Latinoamérica puede cambiar su rostro
La Internet de Todo (IoE, Internet of Everything) le puede cambiar la cara a América Latina, con la ayuda de uno de sus grandes activos, la abundancia de jóvenes, según el presidente de Cisco para la región, el español Jordi Botifoll.
En una entrevista en Miami, Botifoll habló de los retos y oportunidades que representa la IoE, una revolución en marcha aunque todavía en sus primeras fases, con un valor de mercado calculado en $19 billones, de los cuales $870,000 millones corresponden a América Latina.
Según un estudio hecho por Cisco a partir de encuestas a más de 7,000 empresas de todo el mundo, en ocho años la IoE puede suponer un valor adicional para la economía de México de $197,000 millones, de los cuales $167,000 millones corresponden al sector privado y el resto al público.
Le siguen Argentina ($79,000 millones), Colombia ($74,000), Chile ($51,000), Venezuela ($42,000), Perú ($38,000), Ecuador ($15,000), Panamá y Costa Rica ($15,000) y Uruguay ($8,000).
Básicamente la IoE consiste en conectar todo a la red y entre si, cosas, personas, procesos y datos, lo que se traduce en efectividad, optimización, ahorro y mejora de la calidad de vida, entre otros aspectos positivos divulgados por Cisco, la compañía líder en el mundo en sistemas de redes y también en la Internet de Todo.
La IoE significa “muchísimas posibilidades que no están sometidas a las limitaciones del espacio y la distancia”, señala Botifoll.
Cuando se le pide un ejemplo de como la IoE puede ayudar a las personas, menciona que si a una persona se le colocaran sensores, una pieza esencial en esta tercera revolución industrial, como la han llamado los expertos congregados esta semana en Miami por Cisco, en los zapatos, estos darían una información precisa acerca de cómo camina.
Con esa información se podría saber qué problemas de salud tiene o puede tener si sigue caminando así y se podrían diseñar zapatos que le ayudaran a caminar mejor, entre otras muchas aplicaciones.
Sin embargo, para sacar todo el provecho a la IoE es necesario un cambio cultural. La educación tiene un papel esencial en esto, dice Botifoll.
La abundancia de jóvenes, por naturaleza más innovadores y por tanto más proclives a internet que los mayores, en América Latina es una ventaja para estos países a la hora de beneficiarse de la IoE, pero “esa juventud se puede frustrar si no se les da el soporte educativo ni la infraestructura tecnológica suficiente”.
Cisco está “súper comprometida” con América Latina y también con la educación. El programa Cisco Network Academy ha brindado a cientos de miles de jóvenes de todo el mundo la posibilidad de cualificarse en el diseño y manejo de redes desde hace muchos años y ahora también en IoE.
Latinoamérica es la segunda región del mundo en número de estudiantes en esos cursos. Desde que se iniciaron han pasado por la Academia de Cisco casi 900,000 latinoamericanos. Actualmente hay 175,000 siguiendo los cursos.
Botifoll resaltó que IoE tiene mucho que ver con competitividad, algo en lo que América Latina no es un líder.
Según un informe del Foro Económico Mundial, el país más competitivo de la región es Chile en el puesto 35, uno por debajo de España. La lista la encabeza Finlandia, Estados Unidos está en el puesto séptimo y Brasil está en el sector de los 60.
Uno de los campos en los que la IoE ha avanzado más es en el de las ciudades. Hay ciudades inteligentes en casi todas las zonas del mundo y en América Latina, también.
También hay países “inteligentes”, como es el caso de Israel, donde está “digitalizado” hasta el desierto, dice Botifoll.
En la reunión de Miami se ha mencionado a Quito, Guayaquil y Yachay, en Ecuador, a Medellín, en Colombia, a Guadalajara y Puebla, en México, entre otras, como ciudades latinoamericanas inteligentes.
Río de Janeiro, sede en el 2016 de lo Juegos Olímpicos, es una ciudad que ha hecho “muchos esfuerzos” por avanzar en ese sentido, pero una ciudad tan grande necesita más tiempo para transformarse.
Cisco es uno de los patrocinadores y va a invertir una cantidad importante no precisada por Botifoll en la tecnología, la infraestructura de red para los Juegos Olímpicos y sus centros de datos, así como para actividades educativas.
Al centro de innovación que la compañía tiene en Río de Janeiro, uno de los siete hasta ahora existentes en el mundo, le corresponde un papel importante en los Juegos Olímpicos.
Botifoll señaló que los Juegos Olímpicos de 1992 fueron el inicio de la conversión de Barcelona en una ciudad inteligente y subrayó que Río de Janeiro debería también sacar partido del legado que esta cita deportiva va a dejar a la ciudad.
Tanto Barcelona como Río Janeiro son ciudades turísticas pero la primera es hoy algo más, gracias a que ha sabido crear una economía basada en el conocimiento.
Botifoll mencionó que el distrito barcelonés 22@, que equivale a un 12% de la extensión de la ciudad y se encuadra en el área desarrollada para acoger las instalaciones de los juegos, ha generado 47,000 puestos de trabajo y creado un modelo energético y de gestión.
“Eso mismo le puede ocurrir a Río de Janeiro si sabe aprovechar el legado y sabe crear un nuevo modelo de ciudad después de los Juegos aprovechando al máximo la inversión”, subrayo.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de febrero de 2015, 6:53 p. m. with the headline "Latinoamérica puede cambiar su rostro."