Debatirán en Miami cómo proteger a las economías del Caribe
Los pequeños estados del Caribe enfrentan a menudo dificultades únicas: huracanes y otros desastres naturales que los azotan con cierta regularidad, altos niveles de deuda, economías menos diversas que sus contrapartes más grandes, y la vulnerabilidad a la turbulencia de los mercados extranjeros que les envían turistas e inversiones y les ofrecen posibilidades de comercio.
Pero un nuevo informe del Banco Mundial, llamado “Abiertos y ágiles: buscar un crecimiento estable en economías pequeñas” (“Open and Nimble: Finding Stable Growth in Small Economies”) sugiere que otras economías pequeñas en todo el mundo enfrentan problemas similares y que la pequeñez en sí misma no significa que los países de la Cuenca del Caribe estén condenados al subdesarrollo o a tasas de crecimiento más bajas.
Este jueves, ejecutivos y funcionarios de alto rango de todo el Caribe se reunirán para discutir cómo proteger a las economías de la Cuenca del Caribe contra los vaivenes del crecimiento económico.
La conferencia “El dilema caribeño” (“The Caribbean Dilemma”), tendrá lugar en el hotel Biltmore de Coral Gables y contará con la asistencia del primer ministro de Santa Lucía, Allen Chastanet, y de Grenada, Keith Mitchell, y el discurso principal será dado por Michael Lee-Chin, presidente del Consejo de Crecimiento Económico de Jamaica y de Portland Holdings, compañía privada de inversión radicada en Canadá.
Organizada por The Miami Herald y el Nuevo Herald y presentada por el Banco Mundial, la conferencia tendrá además paneles de economistas y líderes empresariales y financieros para discutir estrategias de crecimiento a largo plazo, maneras como las economías pequeñas pueden agilizarse en enfrentar problemas externos, y esfuerzos por fortalecer políticas fiscales y financieras de modo que los países del Caribe Oriental no sean tan vulnerables a los altibajas en el comercio, la inversión extranjera y las tasas de interés.
Muchos estados caribeños son muy dependientes de vender su sol y su arena a los turistas.
“Economías más grandes tienden a poner menos huevos en una sola canasta que las economías más pequeñas”, dijo Daniel Lederman, economista principal del Banco Mundial y coautor del informe. Pero, enfrentadas con crisis económicas, las economías pequeñas se muestran a menudo más adaptables en cuanto a cambiar su mezcla de exportaciones, afirmó.
Costa Rica, por ejemplo, dependió por mucho tiempo de la exportación de bananas, café y otros productos agrícolas. Pero, en un período de tiempo relativamente corto, se reinventó como una pequeña potencia manufacturera y de turismo “verde”, dijo Lederman.
Entre los remedios para protegerse contra los vaivenes económicos, dijo, están las soluciones de costos compartidos a nivel regional como la Institución Caribeña de Seguros Contra Riesgos Catastróficos (CCRIF, por sus siglás en inglés) que las naciones caribeñas pagan, y de donde pueden sacar fondos si las azota un desastre natural. Después de que el huracán Matthew pasó el año pasado por Haití, Barbados, Santa Lucía y St. Vincent acabando con todo, el fondo pagó mas de $9 millones a las cuatro naciones.
Desde la inauguración de la CCRIF, ha pagado casi $68 millones a los gobiernos de sus 10 países miembros.
Mejores políticas fiscales y un mejor manejo de la deuda pueden asimismo minimizar el impacto de los golpes externos a las economías pequeñas, dijo Lederman.
Las políticas fiscales de muchas de las pequeñas economías caribeñas tienden a ser procíclicas, lo cual significa que gastan más dinero cuando sus economías están creciendo y menos en tiempos difíciles, dijo Francisco Carneiro, economista principal del Banco Mundial para el Caribe.
La corresponsal del Miami Herald en el Caribe Jacqueline Charles contribuyó a este reportaje.
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Esta historia fue publicada originalmente el 28 de marzo de 2017, 5:40 p. m. with the headline "Debatirán en Miami cómo proteger a las economías del Caribe."