Finanzas

Allapattah en la mirilla de inversionistas y agentes de bienes raíces

Annette López -Muñoz
Annette López -Muñoz Cortesía

La primera vez que escuché hablar de Allapattah fue precisamente en el Miami Herald. Un compañero de la redacción me dijo que vivía en Allapattah. Yo me reí, pensando que me estaba tomando el pelo ya que sonaba a reservación india y él era muy cubano. Sin embargo, al ver su expresión, me limité a preguntarle, ¿Dónde queda eso?.

Por ello, cuando vi anunciado un tour sobre “El futuro de Allapattah” me apunté, rauda y veloz, para ver de qué iba el cuento.

Para mi sorpresa, cuando llegué al YMCA de Allapattah, me encontré que había más de 70 personas apuntadas al evento y que el autobús que tenía 61 asientos no daba a más, obligando al Instituto de Tierra Urbano, que organizaba la gira, a realizar una segunda vuelta.

Ya en el autobús, el historiador Paul George nos hizo un recuento del pasado del barrio con lujo de detalles. Según explicó, este barrio es el más idóneo de Miami para una metamorfosis burguesa, ya que dijo tiene carácter y una excelente ubicación.

Aprendí, para mi sorpresa, que el presidente cubano Gerardo Machado tuvo allí terrenos agrícolas y hasta una casa que todavía existe, y por cierto está a la venta. También que allí empezó a funcionar el Burger King y el Orange Bowl. Este barrio, con dos frondosos parques, conocido por muchos como “El Pequeño Santo Domingo,” fue desvencijado durante las protestas étnicas de los años 80.

En realidad lo que vi fue una amalgama de negocios que no tenían nada que ver unos con otros. Una enorme fábrica de cemento en medio del barrio, una gran tienda de verduras que aparentemente se traslada y a pocas manzanas el edificio ultra moderno que la compañía McKenzie acaba de comprar y remodelar por completo.

“Cuando decidimos mudarnos queríamos algo grande dentro de la ciudad, unos 25,000 pies cuadrados. Hialeah y el Doral estaban muy lejos y le apostamos a un barrio con carácter como lo es Allapattah” dijo Benji Power, jefe de operaciones de McKenzie. “Claro que al principio los clientes se sorprendieron mucho. Nos preguntaban si era seguro venir hasta acá y muchos no entendían nuestra decisión. Ahora ya se han acostumbrado”.

Uno de los que lleva la voz cantante de esta movida es Carlos Fausto, agente de bienes raíces que se ha especializado en barrios emergentes como este y la Pequeña Habana.

Les confieso que Fausto me hizo sentir mejor cuando me dijo que hasta hace poco el 90% de los residentes de Miami le preguntaban “Ala qué?”.

Al parecer los precios de los inmuebles han aumentado drásticamente en el último año ya que varios visionarios y millonarios de Miami, han invertido fuertemente en este barrio, entre ellos el inversionista Moishe Mana y la familia Rubell, que son coleccionistas. “Los precios subieron un par de años de $100 el pie cuadrado a $300”, especificó Fausto.

Lo cierto es que Allapattah, un barrio de gente trabajadora, ha caído en la mirilla de inversionistas, urbanizadores y agentes de bienes raíces en busca terreno a buen precio en Miami. También, el comisionado Wilfredo Gort, ha logrado un cambio de zonificación que favorece la construcción.

Muchos dicen que no habrá desplazamiento de residentes pero ya hay muchos que deslumbrados ante las ofertas, acceden a vender. Por cierto, no estaba muy lejos de la verdad, Allapattah significa caimán en el lenguaje de los indios Seminoles.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de marzo de 2017, 2:34 p. m. with the headline "Allapattah en la mirilla de inversionistas y agentes de bienes raíces."

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