Estados Unidos

Alarmante aumento de tráfico de cocaína por el Caribe

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Foto de archivo. Miembros de la Guardia Costera de EEUU manipulan una carga confiscada de cocaína en el Caribe en septiembre del pasado año, valorada en más de $23 millones.
Foto de archivo. Miembros de la Guardia Costera de EEUU manipulan una carga confiscada de cocaína en el Caribe en septiembre del pasado año, valorada en más de $23 millones. Getty Images

El tránsito de cocaína por el Caribe hacia Estados Unidos aumentó un 400 por ciento entre el 2011 y el 2014, una señal de que las organizaciones narcotraficantes ven cada vez más “atractiva” la ruta del Caribe respecto a la que atraviesa Centroamérica y México, indicó hoy el Departamento de Estado.

El secretario de Estado adjunto para Asuntos de Narcóticos y Seguridad Internacional, William Brownfield, destacó la necesidad de coordinación entre los países caribeños para combatir ese creciente tránsito en la región, aunque excluyó a Cuba de ese esquema.

“A medida que tenemos éxito en nuestros esfuerzos para afrontar el tráfico de drogas y sus causas de raíz en el corredor de México y Centroamérica, la lógica es que esas mismas organizaciones de narcotráfico busquen en el futuro rutas alternativas”, dijo Brownfield en un encuentro con un grupo de medios, entre ellos Efe.

En esa búsqueda, “las antiguas redes y rutas del Caribe que eran sus preferidas en las décadas de los 70 y 80 les parecerán más atractivas en los próximos años. Y hay algunas pruebas de que ese proceso ya ha comenzado”, agregó.

“Entre el 2011 y el 2014, la cantidad de cocaína que calculamos que ha pasado por las rutas del Caribe creció del 4 por ciento del total que entra en EEUU al 17 por ciento del total”, explicó Brownfield.

“Aunque un 17 por ciento es un porcentaje minúsculo en comparación con el más de 80 por ciento que aún creemos que pasa por Centroamérica y México, es un aumento de más del 400 % en un periodo de solo tres años”, agregó.

Según el funcionario, ese problema “empeorará” en los próximos años y “demanda una mayor coordinación entre los Gobiernos y estados de la región caribeña y otros en la comunidad internacional”.

“Necesitamos una solución integrada y agresiva que afronte no solo los esfuerzos hacia los narcotraficantes, sino que requiera instituciones más fuertes y una economía más fuerte para atacar las causas de raíz que llevan a las comunidades vulnerables a cooperar con las organizaciones traficantes o comprar su producto”, defendió.

No obstante, el gobierno no prevé ningún cambio en su política actual para integrar a Cuba en ese combate regional al narcotráfico, pese al esfuerzo de normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

La razón es que “la cantidad de narcóticos que transita a través de Cuba es minúscula”, tanto con destino a Estados Unidos “como a cualquier otro país”, aseguró.

La lucha contra el narcotráfico fue una de las áreas de posible cooperación identificadas dentro de la primera ronda de conversaciones oficiales con Cuba, celebrada la semana pasada.

Sin embargo, Brownfield dijo hoy que el Gobierno cubano ha avanzado “eficazmente” en la lucha contra las organizaciones narcotraficantes, que se han mantenido alejadas desde el país desde la ejecución en 1989 del general de división Arnaldo Ochoa y otros tres militares cubanos de alto rango, acusados de tráfico de drogas.

“No apruebo necesariamente la forma en la que se hizo, pero reconozco que paró en seco el tráfico de drogas. Como consecuencia, no hay un requisito lógico para que tengamos mucha cooperación antidrogas hoy entre EEUU y Cuba”, indicó Brownfield.

El funcionario sí consideró que puede ser “útil” ampliar los canales de comunicación en la materia para evitar el paso de barcos o aviones sospechosos, pero consideró que eso puede hacerse “a nivel operativo” entre la Guardia Costera de EEUU y la cubana.

En cuanto a la región del Caribe en su conjunto, Brownfield recordó que, pese al aumento en el tránsito de cocaína, el consumo de esa sustancia en EEUU ha caído “alrededor del 50 por ciento” en los últimos años, por lo que el daño que pueden hacer las organizaciones narcotraficantes es hoy menor que en las décadas de los 70 y 80.

En cambio, en los últimos cinco años “se ha acelerado drásticamente el consumo de heroína” en EEUU, y esa droga, “en cierto modo más peligrosa que la cocaína”, se produce en su mayoría en México, por lo que “no pasa por la ruta del Caribe”, explicó.

Aún así, Brownfield consideró una buena señal que una docena de países caribeños se citaran este lunes en Washington para una Cumbre de Seguridad Energética en el Caribe, un asunto que ha desplazado al narcotráfico como el prioritario en su relación con EEUU.

“Si hace 30 años nos hubiéramos reunido aquí, la cumbre no se habría centrado en la energía, sino en la cooperación antidrogas. Esto es un ejemplo de progreso en la región”, concluyó.

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