Finanzas

El dinero del condado no va donde debe

Annette López -Muñoz
Annette López -Muñoz Cortesía

El problema que existe con la vivienda en Miami-Dade está dando que hablar y ha suscitado algunas preguntas a nivel de un gran jurado. Por lo pronto el Condado de Miami-Dade tiene hasta este jueves para responder a una citación que le exige​ presentar todos los récords de los proyectos de vivienda asequible que han recibido beneficios de un bono de $137 millones establecido para financiar apartamentos​ para la clase obrera.

Entre los promotores de bienes raíces que presuntamente se beneficiaron del bono están el Grupo Biscayne Housing, Carrfour Supportive Housing, el Grupo Cornerstone, el grupo de Carlisle, el Grupo Pinnacle Group y Related Urban Development Group. Algunos de estos grupos ya han salido a la palestra con escándalos, ya que al final de cuentas, parece que se trata de un ‘club’ muy selecto, los promotores que supuestamente se benefician año tras año de las subvenciones gubernamentales. El condado tiene que responder por fuerza a la citación que le hizo el gran jurado que está bajo la fiscalía general​.

​Según informes obtenidos por The Miami Herald, la fiscalía está cuestionando si los promotores que se han beneficiado del bono, han falsificado los costos de construcción inflándolos para su beneficio. Ya hemos visto en el Sur de la Florida dos escándalos recientes, el del grupo Carlisle y el de Biscayne Housing Group, en que se admitió la apropiación ilegal de millones de dólares de un programa que otorga créditos federales para financiar la construcción de apartamentos para personas de bajo recursos.

Lo cierto es que el dinero del condado debería estar mejor empleado en​ ser destinado para crear viviendas para los estratos incluso más pobres.

La mayoría de los ​programas estatales proveen financiamiento suficiente para construir proyectos de vivienda asequible para la clase obrera. Los fondos con los que cuenta el condado, se deben utilizar exclusivamente para pagar los costos de los promotores y para crear viviendas para los que rayan en​ la indigencia, ya sean familias o ancianos, lo que se le llama en inglés ‘workforce units’. Estos proyectos normalmente no se financian a nivel estatal.

​La ​diferencia entre “Afordable housing” y workforece housing, les explico, es que los primeros ​son proyectos para familias que ganan entre $25,000 y $30,000 al año, con una media de 4 personas por familia y los segundos son para personas que su ingreso anual es aun menor que esa cantidad.​

En realidad el condado tiene fondos suficientes para construir viviendas para este último estrato,​ si estos fondos no fuesen dedicados a proyectos que sí pueden calificar para recibir apoyo estatal.

Por ello si el condado canalizase sus fondos para worforce housing su dinero le cundiría mucho más, sobre todo en un momento en que mucha gente se están viendo desplazada por la falta de vivienda y se vaticina que esta situación empeorará​.

Para colmo de males, ​​es difícil ver como algunos promotores que ​reciben ​los ​beneficios del condado presuntamente abusan de este dinero, supuestamente inflando sus costos en detrimento del número de viviendas que pueden construir. Pienso que los comisionados bien podrían ponerle la lupa a este asunto.

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de junio de 2017, 7:29 p. m. with the headline "El dinero del condado no va donde debe."

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