Finanzas

Grecia acepta concesiones para desbloquear plan de rescate

El ministro de Finanzas de Grecia, Euclid Tsakalotos (izq.), habla el lunes con el Comisionado de la UE de Asuntos Económicos y financieros, de impuestos y aduanas, en Bruselas.
El ministro de Finanzas de Grecia, Euclid Tsakalotos (izq.), habla el lunes con el Comisionado de la UE de Asuntos Económicos y financieros, de impuestos y aduanas, en Bruselas. AP

Atenas aceptó este lunes una serie de concesiones para avanzar hacia el desbloqueo de un nuevo tramo de ayuda del actual programa de rescate, antes de que una serie de cruciales elecciones en Europa dificulten una solución rápida y hagan emerger temores sobre un eventual ‘Grexit’.

“El ministro de Finanzas griego, Euclides Tsakalotos, dijo a las instituciones que estaba de acuerdo” en aprobar medidas a aplicar a partir del 2019 para cumplir con sus compromisos con los acreedores, dijo una fuente próxima a las negociaciones.

El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, que dijo estar “feliz con el resultado de hoy (lunes)”, anunció el retorno a Grecia a corto plazo de las instituciones para “trabajar con las autoridades”, si bien advirtió que queda “mucho trabajo por hacer”.

La misión de los acreedores trabajará “con las autoridades griegas en un paquete adicional de reformas estructurales del sistema tributario, del sistema de pensiones y de la regulación del mercado de trabajo”, precisó el también ministro de Finanzas holandés.

Una fuente del gobierno griego aseguró que este acuerdo, que “incluye la condición inviolable para los griegos de que no habrá ‘ni un sólo euro más de austeridad'”, prevé medidas a aplicar a partir de enero del 2019 y cuya votación tendrá lugar “de aquí a mediados de marzo”, justo antes del próximo Eurogrupo previsto el día 20.

En Atenas, los jefes de misión de los acreedores –los países de la zona euro y el Fondo Monetario Internacional– deberán cerrar un acuerdo completo y definitivo que permita el desembolso de un nuevo tramo de los 86,000 millones de euros del tercer plan de ayuda acordado a Grecia en el 2015.

El tiempo apremia ya que, sin nuevos fondos del vigente programa de rescate, Atenas no podrá devolver unos 7,000 millones de euros a sus acreedores, previstos para julio. Los mercados, además, “están empezando a reaccionar”, había alertado un responsable de la zona euro.

Los países de la zona euro y el FMI no lograron ponerse de acuerdo en los últimos meses sobre la elevada deuda griega, que tras seis años de rescates financieros alcanza el 176.9% del PIB, y sobre los objetivos económicos para Grecia, bloqueado cualquier avance en el plan de ayuda.

La institución monetaria con sede en Washington no quiere participar económicamente en el vigente programa, porque considera inalcanzables sus objetivos presupuestarios, a no ser que se intensifiquen las reformas previstas o los europeos aprueben una quita de la deuda griega.

Alemania, la primera economía de la zona euro y el principal acreedor de Grecia, no quiere ni oír hablar de esta segunda posibilidad, pero quiere la participación en el rescate aprobado en el 2015 de la institución monetaria, como ya hizo en los dos anteriores en 2010 y 2012.

Sin una quita de la deuda, el FMI considera además muy ambicioso el objetivo impuesto a Grecia por los europeos de un superávit presupuestario primario, sin contar el pago de los intereses de la deuda, del 3.5% del PIB en el 2018, abogando en su caso por un 1.5%.

Para alcanzar el 3,5% en este contexto, la institución monetaria, que desempeña por el momento un rol técnico, estima que Atenas debería aprobar ya medidas equivalentes a un 2% del PIB, a aplicar en caso de no cumplir con este compromiso.

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