de personas que donan pequeñas cantidades de dinero, tiene suficientes fondos para mantenerse en campaña varios meses.

La victoria de Clinton fue un alivio para su campaña, particularmente después de su derrota ante Sanders en la contienda anterior en New Hampshire.

“Algunos pueden haber tenido dudas, pero entre nosotros nunca tuvimos duda alguna”, dijo Clinton durante un mitin después del triunfo.

La ex secretaria de Estado consiguió el respaldo de electores que dijeron que las oportunidades de ganar y la experiencia de la precandidata eran importantes en su voto. Pero en una señal de su continua vulnerabilidad, Sanders salió mejor parado entre los electores que buscan un candidato que sea honesto y se preocupe por la población.

Sanders felicitó a Clinton por su victoria, pero entonces declaró: “Tenemos el impulso”.

Clinton y Sanders se dividieron las dos primeras votaciones, lo que revela el atractivo del senador de Vermont entre jóvenes que escuchan su llamado a controlar más los bancos de Wall Street y ofrecer colegiatura gratis en las instituciones públicas de estudios superiores.

Según encuestas a la entrada de las votaciones, Clinton recibió el respaldo de una mayoría de mujeres, electores con educación universitaria, con ingresos anuales de más de $100,000, moderados, electores de 45 años o mayores y votantes de minorías. A Sanders le fue bien entre los hombres, electores de menos de 45 años y personas con menos recursos y educación académica.

La victoria de Clinton significa que se llevará por lo menos 19 de los 35 delegados de Nevada. Clinton ya tiene una buena ventaja en cantidad de delegados sobre la base del apoyo de lo superdelegados — los líderes del partido pueden apoyar al candidato de su elección sin importar el resultado de las primarias y caucuses.

Demócratas y republicanos cambian de zona geográfica en los próximos días: los republicanos celebrarán su caucus en Nevada el jueves, mientras que los demócratas se enfrentarán en Carolina del Sur el 27 de febrero.

Las encuestas entre los electores en Nevada y Carolina del Sur fueron realizadas para The Associated Press y cadenas de televisión por Edison Research cuando los votantes llegaban a 25 centros de votación escogidos al azar.

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