Por qué sus cuentas son vulnerables a los ladrones
En el 2010, un cliente de un banco sospechó que algo pasaba cuando trató de sacar dinero desde su carro, en un cajero automático de New Port Richey, Fla. La luz de LED que parpadeaba alrededor de la ranura de la tarjeta destellaba más rápido de lo normal y tomaba la tarjeta muy lentamente, les comentó a los funcionarios de la oficina del sheriff.
Luego, extendió la mano, sacudió la ranura y se quedó con la ranura en la mano. Le avisó al banco y la policía comenzó la investigación.
Descubrieron que se había colocado un lector de tarjetas falso o “skimmer” sobre la ranura verdadera para la tarjeta y una cámara pequeña había filmado a los clientes cuando ingresaban sus códigos de identificación personal. “Tenemos la cinta de vigilancia del banco en la cual el sospechoso instala el equipo”, nos comenta el sargento Jeffrey Peake, de la Oficina del Sheriff del condado de Pasco.
El cliente evitó convertirse en víctima de un fraude, pero otros norteamericanos no tuvieron tanta suerte. En los EEUU, según una encuesta del 2010 de ACI Worldwide, que ofrece sistemas de pago a las instituciones, unidades de proceso y minoristas financieros, en los últimos cinco años el 32% de los consumidores informaron fraudes con tarjeta, más que el 27% que arrojó la encuesta en el 2009.
Es posible que esa cifra vaya en aumento, porque las tarjetas de crédito y débito que la mayoría de los norteamericanos usa son sorprendentemente vulnerables al fraude, ya que la tecnología que se utiliza es obsoleta y hace que sea más sencilla la falsificación.
Consumer Reports investigó y llegó a la conclusión de que incluso algunas tarjetas con chips de identificación con etiquetas de radiofrecuencia (RFID por sus siglas en inglés) que permiten hacer compras sin tener que pasar la tarjeta por un lector de código de barras, son vulnerables a la falsificación virtual. Fuimos testigos de cómo se pueden transmitir datos tales como el número de cuenta de la tarjeta, la fecha de vencimiento y los datos de seguridad que los ladrones pueden interceptar y usar para falsificar tarjetas.
A menudo, la información de las tarjetas de crédito y débito norteamericanas se almacena sin codificar en una banda magnética al dorso de la tarjeta, banda que los ladrones pueden copiar fácilmente, a bajo costo. Los EEUU y algunos países no industrializados de África se encuentran entre las pocas naciones que todavía utilizan tarjetas de pago con bandas magnéticas, muy utilizadas en la década de 1970. China anunció que no producirá ni aceptará este tipo de tarjetas después del 2015; los viajeros norteamericanos también ven que sus tarjetas no se aceptan en algunas estaciones de servicio, estacionamientos, subterráneos y negocios en Europa. El Banco Central de Europa recomendó que, a partir de 2012, los bancos dejen de fabricar tarjetas con banda magnética.
La mayoría de los otros países están cambiando a lo que se conocen como “tarjetas inteligentes” EMV (las siglas vienen de Europa y MasterCard Visa). Las tarjetas inteligentes utilizan varias capas de seguridad, que arrancan con un chip computarizado en cada tarjeta que almacena y transmite información codificada y un identificador único que puede cambiar en cada transacción.
En algunos casos, los titulares de las tarjetas también ingresan un PIN para autorizar el crédito, así como las transacciones de débito. En 1992, en el primer año posterior a la implementación de las tarjetas inteligentes, el total de pérdidas por fraude cayó a un 50% y la falsificación de tarjetas cayó a un 78%. Otros países que cambiaron también vieron una disminución en los fraudes.
Entonces, ¿por qué están tan atrasados en los EEUU? Parece ser una cuestión de dinero. Las pérdidas de los bancos todavía no exceden los costos para efectuar un cambio; no obstante, algunos comerciantes afirman que se debe a que a menudo ellos son los que cargan con la mayor parte del costo de los fraudes.
La mayoría de las tarjetas limitan la responsabilidad para los consumidores, pero los problemas de tiempo y falta de privacidad pueden ser importantes.
“Nos quedamos rezagados con respecto al resto del mundo en lo que se refiere a protección contra el fraude”, afirma Richard Oliver, vicepresidente ejecutivo de la Reserva Federal del Banco de Atlanta y director del Foro de Riesgo de Pagos Federal, un grupo que se concentra en conseguir mejores formas de detectar y reducir fraudes.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de octubre de 2016, 9:37 p. m. with the headline "Por qué sus cuentas son vulnerables a los ladrones."