Préstamo estudiantil: el retiro antes que la deuda
Kalyn y Rodrico “Rico” James, ambos en sus 40 años, comenzaron a ahorrar para el retiro hace menos de diez años.
“Yo vengo de una familia monoparental en el Deep South, donde las personas obtienen un trabajo, lo mantienen y se retiran”, dice Kalyn James, actualmente residente de Miami. “No había nadie que me sugiriera guardar para el retiro”.
Rico James, productor independiente de televisión y video, y Kalyn, quien trabaja en auspicios corporativos en Adrienne Arsht Center y es anfitriona del programa Art Loft de PBS, aprovecharon desde hace ocho años un plan de ahorro para la jubilación que les ofreció su patrono.
“El retiro es algo que está siempre en mi mente. Mis padres simplemente no me hablaban de ello, así que comencé muy tarde”, dice Kalyn James. “Siento que comencé tarde”.
James dice que también se preocupa por ahorrar para la educación universitaria de sus hijos, Phoenix, de 12 años y Zen, de ocho. Ella sabe que hay oportunidades de recibir becas, como le sucedió a ella cuando fue Miss Alabama en 1993 y obtuvo más de $50,000 en becas.
Los niños, que tienen su propio ingreso como modelos, tienen ahora cuentas de retiro, dice Kalyn James. “Abrí una cuenta de retiro para cada uno”, comenta. Ella no quiere que sus hijos pasen por el mismo estrés que ella en relación a la jubilación.
El segundo tercio de la vida profesional de las personas (las edades entre los 35 y 54), puede ser un tiempo maravilloso, pero puede también ser uno de temor en cuanto a las finanzas personales. Muchos pueden desanimarse financieramente. Entre las razones para ellos están: planificar para la universidad de los hijos; ahorrar para su retiro y, posiblemente, ayudar con las necesidades económicas de sus padres ya mayores. Pero la edad mediana es un buen momento para examinar las prioridades y volver a encaminarse, dicen los expertos financieros.
Haga un presupuesto, desarrolle un plan y coloque el dinero en lo que es más importante para usted, dice Miguel Horvath, planificador financiero certificado con Horvath & Horvath en Miami. “Mire sus ingresos y sus gastos y asegúrese de que le sobre dinero al fin de mes”, dice. “Si no es así, tiene que buscar la forma de reducir los gastos y poder ahorrar”.
Jack Patterson, planificador financiero certificado de Coral Gables, dice que las personas pueden tener un buen retiro de tres formas:
1. Tienen una buena pensión; 2. Fueron buenos inversionistas y, 3. Vivieron por debajo de sus recursos. Si se logra una combinación de esos tres, el futuro está aún más asegurado.
“En estas edades las personas están comenzando a establecer su vida profesional y están produciendo dinero”, dice Horvath. “Ahora es el momento de pensar en ahorrar a largo plazo y pagar sus deudas”.
Patterson, Horvath y otros expertos sugieren los siguientes pasos:
Mantenga sus prioridades: Utilice el sentido común y mire el panorama completo, expresa Patterson. Primero, reduzca las deudas que tienen una tasa de interés alta. “Algunas personas pondrán el dinero en el banco a un interés muy bajo, sin embargo, tienen una tarjeta de crédito con una tasa de interés de 15 a 20 por ciento”, dice. “No tiene sentido. Hay que pagar la tarjeta de crédito”, y si puede, pague el balance cada mes.
Segundo, ahorre suficiente en su cuenta 401(k) y más aun si la compañía parea la cantidad.
Tercero, tenga un fondo de emergencia para seis meses.
Piense antes de aumentar costos a su estilo de vida: Si desea una casa más grande, puede costearla y pagar la hipoteca antes de retirarse, hágalo, dice Ana Cela Harris, planificadora financiera certificada y abogada de bienes raíces, quien trabaja en Cela Advisors en Miami. “No hay nada como la paz mental de tener un techo que no tenga hipoteca”, dice.
Patterson aconseja utilizar el buen juicio al escoger el estilo de vida que desea. Un empresario o un vendedor con potencial de altos ingresos puede escoger una casa más allá de lo que puede pagar al momento, con la expectativa de que su ingreso va a aumentar. Pero para aquellos cuyo ingreso tiene un tope, comprar por encima de sus medios puede dejarlos en una posición precaria, dice.
Horvath recomienda que los gastos del hogar no sean mayores del 24 por ciento del ingreso total bruto.
Escoja el retiro antes que los pagos para la universidad: No utilice dinero para la Universidad de sus hijos a costa de su retiro. “Nadie le va a prestar a dinero cuando se retire”, dice Harris, “pero los jóvenes pueden conseguir préstamos para la universidad”. Una vez que se retire, si puede costearlo, puede ayudar a pagar esos préstamos educativos, comenta.
“Es difícil dejar que los hijos asuman deudas tan temprano, pero al final, si pone su dinero en los estudios universitarios, entonces sus hijos tendrán la responsabilidad de cuidar de usted”, comenta Patterson.
Patterson recomienda que, de tener fondos adicionales, invierta en Florida Prepaid Plan (plan de prepago de Florida), que paga por los futuros gastos universitarios a las tasas de hoy en día. Si tiene mucho efectivo o si su hijo desea asistir a una universidad fuera del estado, puede obtener un Plan 529, que es una cuenta libre de impuestos para gastos de educación universitaria.
Harris favorece el Plan 529 más que el Florida Prepaid, ya que tiene un mayor rendimiento y más control. Algunos clientes utilizan el 529 como un plan de ahorro alternativo para el retiro. Hay un diez por ciento de penalidad si no lo utiliza para gastos que cualifiquen para educación, pero si saca números, el pago de penalidad es menor que los impuestos que hubiese pagado, explica Harris.
Plan para padres de edad avanzada: Según Patterson, la mayoría de las personas no tienen un diálogo sobre dinero con sus padres.
Si sus padres no desean hablar sobre sus finanzas, acepte que está fuera de su control, comenta. Esté presente emocional y físicamente, pero busque recursos para ayudarles antes de financiar su cuidado. “No le hará bien gastar todo su dinero haciéndose cargo de sus padres de mayor edad, y dejar la carga de su cuidado a sus hijos”, expresa Harris.
Hable con sus padres para que adquieran un seguro de cuidado prolongado y tengan un plan de sucesión, dice Horvath.
Busque información sobre cuidado prolongado: Una vez usted cumpla 50 años, debe pensar en seguros de cuidado prolongado, porque los precios aumentan según aumenta la edad, dice Patterson. Los costos de cuidado prolongado de salud pueden acabar con los ahorros del retiro. “Es lo que conduce a la mayor parte de los adultos mayores a la quiebra”, dice. El seguro de cuidado prolongado es “algo necesario, usted debe encontrar la forma de ponerlo en presupuesto”, añade Patterson.
Horvath recomienda comenzar a buscar información sobre cuidado prolongado a partir de la mitad de los 50.
Harris es más cautelosa. Para ella el cuidado prolongado es muy costoso para el grupo de edad de 35 a 54 años. “No estoy convencida de que el seguro de cuidado prolongado realmente va a cubrir las necesidades cuando llegue el momento”, dice. “Se trata de costo versus beneficio. Es verdaderamente costoso y usted tiene que ver qué es lo que cubre, todo es suplementario”. Mire el costo y vea si es de beneficio para usted, comenta. Considere su historial familiar y la longevidad.
Revise las necesidades de su seguro: El seguro de vida tiene un propósito específico y usted desea asegurarse de que va a utilizarlo con ese propósito, dice Harris. El mismo es necesario cuando usted tiene hijos hasta las edades universitarias. Si depende de dos ingresos entonces lo necesita como reemplazo de ingreso hasta el retiro. Harris comenta que ella no cree en mantener el seguro de vida para dejar un regalo económico a los hijos, “lo ha estado pagando durante toda su vida y no le ha permitido ahorrar para otras cosas”.
Patterson comenta que, según se envejece, las necesidades para tener el seguro disminuyen. Sus activos deben aumentar y debe tener recursos para reemplazar los ingresos al momento en que se retira, añade.
El estándar de la industria es comprar diez veces su ingreso anual. “Asegúrese de restar cualquier seguro de vida que provea su patrono del producto que necesita comprar”, explica Patterson.
En el caso de un seguro por incapacidad, también es importante asegurar el reemplazo de ingresos si algo sucediera al proveedor principal. “Debe tener seguro por incapacidad para el sostén principal hasta que alcance el retiro o los hijos estén en la universidad”, dice Harris. Aunque el Seguro Social tiene un componente para incapacidad, es extremadamente difícil cualificar, explica Patterson. Tenga como meta reemplazar del 65 al 75 por ciento de su ingreso con una póliza.
Póngase al día en los ahorros para la jubilación: Harris comenta que la mayoría de las personas no han ahorrado lo suficiente. “Esto es un gran problema y, algunas veces, mientras más gana la persona, más gasta”, dice. “La gente piensa que lo han ganado, han trabajado mucho y quieren disfrutar igual. Es por eso que necesita alguien que lo guíe y lo anime a ahorrar”.
Patterson recomienda que no se adelante a pagar la hipoteca dejando de ahorrar para el retiro. “Si tiene una deuda con interés bajo, menos de 6.5 por ciento, pague el mínimo y canalice el dinero extra hacia un 401(k) para tomar ventaja del pareo de su patrono”, dice. “Entonces invierta en una IRA Roth para aprovecharse del crecimiento y retiros libres de impuesto después de la jubilación”. El límite para el 401(k) en las contribuciones de 2015 es de $18,000; el límite de la contribución para ponerse al día para empleados de 50 años o más es $6,000. El límite para las cuentas IRA es de $5,500 con $1,000 adicionales para personas de 50 años o más.
“No se apresure en pagarlo todo. Usted puede tener menos deudas pero no va a tener más dinero”, dice Patterson.
Si aún no ha comenzado, ya es hora, dice Harris. “Deje de mirar al pasado. Preocuparse de por qué no comenzó antes, no ayuda”, comenta. “La respuesta es comenzar ahora”.
Busque dónde invertir: Determine su perfil de riesgo: conservador, moderado o agresivo, dice Patterson.
Si tiene menos de $100,000 invierta en fondos mutuos, recomienda. Para portafolios de $100,000 a $200,000, considere los Exchange Traded Funds (fondo cotizado en el mercado), conocidos como ETF por sus siglas en inglés, ya que tiene más control y un índice menor de gastos. Si tiene más de $200,000 puede darse el lujo de incursionar en acciones individuales, bonos y tener más control, explica Patterson.
“Pero cuando está comenzando quiere mantenerlo simple”, dice. “Mientras más dinero tenga, más creativo puede ser”.
A Harris le gustan las opciones de costo bajo como los ETF que ofrecen diversificación en uno o en varios fondos. “Creo que esa es la nueva forma de invertir”, dice. “Algunos fondos van a reequilibrarse para usted. Puede establecerlos y olvidarse de ellos, haciendo ajustes si sus ingresos cambian o si cambia su situación de impuestos o el mercado. Es una forma bastante pasiva de asegurarse de que no está en una situación de riesgo y que el producto va a estar ahí a largo plazo”.
Horvath aconseja desarrollar un portafolio diversificado de acciones y bonos, ETF y fondos mutuos sin carga. La asignación de activos, similar a un fondo con meta de jubilación, tiene una mezcla predeterminada de activos que es de gran ayuda si lo está haciendo por su cuenta y no tiene a nadie que lo asesore, expresa.
“Cuando está pensando en ahorrar para el retiro, no solo está invirtiendo hasta que se retire”, dice Horvath. “Las personas viven cada vez más. Si se retira a los 60 años, puede estar retirado por 15, 20 o 25 años. Debe pensar en una inversión a largo plazo”.
Planificación patrimonial: Los formularios de poder notarial financiero y de sustituto para cuidado de salud, permiten designar a alguien para tomar decisiones financieras y de salud en su nombre sin tener que ir a corte, explica Harris. El costo usual es de $150 a $300 por documento. Un formulario de sustituto para cuidado de salud y un testamento en vida, conocido en inglés como living will (que le permite negarse a procedimientos para prolongar la vida), que están aprobados por el estado, pueden bajarse sin costo de la página www.floridabar.org.
Puede distribuir sus bienes a través de un testamento, pero el mismo tiene que pasar por un proceso de legitimación que es costoso y que toma tiempo, comenta Harris.
Para evitar dicho proceso, prepare el título de sus activos con un beneficiario, conjuntamente como “arrendatarios conjuntos” o conjuntamente “con derechos de supervivencia”. Considere un testamento en vida revocable para distribuir los bienes, que a diferencia de un testamento, no tiene que legitimarse. La pieza final del rompecabezas es un sencillo testamento general, en caso de que olvide nombrar un beneficiario o crear un título de activos adecuado.
El costo de un plan patrimonial sencillo, que incluye el poder notarial financiero, el sustituto para el cuidado médico, el testamento en vida, un fideicomiso y un testamento general es de unos $2,000, explica Harris.
“Algunas veces las personas creen que necesitan de un testamento para designar tutores para niños menores y eso no es cierto”, comenta Harris. “Puede hacerlo a través de un documento de dos páginas llamado Declaración de denominación de tutor prenecesidad (Declaration Naming Preneed Guardian)”. Consulte a un abogado de bienes raíces o a un planificador financiero para saber lo que más le conviene.
Conozca cómo se manejan los impuestos: La forma en que las personas se acercan a sus metas es pensando sobre la planificación de impuestos y teniendo una estrategia para obtener reembolsos de capitalización consistentes, explica Patterson.
Los instrumentos libres de impuesto como el 401(k) y la tradicional IRA, ofrecen a los inversionistas una deducción de impuestos en el momento actual y permite el crecimiento libre de impuesto. Una IRA Roth ofrecerá ganancia libre de impuestos en el retiro.
Harris dice que si posee un plan de seguro de salud con un deducible alto, puede abrir una cuenta de ahorro de salud (Health Savings Account o HSA, por sus siglas en inglés) y ahorrar para el cuidado de salud en el futuro, gastos médicos y de cuidado prolongado. “Desde la perspectiva de la contribución sobre ingreso, nada le gana a una HSA ya que obtiene una deducción de impuesto por la contribución y el dinero está libre de impuesto si se utiliza para gastos médicos que cualifiquen”, expresa Harris.
Esto puede incluir cuidado en el hogar o en un hogar de cuido. “Tengo clientes que dejan que estas cuentas crezcan libres de impuesto para utilizarlas en el retiro ya que todos esperamos tener gastos médicos durante el retiro”, dice. El mismo no está vinculado a la jubilación y puede hacer retiros en cualquier momento para gastos médicos que cualifiquen, pero la verdadera ventaja es que es un crecimiento libre de impuesto, comenta Harris.
El límite de la contribución anual es de $3,350 para un individuo y $6,650 para familia (los titulares de una HSA de 55 años o más, pueden ahorrar hasta $4,350 en caso de individuo y $7,650 para una familia).
Dice Horvath, “Es importante considerar impuestos y ahorros, específicamente porque si usted coloca el dinero en el tipo correcto de cuentas, puede lograr algunos ahorros en los impuestos”.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de abril de 2015, 8:00 a. m. with the headline "Préstamo estudiantil: el retiro antes que la deuda."