Trump promete una revolución fiscal
En un intento por dejar atrás un tramo alborotado de su campaña, Donald Trump lanzó el lunes un ataque mordaz a las ideas económicas de su rival Hillary Clinton, a la vez que prometió fuertes recortes a los impuestos que, aseguró, devolverán rápidamente la prosperidad a la clase media.
El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, intentó relanzar su campaña, tras semanas de polémicas, con la presentación de un plan económico que promete “la mayor revolución fiscal” desde la presidencia de Ronald Reagan (1981-1989) y aboga por reducir las regulaciones federales.
“Hoy comenzamos una gran conversación nacional sobre la renovación económica de EEUU”, afirmó Trump en el inicio de su intervención en el Club Económico de Detroit (Michigan).
Trump subrayó que Detroit, centro de la industria automovilística estadounidense y una de las ciudades más afectadas por la crisis del 2008, “es el vivo ejemplo de la agenda económica fracasada de mi rival (la demócrata Hillary Clinton)”.
El magnate neoyorquino anunció un plan económico que incluye “rebajas de impuestos para la clase media” y “recortes masivos” de las regulaciones federales, e insistió en su intención de renegociar los acuerdos comerciales internacionales suscritos por Estados Unidos.
“Se trata de la mayor revolución fiscal desde Ronald Reagan”, recalcó el multimillonario sobre sus propuestas impositivas.
El discurso, pronunciado ante el Club Económico de Detroit, reflejó la intención del candidato republicano de virar la polémica hacia lo que considera su punto fuerte: la economía. Trump ofreció escasos detalles nuevos de sus planes y en cambio enfocó buena parte de su discurso en su oponente demócrata.
“El rasgo común en cada una de las ideas de Hillary Clinton es que lo castiga a uno por trabajar y hacer negocios en Estados Unidos”, dijo Trump. Dijo que quiere “darle un empujón a Estados Unidos” y añadió que “ni siquiera será muy difícil”.
Respecto a los impuestos, Trump dijo que ninguna empresa debe pagar por encima del 15% de sus ingresos. La tasa actual es del 35%.
Enmendó una propuesta anterior suya, formulada durante las primarias republicanas, al aumentar la suma que pagarían las personas de ma yores ingresos.
Trump dijo que quiere simplificar el código tributario al reducir sus actuales siete niveles a tres: 12%, 25% y 33% sobre los ingresos. Su propuesta inicial era de cuatro niveles: cero, 10, 20 y 25%.
Trump manifestó que permitirá a los padres que deduzcan la totalidad de sus gastos en salud de sus hijos de sus ingresos imponibles, una propuesta novedosa con la que espera ganar votos demócratas.
Detroit, con su mercado inmobiliario arrasado y escasez de empleos, se ha convertido en símbolo de las dificultades del país para recuperarse de la recesión y crear puestos de trabajo industriales, pero los demócratas dicen que la recuperación de la industria automotriz bajo la presidencia de Barack Obama indica el éxito de la clase de políticas económicas que Clinton apoya.
En materia económica, Trump está a la par de Clinton o incluso la aventaja en algunas encuestas, aunque la candidata demócrata está ganando terreno. Prevé hacer un discurso sobre la economía para garantizar que Trump no tenga la última palabra en un terreno que repercute profundamente en los votantes.
Trump cargó contra las propuestas de Clinton como mera “continuación” de las políticas del actual presidente, Barack Obama, y señaló que la candidata demócrata representa “el pasado”.
“Nuestra oposición hace tiempo que se quedó sin ideas (…) Nosotros somos la candidatura del futuro”, agregó.
Para Trump, uno de las principales causas de la mala situación económica en EEUU es el excesivo peso del gobierno federal y la elevada carga de regulaciones, especialmente en materia medioambiental.
“Cuando tome posesión del cargo, emitiré una moratoria temporal para frenar nuevas regulaciones”, dijo Trump en su discurso, de una hora de duración y que leyó íntegramente, algo poco habitual en el candidato, que presume de no seguir pautas marcadas y romper con la clase política tradicional.
Adelantó, en este sentido, su intención de romper con el Acuerdo del Clima de París alcanzado a finales del 2015, que busca frenar el calentamiento global, ya que, a su juicio, desincentiva la inversión empresarial y la creación de empleo.
Una vez más, el magnate se refirió a uno de sus ejes de campaña, la política comercial y su rechazo a los tratados comerciales internacionales por sus nefastos efectos sobre los trabajadores estadounidenses.
“Tengo un objetivo fundamental, quiero que los trabajos y la riqueza se queden en EEUU”, enfatizó.
Recalcó, de nuevo, que de llegar a la Presidencia sacaría a EEUU inmediatamente del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), pactado con otras naciones de la cuenca del Pacífico, y renegociaría el tratado de libre comercio de Norteamérica (TLCAN), sellado con México y Canadá hace dos décadas.
La alocución de este lunes se circunscribió exclusivamente al ámbito económico y no contó con las habituales digresiones fuera del guión del locuaz magnate neoyorquino.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de agosto de 2016 a las 8:18 p. m. con el titular "Trump promete una revolución fiscal."