Estados Unidos

Escándalo empaña la Convención Demócrata

Delegados repiten el lunes la Promesa de la Lealtad durante la primera jornada de la Convención Nacional Demócrata en Wells Fargo Center de Filadelfia.
Delegados repiten el lunes la Promesa de la Lealtad durante la primera jornada de la Convención Nacional Demócrata en Wells Fargo Center de Filadelfia. EFE

La convención demócrata, en la que se designará oficialmente a Hillary Clinton como candidata a la Casa Blanca, comenzó este lunes en Filadelfia, en medio del escándalo que llevó a la dimisión de la presidenta del partido Debbie Wasserman Schultz, a causa de la filtración de miles de correos internos, y que anunció el domingo su renuncia a la presidencia del Partido Demócrata.

El Comité Nacional del Partido Demócrata pidió este lunes “sinceras disculpas” al senador Bernie Sanders por comentarios sobre su campaña en correos, cuya divulgación provocó un espectacular escándalo y dejó en evidencia las divisiones internas.

El Partido, señaló el Comité en una nota oficial el lunes, “no tolera ni tolerará lenguaje irrespetuoso hacia nuestros candidatos”.


El inicio del evento en el Wells Fargo Center, en Filadelfia, estalló en un ensordecedor duelo entre los seguidores de Clinton y los delegados de Sanders, en una impresionante cacofonía de abucheos y vítores de aprobación a la ex secretaria de Estado.

“Bernie, Bernie”, estallaban en las gradas los delegados de Sanders cada vez que el nombre de Clinton era pronunciado en el estrado, mientras otro coro respondía en forma igualmente estremecedora “Hillary, Hillary”.

La secretaria encargada de coordinar las tareas en la Convención, la legisladora Marcia Fudge, intentó tímidamente soliciatar a los delegados respeto por los discursos, pero el coro se tornó aún más ensordecedor.

La Convención, que se prolongará hasta el jueves convertirá oficialmente este martes a Clinton en la primera mujer que aspira a la Presidencia del país por uno de los dos grandes partidos del país.


Clinton aceptará de manera formal la candidatura para medirse a su oponente republicano Donald Trump en las elecciones de noviembre, con un discurso que cerrará la Convención el jueves por la noche y que será presentado por su hija, Chelsea.

Los demócratas querían aprovechar la Convención para dar la imagen de un partido unido y en orden de cara a la elección presidencial de noviembre, a diferencia de la Convención Republicana, en la que el 21 de julio se invistió a Donald Trump como candidato presidencial.

La puesta en escena, en la que participan miles de delegados demócratas de todo el país, se vio trastocada el viernes por la publicación en el sitio WikiLeaks de casi 20,000 emails internos de altos dirigentes del partido en los que se muestra una postura favorable a Hillary Clinton en las primarias.


La Casa Blanca evitó el lunes asignar responsabilidades por el pirateo de casi 20,000 correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata (DNC), a pesar de que la campaña de la virtual candidata del partido, Hillary Clinton, ha acusado a Rusia del ataque cibernético que generó la filtración.

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, no quiso hacer comentarios sobre el responsable de la filtración dado que el Buró Federal de Investigación (FBI) ha abierto su propia pesquisa sobre el asunto.

“Sabemos que hay varios actores, tanto estatales como criminales, que buscan puntos vulnerables en la seguridad cibernética del país, y eso incluye a Rusia”, dijo Earnest en su conferencia de prensa diaria.

No obstante, el portavoz no quiso respaldar los informes que apuntan al gobierno de Vladímir Putin y se limitó a asegurar que el FBI investigará el asunto “cuidadosamente”.

Además, afirmó que es posible que la agencia policial estadounidense no haga públicas las conclusiones de su investigación, dado que antes de hacerlo tendrá que determinar si eso es “beneficioso” para los intereses de EEUU.

Earnest reconoció que “algunas entidades del sector privado” han sacado conclusiones sobre la filtración, pero que el gobierno prefiere llevar a cabo su propia investigación, y que por el momento no ha habido contactos oficiales entre EEUU y Rusia sobre el asunto.

El jefe de campaña de Clinton, Robby Mook, aseguró el domingo que había recibido información de expertos según la cual “actores estatales rusos irrumpieron en el DNC, se llevaron todos esos correos electrónicos” y los filtraron a través de Wikileaks.

Mook opinó el lunes que el objetivo de los piratas rusos era ayudar al candidato republicano, Donald Trump, y recordó que la filtración se produjo justo después de que ese partido cambiara su programa político “para hacerlo más prorruso”.

“No creo que sea una coincidencia que estos correos electrónicos salieran a la luz en vísperas de nuestra Convención Demócrata en Filadelfia, y creo que eso es preocupante”, afirmó Mook a la cadena CNN.

La campaña de Donald Trump ha criticado esos argumentos y negado cualquier implicación en la filtración, que se produjo el viernes, cuando Wikileaks aseguró tener en su poder 19,252 correos electrónicos del DNC.

En varios de esos correos, altos funcionarios del Partido hablan de estrategias para vencer a Bernie Sanders, que se enfrentó a Clinton en las primarias por la candidatura presidencial demócrata.

El escándalo provocó la renuncia de la líder del Comité Nacional Demócrata (DNC), Debbie Wasserman Schultz, quien anunció el domingo que dejaría el cargo después de la convención del Partido y qu el lunes indicó que ni siquiera dará un discurso en el cónclave.

El portavoz de la Casa Blanca tampoco quiso criticar el lunes las acciones de la cúpula del partido ni de Wasserman Schultz, nominada para el cargo por Barack Obama y a la que el presidente expresó su aprecio y agradecimiento en un comunicado este domingo.

“No voy a entrar en el contenido de los correos electrónicos”, indicó Earnest. “Hay mucha gente en Filadelfia que puede hablar del estado de nuestro Partido y los esfuerzos para tener éxito en las elecciones, y dejaré que sean ellos quienes lo hagan”.

El supuesto favoritismo fue algo que el ex contrincante de Clinton, Bernie Sanders -quien hablará el lunes en la convención-, había denunciado en varias ocasiones.

Sanders había criticado de nuevo la parcialidad de la dirigencia del partido en el proceso de primarias, que siempre consideró injusto para un ‘outsider' como él: “El partido ha estado de lado de Clinton desde el primer día”, dijo en la cadena NBC.

Pero el senador de Vermont prefiere no convertir esta controversia en un ‘casus belli'. “Mi trabajo ahora es hacer que Donald Trump sea derrotado y Hillary Clinton, elegida”, aseguró.

Un sondeo realizado por la cadena CNN y divulgado este lunes muestra a Trump por delante de Clinton en escenarios que consideran un duelo directo y otro en que le suman la candidata del Partido Verde, Jill Stein, y el libertario Gary Johnson.

En el choque directo, Trump tiene una ventaja de 48% a 45% en intención de voto, pero en un escenario de cuatro candidatos supera a Clinton por cinco puntos (44% a 39%), de acuerdo con el sondeo.

A pesar de las altas temperaturas, el centro de Filadelfia fue tomado el domingo por miles de manifestantes, mucho más y mejor organizados que los grupos que protestaron durante la Convención Republicana en la ciudad de Cleveland.

Entre diversas demandas ecologistas, las camisetas y las pancartas a favor de Bernie Sanders eran omnipresentes, y cientos de partidarios del perdedor de las primarias desfilaron ruidosamente.

Muchos de ellos ven en la filtración de WikiLeaks la confirmación de sus sospechas: “Los mensajes demuestran lo que sabíamos desde el principio”, dijo Dora Bouboulis, oriunda de Vermont.

Pero en conjunto, los electores de Sanders apoyan en gran medida a Clinton, según indican recientes encuestas

Las nuevas promesas y los pesos pesados del Partido Demócrata -entre ellos el presidente Barack Obama y el ex mandatario Bill Clinton-, pronunciarán discursos a lo largo de los cuatro días que durará la convención, celebrada en el Wells Fargo Center.

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