¿Se va a retirar? Duplique la aportación para ahorros
El 3 de abril fue el último día de trabajo de Karen Ansell como vicepresidenta corporativa de recursos humanos.
Hubo un tiempo en que pensó que no podría retirarse a los 62.5 años. Pero las acciones que ella y su pareja, Mary Lou King, llevaron a cabo en la década previa a su retiro, hicieron posible un retiro temprano de Ansell de Steiner Leisure Ltd., aunque continuará trabajando como consultora.
Comenzó tarde a realizar una planificación financiera; estaba a fines de sus 30 años cuando empezó realmente a ahorrar. “Perdí tiempo valioso en interés compuesto”, dice Ansell. Su credo siempre fue vivir con un presupuesto planificado, aprender sobre inversiones, además de mantener un trabajo corporativo de altos ingresos a través de la recesión. Todo esto le permitió ponerse al día.
Hacer decisiones financieras inteligentes desde los 55 años hasta la edad del retiro, puede ser la diferencia entre un retiro cómodo o uno de subsistencia. Los expertos dicen que aunque hay muchas cosas fuera de nuestro control, es crucial asumir aquellas que sí están como son los gastos, los ahorros y las selecciones para invertir.
“Este es un buen momento para detenerse, evaluar y dar una mirada a la situación”, dice Mari Adam, planificadora financiera en Boca Raton. “De los 55 a los 65 años, tiene tiempo para hacer una diferencia. Si espera a los 65, entonces será tarde”.
Cuando cumpla los 55 años debe haber ahorrado entre seis y ocho veces el ingreso anual de retiro deseado. Si no lo ha hecho, va a tener que reducir gastos y aumentar los ahorros para ponerse al día. Limitar el estilo de vida y aumentar los ahorros es una de las mejores movidas que puede hacer antes del retiro.
“Nadie quiere reducir los gastos relacionados al estilo de vida”, dice Linda Lubitz Boone, presidenta de Lubitz Financial Group en Miami. Pero “es sobre lo que tienen control y, sin embargo, nadie quiere hacerlo”.
No hace muchos años, las oportunidades de Ansell de tener un retiro cómodo no lucían bien. Cuando estaba en los 30, ella y su pareja se embarcaron en una aventura empresarial que fracasó y terminó en bancarrota y ejecución hipotecaria. Cuando llegó a Florida unos años más tarde, “no tenía dinero”, dice.
Ella y King, quienes han estado juntas por 19 años y se casaron en California en el 2008, asumieron una actitud más seria a principio de sus 50 y consultaron con un asesor financiero. Siguiendo su recomendación crearon un presupuesto para cubrir los gastos de vida. Todo lo que ganaban por encima del mismo lo destinaban a una cuenta de ahorros y a inversiones para el retiro, incluyendo una contribución máxima a sus cuentas 401(k).
“De pronto [los ahorros] iban creciendo y creciendo”, dice Ansell. “Una de las mejores cosas que hicimos fue vivir con un presupuesto.” Hace tres años, mientras Ansell comenzó a pensar seriamente sobre la jubilación, su pareja se esforzó para pagar la hipoteca de la casa en Coconut Grove antes de que Ansell dejara su trabajo a tiempo completo.
King, de 66 años, no está lista para jubilarse de su trabajo como profesora de biología celular en la Escuela de Medicina de la Universidad de Miami, donde dirige un programa de investigación biológica. Mientras tanto, Ansell puede estar cubierta por su plan de seguro de salud.
Muchas personas según envejecen, pueden pensar que deben mover todos sus activos fuera del mercado de valores, hacia bonos y certificados de depósitos. Eso es un error, dicen los asesores. La mayoría de las personas, aun en su retiro, deben mantener hasta el 60 por ciento de los activos en acciones.
Mientras evalúa el riesgo de sus clientes, Boone les aconseja sobre la necesidad de inversión para continuar produciendo ingreso. “Nunca diseñamos un portafolio basado en tolerancia de riesgo”, dice. “Los podríamos estar condenando al fracaso. Hay más probabilidades de fracasar y de quedarse sin dinero si invertimos su dinero de forma conservadora”.
Adam está de acuerdo. “Quiero seguir viendo entre el 50 y 60 por
A continuación le presentamos nueve asuntos financieros en los que pensar según se acerca el retiro.
Ahorre lo más que pueda. Este es el momento para asegurarse de que está maximizando el 401(k), así como contribuyendo a una IRA y a una IRA Roth, de ser elegible. Adam recomienda ahorrar tanto en cuentas de retiro libre de impuestos como en el 401(k) o IRA, y en cuentas de las que pueda retirar después de jubilarse y sean libres de impuesto, tales como una Roth o una cuenta de inversión individual.
Investigue antes de recibir el Seguro Social. Boone recomienda a la mayoría de las personas que no comiencen a recibir el Seguro Social a los 62 años. Cada año que espera le gana otro siete u ocho por ciento en beneficios mensuales. Las parejas casadas (y cualquier persona que haya estado casada por diez años) tiene opciones más complicadas; tomar decisiones inteligentes puede añadir hasta $250,000 en ingreso total a través de los años para una pareja y $100,000 si es soltero, dice Adam.
“Si no hace su tarea puede que pierda miles de dólares”. Las parejas podrían hablar con un asesor financiero sobre esta decisión, aunque Boone aconseja utilizar los consejos de la propia Administración del Seguro Social. Ellos sí tienen buenas calculadoras en su página en la red que le permiten ver diferentes escenarios. También puede inscribirse en la página y saber qué beneficio le tocará.
Pague sus deudas. Si está pagando intereses en tarjetas de crédito, préstamos de automóvil u otras deudas, ese es dinero que podría añadir al portafolio de inversiones. “Una deuda de tarjeta de crédito a los 55 años, es una gran bandera roja”, dice Adam. “No está cavando para salir del hueco, está cavando para entrar al hueco”.
Busque consejo profesional. Las personas que se acercan al retiro se pueden beneficiar de una consulta de tarifa fija con un asesor financiero, quien puede analizar sus inversiones así como discutir sobre estrategias para el Seguro Social y otros asuntos. Puede encontrar un planificador con tarifa fija a través de Financial Planning Association (Asociación de Planificación Financiera), FPAnet.org.
Piense dónde va a vivir. Tener un hogar sin hipoteca es una buena movida cuando se acerca el momento de jubilarse, pero los altos costos de seguro para el hogar y los impuestos sobre propiedad inmueble del sur de Florida, puede significar que el costo por su hogar sigue siendo muy alto. Reducir su propiedad más temprano que tarde puede ayudarle a aumentar los ahorros.
Haga un presupuesto para el retiro. Boone recomienda que las personas esperen gastar en su retiro tanto como gastan ahora, y quizás un poco más si tienen planes de viajar. La regla de oro es que probablemente retire anualmente una cantidad igual al cuatro por ciento de su inversión principal. Eso significa que si tiene un millón de dólares en ahorros para el retiro puede retirar de forma segura $40,000 al año para añadir a lo que reciba del Seguro Social o pensiones.
Ponga al día el testamento, fideicomisos y beneficiarios. Las personas de cualquier edad se pueden beneficiar de la planificación patrimonial, pero es especialmente importante según va envejeciendo o entrando en un segundo matrimonio, o si es una pareja consensual. Las cuentas de retiro, más que ser parte de un testamento, son distribuidas a los beneficiarios que usted seleccione y usted querrá mantener esas designaciones al día.
Si no tiene ahorros, tendrá que trabajar por más tiempo. “No hay muchas opciones para personas que han alcanzado los 65 años y no tienen muchos ahorros”, dice Boone. “El Seguro Social no fue concebido para ser una fuente única de ingreso”.
Planifique para hacer cambios en sus planes. El divorcio es común en edad mediana, así como quedar viudo. “Lo único que sabemos de seguro es que su vida va a cambiar”, comenta Boone. “Mientras más se planifique el futuro, mejor será el resultado”.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de abril de 2015, 8:00 a. m. with the headline "¿Se va a retirar? Duplique la aportación para ahorros."