Finanzas

El Sur de Florida es uno de los peores lugares de EEUU para ahorrar dinero

Es duro llenar el cerdito en Miami, donde los bajos salarios no significan bajos precios.
Es duro llenar el cerdito en Miami, donde los bajos salarios no significan bajos precios.

Los altos costos de la vivienda, sueldos bajos y la mala planificación del retiro hacen del sur de la Florida uno de los peores lugares de Estados Unidos para ahorrar dinero, de acuerdo con un nuevo estudio del website financiero Bankrate.com.

El estudio hizo un ránking de las 21 mayores áreas metropolitanas de la nación en base a la facilidad con que los residentes pueden acumular fortuna.

El estudio concluyó que en los condados Miami-Dade, Broward y Palm Beach los gastos familiares promedio son realmente $3,600 más de los ingresos familiares promedio. Eso está muy por debajo de las ciudades de mayor rendimiento tales como San Francisco, Minneapolis, Washington, D.C. y St. Louis, donde los ingresos después de pagar impuestos excedieron los gastos.

“En Miami, los gastos de las personas parecen estar completamente fuera de proporción con lo que ganan”, dijo Claes Bell, analista de Bankrate.com.

Solamente San Bernadino presenta más obstáculos al ahorro.

Bell advirtió que la alta población de jubilados del sur de la Florida — quienes por lo general gastan más de lo que ganan — deforma la brecha entre ingresos y gastos. Pero Miami tampoco salió bien en otras mediciones.

La tasa local de propiedad de la vivienda (58 por ciento) está por debajo del promedio nacional (62 por ciento), lo que significa que muchos residentes no tienen acceso al mecanismo tradicional estadounidense para acumular fortuna. Las deudas no hipotecarias tales como los préstamos estudiantiles son altas.

Y solamente el 37 por ciento de los miamenses tienen acceso a planes de retiro suministrados por sus patronos, lo cual refleja la considerable porción de trabajadores que trabajan por cuenta propia, trabajan para negocios pequeños, o por la izquierda. La falta de transporte público tampoco ayuda.

Sin la capacidad de ahorrar para la universidad ni la jubilación, las familias pasan trabajo para mejorar su estatus de vida o para lidiar con emergencias tales como pérdida de empleo, problemas con su automóvil o enfermedades.

“La posibilidad de tener acceso a cantidades de dinero relativamente pequeñas en momentos clave ayuda a las familias a caer en la crisis financiera”, dijo.

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