Se agotaron los préstamos de estímulo económico para los pequeños negocios
Linda Kaplan todavía está esperando.
A Kaplan, abogada de inmigración del área de Miami, le tomó dos semanas presentar una solicitud de préstamo al Programa de Protección de Nómina (PPP) a través de su banco, Wells Fargo. El préstamo que obtuvo fue de menos de $10,000.
Por fin, el miércoles por la noche, Kaplan pudo terminar toda su documentación y presentar la solicitud. El jueves, sin embargo, supo que los $350,000 millones que el Congreso asignó para los préstamos PPP se habían agotado.
Kaplan dijo que se sintió frustrada, aunque no le sorprendió.
“Las personas necesitan ese dinero para mantener funcionando los negocios y para pagar a los empleados”, dijo.
Kaplan es más afortunada que muchos otros, ya que, aunque poco, aún está trabajando. Sin embargo, al igual que decenas de miles de otros pequeños negocios del Gran Miami, Kaplan y el único empleado que tiene han visto caer en picada los ingresos en momentos en que la crisis del coronavirus se ha convertido en una crisis económica.
Antes del anuncio del jueves sobre el agotamiento de los fondos, el senador republicano floridano Marco Rubio, arquitecto del programa, acusó a los demócratas de estar haciendo política al no aprobar fondos adicionales.
“¿Por qué tenemos que quedarnos con la peor parte?”, preguntó Rubio en un video publicado en su cuenta de Twitter.
Por su parte, lel íder de la minoría del Senado, Chuck Schumer argumentó que aunque los demócratas están de acuerdo en que hace falta más dinero, el programa necesita una supervisión adicional.
A la Florida le ha ido relativamente mejor que a la mayoría de los estados porque recibió 52,021 préstamos valorados en cerca de $12,700 millones, según cifras que esta semana dio a conocer la Administración de Pequeños Negocios (SBA). Un desglose de la industria a nivel estatal aún no está disponible.
Entre los bancos locales que han recibido préstamos está First National Bank, de South Miami, que ha podido conservar a casi 6,000 empleados en nómina gracias a los $63.2 millones en préstamos PPP. Flores dijo que su equipo ha estado trabajando 18 horas diarias durante 27 días, incluidos los fines de semana.
Sin embargo, todavía muchos negocios locales están en el limbo. Desde hace más de una semana, Cristian Álvarez lleva esperando noticias de su banco para saber si a él y a su hermano les aprobaron un préstamos que pidieron para Fiorito, el restaurante argentino que ambos tienen en el Pequeño Haití.
El jueves por la mañana, Álvarez leyó que todos los fondos se habían agotado. Todavía no ha recibido noticias de su banco. “Hemos perdido la esperanza de que nos ayuden”, dijo. “Si llega la ayuda, pues será bienvenida”.
Su restaurante, que normalmente tenía 25 empleados, hoy solo tiene cinco, entre ellos Álvarez y su hermano. Sus antiguos empleados han trabajado ocasionalmente turnos de entre seis y ocho horas, solo para ganar un poco de dinero. Álvarez tiene un atraso de $10,000 en el alquiler y está negociando con el propietario del local para demorar o reducir el pago.
“Ahora, lo importante es sobrevivir”, dijo.
Ciertas evidencias sugieren que, a nivel nacional, los fondos han ayudado de forma desproporcionada a fabricantes y empresas de la construcción, a expensas de los negocios de hotelería y gastronomía —como restaurantes, bares y hoteles— que han debido enfrentar las tasas más altas de desempleo en un mes, en que alrededor de 22 millones de norteamericanos han solicitado ayuda por desempleo. Los préstamos son asignados según el orden en que se solicitan, un método que ha favorecido a los negocios que tenían relaciones con los prestamistas y contaban con los recursos para navegar el proceso de solicitud.
Según información dada a conocer el martes por la SBA, que administra el programa de préstamos, las compañías de construcción han obtenido casi $34,000 millones, lo que equivale a casi 14% de los $250,000 millones que hasta el lunes se habían asignado. Los fabricantes, por su parte, han asegurado más del 12% de los préstamos, unos $30,000 millones.
“Los solicitantes del sector hotelero y gastronómico” están en quinto lugar, con menos de $23,000 millones en préstamos, lo que equivale a menos de 10% del total.
Según los restaurantes, los préstamos PPP no han resultado efectivos para ellos ya que no pueden trabajar a plena capacidad hasta que no pase el peligro de la pandemia. A todos los restaurantes de Miami-Dade se les ordenó cerrar hace un mes. Desde entonces, algunos han tratado de mantenerse a flote ofreciendo servicios de entregas a domicilio y de recogidas. Sin embargo, eso representa solo entre 10% y 15% de lo que ganaban antes de la crisis.
“El programa PPP no está haciendo lo que se suponía debía hacer”, dijo Tom Colicchio, chef y dueño de Bravo “Top Chef” cuya organización comunitaria Independent Restaurant Coalition trata de representar a 500,000 restaurantes independientes y 11 millones de trabajadores de la industria.
Tanto los bancos como los solicitantes quieren que se hagan cambios al programa.
Los restaurantes y hoteles tratan de que se hagan cambios en cómo se asigna el dinero y a las reglas sobre cómo debe gastarse, como cifras obligatorias para mantener a los empleados en la nómina, argumentando que necesitan tener flexibilidad para cubrir otros costos como el alquiler mientras la crisis los mantenga cerrados o con ingresos bajos.
Los banqueros buscan que se alivien de forma temporal las reglas antilavado de dinero que los obliga a investigar de forma minuciosa a los solicitantes, y han dicho que el sistema de procesamiento de la SBA tiene que mejorar. Algunos de los bancos que buscan participar en el programa todavía no han podido conectarse de forma apropiada con la agencia para presentar sus solicitudes.
Los bancos más pequeños del país quieren que en la siguiente ronda de estímulo económico haya una parte se destine específicamente para ellos: $50,000 millones de los $250,000 millones en fondos adicionales.
“Comoquiera que los grandes bancos no sirven a las pequeñas comunidades rurales del país, sería un costoso error permitir que reciban una parte desproporcionada de los fondos”, escribió en una carta dirigida el lunes a los líderes del Congreso Rebecca Romero Rainey, jefa ejecutiva de Independent Community Bankers of America, grupo comercial que representa a los bancos más pequeños.
De todas maneras, cualquier cambio que implemente el Congreso, los bancos quieren que los legisladores aprueben rápidamente el próximo paquete de estímulo económico. “El tiempo es esencial”, dijo el martes a la prensa Rob Nichols, presidente de la Asociación de Banqueros de Estados Unidos, un grupo que representa tanto bancos grandes como pequeños.
Mientras tanto, Kaplan dijo que sabe que el Congreso está discutiendo la aprobación de más fondos. Wells Fargo anunció el martes que aceptaría solicitudes antes que se aprueben más fondos.
La incertidumbre sigue siendo una sombra para ella.
“Aún no sé qué ocurrió con mi solicitud”, dijo Kaplan.
Este artículo se complementó con información de The New York Times.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de abril de 2020, 9:16 a. m. with the headline "Se agotaron los préstamos de estímulo económico para los pequeños negocios."