Estados Unidos

Congresistas fustigan cambio de política de EEUU hacia Cuba

La congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen durante su intervención en la audiencia del Comité de Asuntos Exteriores sobre el restablecimiento de relaciones entre Cuba y EEUU, el miércoles en Washington. Con ella están los representantes Ed Royce (der.) y Jeff Duncan.
La congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen durante su intervención en la audiencia del Comité de Asuntos Exteriores sobre el restablecimiento de relaciones entre Cuba y EEUU, el miércoles en Washington. Con ella están los representantes Ed Royce (der.) y Jeff Duncan. Getty Images

Bajo el intenso y, en ocasiones, hostil escrutinio de los miembros del Comité de Asuntos Exteriores del Congreso, la subsecretaria de Estado para Latinoamérica Roberta Jacobson y otros dos funcionarios gubernamentales, intentaron responder la marea de preguntas sobre el cambio de política hacia Cuba en una audiencia este miércoles.

Desde sus palabras de apertura, el presidente del Comité de Asuntos Exteriores, el representante por California Ed Royce (R) sentó el tono de la audiencia al lamentar que la Casa Blanca hubiera dejado “en la oscuridad” al Congreso durante las negociaciones secretas con Cuba. El secretismo creciente de la administración, dijo, es “preocupante” e hizo notar que “desafortunadamente” la Casa Blanca no estuvo dispuesta a enviar a testificar a Ricardo Zúñiga y Ben Rhodes, los dos funcionarios que llevaron a cabo las negociaciones con el gobierno de Raúl Castro.

Royce no estuvo solo en sus críticas al modo en que se condujeron las negociaciones. Varios congresistas se hicieron eco de su mensaje y dijeron haber recibido el anuncio del giro en la política hacia Cuba como un shock.

“Hubiera sido más favorable a la nueva política si no hubiera sido un shock y si la administración hubiera coordinando para tener una política exterior que refleje los puntos de vista de ambas cámaras; y no que considerara al Congreso como algo molesto que debe ser consultado de vez en cuando”, dijo el representante por California Brad Sherman (D), quien también consideró “chocante” que la administración estuviera “tan molesta” que hubiera rehusado enviar a sus dos funcionarios a testificar.

Aunque la audiencia tenía como objetivo “presionar” a funcionarios gubernamentales para conocer “los muchos detalles que faltan de su plan para la normalización”, según informó en un comunicado Royce, poca información novedosa se reveló en la audiencia del miércoles a la que comparecieron también John E. Smith, subdirector de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro y Matthew S. Borman, subdirector asistente en el Buró de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio.

Gran parte del debate se centró en el tema de las “concesiones” que varios congresistas creen hizo el gobierno de Estados Unidos al negociar con La Habana, aunque Jacobson insistió en que no hubo concesiones. “Avanzar en el establecimiento de relaciones diplomáticas no es un regalo o una concesión a los gobiernos, es un canal de comunicación”, señaló.

“¿No hubo concesiones?”, preguntó incrédulo el representante por California Dana Rohrabacher (R), quien dijo sentirse “desilusionado” y “molesto” por el cambio repentino de política y añadió: “Cambiamos una política de 50 años, ¿no es esa una concesión?”

Ante varias preguntas de Royce, quien expresó dudas acerca de la veracidad de las declaraciones del Departamento de Estado al Congreso —“tenemos un poco de historia de escuchar una cosa y descubrir después que la realidad es otra”, comentó—, Jacobson aseguró que la transferencia de la base Naval de Guantánamo “no estaba en la mesa de negociaciones” y que “no tenemos planes de parar las trasmisiones” de Radio y Tv Martí. Tampoco, aclaró, hay planes para cambiar la política migratoria actual.

También dijo haber mencionado en las conversaciones en La Habana el mes pasado, así como en otras ocasiones, el tema de los fugitivos de la ley estadounidense que han buscado refugio en la isla, algunos incluso con asilo político, como en el caso de Joanne Chesimard. Las autoridades cubanas, según la funcionaria, “no están interesadas en discutir el tema”.

Pese a las críticas, Jacobson defendió el cambio de política, que permite “trabajar con nuestros aliados” en la promoción de los valores de democracia y derechos humanos en Cuba y otros países del área.

La diplomática explicó que el objetivo de la política exterior hacia Cuba era lograr un cambio en el modo en que “las autoridades cubanas tratan a sus propios ciudadanos” y que el restablecimiento de relaciones diplomáticas buscaba “lo mejor para nuestro interés nacional y ayudar al pueblo cubano”, aunque la prioridad era el “interés nacional”.

“La cuestión”, dijo, “es cómo trabajamos con la próxima generación de líderes y activistas; cómo trabajamos con activistas de derechos humanos, emprendedores y artistas cubanos para expandir la sociedad civil”.

En ese sentido, Jacobson dijo que representantes del gobierno de EEUU han sostenido conversaciones con el gobierno panameño, con los organizadores de la cumbre paralela de organizaciones de la sociedad civil, así como con ONGs en EEUU para asegurar una amplia representación de la sociedad civil independiente de la isla en la próxima Cumbre de las Américas.

ROS-LEHTINEN VS. JACOBSON

Pero el intercambio más tenso ocurrió entre Jacobson y la representante cubanoamericana por la Florida Ileana Ros-Lehtinen (R), que no ocultó su descontento con el cambio de política.

Ros-Lehtinen pidió a Jacobson que respondiera a las interrogantes enviadas por Marlene Alejandre, hija de Armando Alejandre, uno de los pilotos que murió durante el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate por las fuerzas armadas cubanas, hecho al cual fue vinculado el agente de inteligencia Gerardo Hernández, quien fue condenado por “conspiración para cometer asesinato”.

“¿Cómo puede Marlene Alejandre explicar a sus hijas por qué [la vida de] su abuelo, que fue asesinado por el régimen de Castro, su vida, no significó nada? ¿Por qué la persona que fue a la cárcel como un co-conspirador en el asesinato de su padre fue indultado, liberado y regresó a Cuba para recibir una bienvenida de héroe?”, preguntó.

Jacobson extendió sus condolencias a la familia Alejandre y negó que Gross hubiera sido canjeado por Hernández y otros dos agentes cubanos convictos. “Lo que ocurrió fue un intercambio de agentes de inteligencia”, señaló.

Ros-Lehtinen repitió que fue “un canje”—“usted solo lo está llamando de modo diferente y dice que siempre estuvo diciendo la verdad”, acotó—y cuestionó por qué el Departamento de Estado al reunirse en varias oportunidades con la familia de los pilotos de Hermanos al Rescate les había asegurado que Hernández no sería liberado.

“¿No se siente, al menos, un poquito mal por haberles mentido?”, indagó.

La diplomática negó que funcionarios del Departamento de Estado hubieran mentido y dijo lamentar si en esas reuniones la familia se hubiera creado “una falsa impresión” sobre lo que podría suceder con Hernández.

Finalmente, Ros-Lehtinen urgió a Jacobson a repasar la letra de la ley Helms-Burton cuando la diplomática no pudo referirse a las condiciones que aquella establece para levantar el embargo.

Según la ley aprobada en 1996, también conocida como “Cuban Liberty and Democratic Solidarity Act”, previa notificación y aceptación del Congreso, el presidente puede tomar las medidas para eliminar el embargo si “existe un gobierno democráticamente elegido en Cuba”, lo cual debe demostrar a partir de un listado de ocho condiciones principales, entre ellas la liberación de todos los presos políticos, la legalización de los partidos y sindicatos independientes, la realización de elecciones libres y que en ese gobierno de transición no estén incluidos ni Fidel ni Raúl Castro.

“Espero que cuando usted está negociando con el régimen de Castro tenga en cuenta la ley de Estados Unidos. El presidente está llamando a levantar el embargo. Por favor, vaya y compruebe eso porque esa es la ley de Estados Unidos y esperamos que usted cumpla con ella”, urgió Ros-Lehtinen.

El jueves, el subcomité de África, Salud Global, Derechos Humanos en el Mundo y Organizaciones Internacionales sostendrá otra audiencia en el Congreso sobre los derechos humanos en Cuba, a la que asistirán varios disidentes cubanos.

Puede seguir a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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