Finanzas

La cura para tu sucesión patrimonial: preparar a tu heredero

La farmacia más famosa de mi barrio lleva décadas ayudando a los pacientes con una combinación de remedios y recetas caseras. Pero no sólo son sus medicinas lo que hace que la gente repita, ya que hay un cúmulo de cosas que convierten la experiencia única: ver los rostros tras el mostrador, el trato personalizado, la seguridad de que siempre vas a recibir la misma calidad, son algunos de ellos. Por eso, la noticia de su inminente cierre no ha dejado indiferente a nadie. Cómo es posible, parecía que el negocio era rentable?, es lo que nos preguntábamos muchos.

Al parecer, el motivo se reduce a una cuestión de gestión. La farmacia ha sido gobernada familiarmente desde que la fundara el abuelo hace cerca de 30 años, y ahora que el fundador se jubila, los hijos han decidido vender el negocio. Por mucho que me dé pena, nadie les puede culpar. Deben hacer con su vida lo que les haga feliz, pero me pregunto si esta situación se podría haber evitado si los mayores los hubieran criado con unos valores empresariales diferentes. La verdad es que esta encantadora PYME es una más de una estadística apabullante: sólo un poco más del 30% de los negocios administrados familiarmente supera la franja de los hijos, y este número se reduce a un irrisorio 12% cuando se llega a la tercera generación, según información facilitada por el Conwall Center for Family Business.

Los negocios familiares son el esqueleto de la economía de Estados Unidos, representando el 64% del Producto Interior Bruto del país y siendo responsables del 62% de los puestos de trabajo. De hecho, el 35% de las empresas Fortune 500 son familiares. Por ejemplo, la empresa de chocolates Mars, es un ejemplo de gestión familiar exitosa. Frank C. Mars abrió su primera tienda de dulces caseros en 1911, y hoy da empleo a más de 65,000 personas y su consejo de directivos sigue integrado por padres e hijos. La importancia de las empresas familiares representa una manera ejemplar de entender la familia, el dinero y los valores. Las mejores llegan a formar parte de la vida de generaciones de clientes. ¿Así pues, la pregunta que debes hacerte si diriges un negocio de este tipo es qué hacer para garantizar la longevidad del negocio?

Transmite los valores de tu empresa a tus hijos: Involucra a tus hijos con tu empresa desde que son jóvenes, para que la amen y la sientan como suya.

No tengas miedo a la innovación:Tus hijos son la gran oportunidad para no quedarte atrás con los nuevos clientes.

Separa trabajo y familia: Deben saber que les quieres independientemente de las decisiones financieras que se tomen, y que, la familia es tu prioridad número 1.

La comunicación es clave: Tus hijos deben estar al tanto de tus intenciones y entender los motivos por los que las tomas elaborando un plan de sucesiones.

Es tu responsabilidad asegurarte de que transmites los valores financieros de tu empresa a tus hijos y de que les capacitas para que puedan extender tu legado familiar. Es una ardua tarea, pero de las más bellas y gratificantes. El momento es ahora.

Elaine King CFP® es experta internacional en planificación financiera familiar, www.familyandmoneymatters.com

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de septiembre de 2017, 1:26 p. m. with the headline "La cura para tu sucesión patrimonial: preparar a tu heredero."

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